Nacional

Dos mujeres asesinadas, y una grave


Moises Centeno

LAS MINAS, RAAN
Un enfurecido y celoso hombre mató con un revólver 38 especial a su cónyuge, a su tía que la acompañaba e hirió de gravedad a otra mujer que pedía clemencia por las primeras dos mujeres, quienes se desvanecieron tras los impactos de balas en sus cuerpos.
Martha Lorena Mairena Flores, de 43 años, y su sobrina María Estela Mairena Ruiz, de 17 años, son las dos mujeres asesinadas a balazos por Bismarck Enrique Rivera Martínez, de 32 años, la tarde de ayer, contiguo a la iglesia Asambleas de Dios, en la calle central de la ciudad de Rosita, en la Región Autónoma del Atlántico Norte.
Se supo que María Estela Mairena Ruiz era cónyuge del asesino.
Una tercera mujer, identificada sólo como Judith Jarquín, de unos 25 años, y quien le imploraba a gritos al pistolero que no matara a su mujer ni a su tía, resultó gravemente herida de un balazo en su costado izquierdo, propinado por el violento hombre, quien disparaba desde una mula que montaba.
Martha Lorena Ruiz Mairena, de 21 años, hija de Martha Lorena Mairena Flores, dijo que su prima y su progenitora se encontraron en el lugar de la tragedia con Bismarck Rivera Martínez, quien hacía piruetas con su mula, y luego éste reclamó a su cónyuge, sólo porque la jovencita miró de reojo a otro hombre.
Los celos y el instinto criminal se apoderaron de este hombre, al punto que obligó a su consorte a subir a la mula, pero como la muchacha se negó, vociferó contra ella, y con palabras soeces insistió en que lo acompañara, como no le hizo caso, desenfundó su revólver y le propinó un balazo en el centro del pecho a la joven, quien murió casi al instante.
Después le disparó dos veces a Martha Lorena Mairena Flores, quien se desvaneció inmediatamente debido a dos impactos de balas, uno le penetró en el cráneo y el otro en la tetilla izquierda.
Luego volvió a disparar, pero a la humanidad de Judith Jarquín, quien se debate entre la vida y la muerte en el centro de salud de Rosita. Ayer mismo se rumoraba que la herida había fallecido, sin embargo, hasta entrada la noche, el subdirector del centro asistencial David Cortés Saravia confirmaba que la paciente era intervenida quirúrgicamente y su estado de salud era reservado.
La Policía capturó minutos después al autor del doble homicidio y de las lesiones graves, hasta ayer, Bismarck Enrique Rivera Martínez, quien al parecer, pretendía seguir matando, porque antes de su detención ya había recargado el revólver calibre 38 especial, serie VF 947185.
De acuerdo con el jefe policial en Rosita, capitán Jaime Chavarría Velásquez, el arma con la que Bismarck Rivera Martínez asesinó a las dos mujeres e hirió gravemente a otra, no está registrada. Es más, hace tres meses este individuo solicitó licencia para usar arma, pero se le negó, “porque tiene antecedentes criminales”, anotó el capitán Chavarría.
Dentro de las cárceles preventivas de esta ciudad, el autor de las muertes de las dos mujeres expresó en tono fanfarrón que mató a su mujer sólo porque no le hizo caso. “Es que se me opuso, yo le dije que nos fuéramos y no quiso, y lo que hice hecho está, y cuál es la m…”, decía con las esposas atándoles las manos.
Ayer, los pobladores de Rosita se mostraban consternados por lo ocurrido, pues es la primera vez que un “endemoniado” hombre asesina de manera cobarde a dos indefensas mujeres y le causa una grave herida a otra.
Adultos, jóvenes y niños observaban los dos cuerpos que yacían sobre la calle central, y condenaban de abominable el acto criminal.