Nacional

Rechazan reducción al alumbrado público

* Red de Defensa de los Consumidores dice que esto sólo favorecerá a Fenosa y llevará más inseguridad a barrios * Desconfían de transparencia y viabilidad del proyecto Copalar, y demandan que gobierno se involucre en negociaciones con Venezuela

Gustavo Alvarez

Fuertes críticas para algunas de las medidas establecidas en la “Campaña Nacional de Ahorro y Uso Eficiente de la Energía” lanzaron economistas y representantes de organismos de la sociedad civil, sobre todo por otorgarle a Unión Fenosa la opción de dejar al país en tinieblas por las noches y por no incluir otras acciones que podrían generar resultados positivos, como un posible acuerdo petrolero con Venezuela.
La campaña de ahorro de energía, dada a conocer por el presidente Enrique Bolaños y los empresarios privados, incluye más de 30 puntos, que van desde reducir el alumbrado público por las noches, hasta desempolvar proyectos que dejó el gobierno de Somoza en energía renovable, como es el caso de la hidroeléctrica Copalar, que generaría hasta 900 megavatios de energía eléctrica.
Calles a oscuras
Para Ruth Selma Herrera, coordinadora de la Red de Defensa de los Consumidores, las medidas de ahorro anunciadas por el gobierno y el sector privado conllevan aspectos negativos para los consumidores y tratan de favorecer a ciertos grupos empresariales.
Uno de los aspectos negativos mencionados por Herrera es la reducción del alumbrado público, “una medida que le otorga luz verde a Unión Fenosa para dejar a oscuras las calles de las ciudades y continuar cobrando por el servicio”.
Además del peligro de la inseguridad ciudadana que esto va a provocar, Herrera dijo que habría que ver si la empresa distribuidora de energía eléctrica elimina de los recibos el cobro.
Dijo estar de acuerdo en que se apaguen los rótulos luminosos, pero no el alumbrado público, porque no es justo que los consumidores continúen siendo afectados por Unión Fenosa.
La representante del organismo de defensa de los consumidores señaló que como Bolaños y sus ministros andan con escoltas y viven en casas amuralladas, no tienen preocupación porque falte la iluminación en las calles.
Herrera aseguró que una medida importante que el gobierno debió anunciar es obligar a Unión Fenosa a reducir el 30 por ciento de fuga técnica, ya que sólo con eso significaría un considerable ahorro.
Añadió que tampoco están obligando a las empresas generadoras de energía eléctrica a invertir en mejorar los equipos viejos que tienen en las plantas, muchos de los cuales son obsoletos y trabajan de manera ineficiente.
Herrera dijo que se debería reformar la Ley 272 para obligar a las empresas generadoras de energía eléctrica a invertir en las plantas, pero en vez de ello, el gobierno les deja libre el camino para que también inviertan en proyectos de energía renovable.
Concesión de Copalar amarrada
En el caso de las inversiones en energía renovable, que son parte de las medidas de largo plazo, Herrera dijo que esperaba que anunciaran que van a acelerar la ampliación en Hidrogesa, ya que existen varios proyectos a construir sobre el río Viejo.
Uno de esos proyectos es la planta hidroeléctrica Larreynaga, una obra que la han inaugurado tres veces y que nunca concluyeron.
La coordinadora de la Red de Defensa de los Consumidores dijo que, por el contrario, el gobierno está anunciando darle continuidad al proyecto Copalar, lo que, según ella, se trata de una concesión que ya está amarrada y que “quieren otorgarla en medio del cuento de la emergencia”.
Herrera dijo que en vez de entregar una concesión a la brava, el gobierno debería decir cuánta plata van a invertir en bonos para que la población los compre con la opción de obtener una rentabilidad mayor y utilizar los fondos para proyectos de energía renovables.
“Si es un proyecto en el que participará el Estado y los ciudadanos, nos parece bien, pero si es un cuento para entregar la concesión de Copalar, no la respaldamos”, señaló.
Crear fondo estatal
Por su parte, el economista Sergio Santamaría aseguró que es fundamental impulsar los proyectos de generación de energía renovable, y en ello debe jugar un papel importante el Estado y no esperar que el sector privado reaccione.
Santamaría propuso que el gobierno inicie la creación de un fondo de acumulación estatal que financie algunos proyectos de inversión que se implementen en el mediano plazo en proyectos de generación de energía renovable.
Dicho fondo debería conformarse con las utilidades de las empresas estatales como la Cementera, el Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser), así como las reservas técnicas de la empresa de transmisión Entresa y las hidroeléctricas estatales.
El economista también recomendó cambiar la estructura del parque vehicular del país, con el uso del combustible etanol, utilizando toda la experiencia brasileña que hay en este campo.
Santamaría sugirió, además, analizar el tema del ingenio Timal y tratar de producir caña con un proyecto petroquímico para la fabricación de alcohol, que podría hacerse en concesión con empresarios privados.
Negociar con Venezuela
Algo importante que según el economista debería hacer el gobierno en este tema del ahorro de combustible, es tomar en cuenta la posibilidad de lograr una negociación con el gobierno venezolano.
“Al margen de toda la política con lo del combustible de Venezuela, el Estado debería de abocarse con el gobierno venezolano y apoyar la comercialización del combustible. Se debe superar esa problemática electoral y que se logre algo favorable para que el país pueda enfrentar la crisis energética”, expresó.
Puso como ejemplo a Guatemala, un país que está siguiendo los pasos para llegar a un acuerdo con Venezuela.
Santamaría dijo que es fundamental impulsar la generación eléctrica con fuentes renovables.
Pero en las medidas de corto plazo, el economista consideró importante una de las tantas que mencionaron el en plan, como es mejorar la capacidad de ahorro de combustible con los vehículos del Estado, incluyendo los de los diputados.
Además de eso, es importante que el Estado saque de circulación todos los vehículos que son ineficientes en el uso de combustible, algo que sí puede generar un buen ahorro en el corto plazo.