Nacional

“Ser auténtico y aportar siempre”

Son personas coherentes, con sus acciones demuestran que son capaces de la entrega y el sacrificio más allá de un simple discurso; están dejando evidenciado no sólo a nivel profesional, sino también en su entorno familiar y a la sociedad nicaragüense --que en ocasiones se torna apática-- que luchar por lo que uno cree y siente no es algo del pasado, sino que continúa vigente

María Haydée Brenes

La decisión de iniciar una huelga de hambre y su permanencia en la misma durante más de diez días ha traído mucho dolor a las familias de los doctores Luis Santiago del Palacio, Omar Herrera, Silvio Zamora y Néstor Jirón, sin embargo, pese a la pérdida de peso y malestares, continúan adelante en espera de una solución que responda a las demandas salariales que han planteado los galenos desde que iniciaron las protestas hace casi seis meses.
Vestido con un pijama color verde y sentado a la orilla de la cama, rodeado de sus compañeros de huelga, el doctor Luis Santiago del Palacio cumple hoy trece días de encontrarse en las instalaciones de la Cruz Roja Nicaragüense en huelga de hambre. Diariamente su esposa, la señora Lucrecia Chamorro, lo visita llevándole ropa limpia y noticias sobre el hogar, al cual espera retornar con bien muy pronto.
Su voz es baja, sus palabras pausadas, y los sentimientos afloran cuando habla de la insistencia y lágrimas de sus hijas Macaralí y Marcela porque abandone su lucha, pero -- señala el doctor Del Palacio-- yo les explico que esto no se puede hacer, que se debe seguir adelante, y que alguien debía tomar la iniciativa.
“He educado a mis hijas y a mi hijo Jorge con la visión de solidarizarse con las personas y respetar sus luchas, he tratado de inculcarles que el ser humano no puede permanecer indiferente ante el dolor de otros, así que ellas se han solidarizado en mi lucha, con dolor, pero me apoyan”, afirmó el doctor Del Palacio, quien tiene 25 años de laborar en el Ministerio de Salud.
Siempre aportando
Nacido en el barrio “El Bóer” un día de Navidad hace 56 años, el doctor Del Palacio es el mayor de siete hermanos, dos de ellos son también médicos.
“Mi papá era médico, ya fallecido, mi mamá es ama de casa; en la generación anterior a la mía, en mi familia hubo cinco médicos, pero yo me crié como todos los niños de escasos recursos de Nicaragua, estudiando en escuelas públicas. Al llegar a la secundaria ingresé al Ramírez Goyena, que fue un instituto marcado por tener ideas progresistas y jóvenes dispuestos a apoyar los diferentes movimientos sociales y sin dudar, pues, me integré”, comentó el doctor Del Palacio.
Al concluir la secundaria viajó a México a estudiar medicina, estudios que concluyó en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua en 1981, participó en la Cruzada Nacional de Alfabetización, cortes de café y formó parte del Ejército de Nicaragua en la década del ochenta.
“Durante toda mi vida he participado en movimientos sindicales, en asociaciones gremiales donde considero que puedo aportar; después de permanecer en el Ejército, estudié psiquiatría, me gradué en 1988. Siempre he laborado dentro del sistema de salud de Nicaragua”, afirmó el doctor Del Palacio.
Evitarle dolor
Por más de dos meses el doctor Del Palacio maduró la idea de iniciar la huelga de hambre; para evitarle dolor a su madre le dijo a forma de comentario que “alguien iniciaría una huelga de hambre si no había una respuesta por parte del gobierno”.
“Mi mamá conociéndome se echó a llorar y me preguntó: ‘¿Sos vos verdad?’ y yo se lo negué, porque ella lloró mucho, y le dije que sólo le explicaba lo que podría pasar. Cuando inicié la huelga hace trece días no se lo comuniqué para no hacerla sufrir, pero se dio cuenta al cuarto día por los medios, y me vino a visitar muy triste. He tratado de convencerla de que no estoy en peligro, pero ella no lo cree y está atenta a los cambios, rezando porque todo esto termine lo más pronto posible”, comentó con los ojos lagrimosos.
¿Hasta cuándo?
El doctor Del Palacio junto a sus compañeros de huelga, cuyas familias también se encuentran nerviosas por su situación y los riesgos que enfrentan ante la indolencia del gobierno, se preguntan hasta cuándo deberán esperar.
Le hemos planteado al gobierno de todas las formas posibles la necesidad de un aumento --destacan los médicos--, hemos sido el único movimiento que hay en este país que ha agotado todas las vías correspondientes para iniciar una protesta que está cubierta con las leyes.
“Al presidente Bolaños le pediría que se responsabilice, que si en estos cinco años de mandato no ha podido ser el Presidente en el que muchos nicaragüenses pusieron sus esperanzas y apoyo, que al menos en estos seis meses que le restan de gobierno dé muestras de arrepentimiento y salga de su obcecación para que los nicaragüenses por lo menos lo recordemos como un jefe de Estado. tal como manda la Constitución, ya no como lo que anunció ser el mejor Presidente de Nicaragua”, concluyó Del Palacio.