Nacional

Tragedia forestal y muerte ambiental

*** Río Kum Kum convertido en charco de aguas putrefactas, y todos sus peces han muerto *** Sólo en siete mil tucas de caoba encontradas flotando, hay millones de dólares que ha estado usufructuando la mafia maderera

María Haydée Brenes

Como una tragedia forestal sin precedentes calificó el procurador del medio ambiente, Lisandro D’León, el despale y la contaminación del río Kum Kum, afluente del río Wawashang, en el Atlántico Sur de Nicaragua.
Durante una gira por la zona para hacer cumplir el Decreto de Emergencia Económica emitido por el presidente Enrique Bolaños, el procurador ambiental junto a otros delegados de gobierno, fue testigo del daño irreversible que sufren el río y el bosque.
“Da ganas de llorar, el río que antes tenía aguas cristalinas ahora las tiene grises y putrefactas, sus peces han muerto, ningún ser vivo puede consumir esa agua, no tengo idea de dónde se abastecerán las comunidades cercanas al río de agua para su consumo”, dijo el procurador D’León.
Sanciones internacionales
También el procurador ambiental señaló que Nicaragua podría enfrentar sanciones de parte de Estados y organismos internacionales que contribuyen a la protección del medio ambiente, por no haber tomado cartas en el asunto tiempo atrás.
“Muchos Estados donan a Nicaragua cantidades de dinero considerables dirigidas a la preservación del medio ambiente, el mismo Tratado de Libre Comercio tiene un capítulo completo de medidas que el Estado parte debe cumplir en relación a la conservación de sus recursos”, dijo D’León.
Diez millones
Las más de siete mil tucas de caoba que flotan en las aguas del río Kum Kum, junto a una barcaza que se retuvo camino a El Bluff con mil quinientas tucas más, tienen un valor en el mercado internacional de aproximadamente diez millones de dólares.
“Éste es un negocio redondo para los traficantes, más no para los campesinos o comunitarios, a quienes les pagan por cada una de las tucas, a lo sumo diez dólares”, expreso D’León.
La Policía Nacional, a través de la Dirección de Investigaciones Económicas, se encuentra realizando las investigaciones del caso para que se conozcan los nombres de los dueños del negocio maderero y no sólo de los testaferros, para que además de la demanda administrativa, se introduzca un juicio en su contra por delitos contra el Estado de Nicaragua.
“La entrada en vigencia de la Ley de delitos contra el medio ambiente el 20 de mayo próximo, nos permitirá apresar y sancionar con resarcimiento de daños a todos los que aparezcan involucrados en esta masacre ambiental”, concluyó el doctor D’León.