Nacional

Cae otro buzón de armas


Orlando Barrios

Un equipo de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) profundiza en las investigaciones para conocer si el buzón de armas y pertrechos militares encontrados al guatemalteco José Eduardo Porras González está vinculado con el arsenal ocupado recientemente en Jinotepe, Carazo. En total, las autoridades policiales decomisaron dos fusiles Ak, 47 granadas, 56 espoletas, dos pecheras y cuatro cargadores para fusil Ak.
La capitana Geraldine González, vocera de la Policía Nacional en Plaza El Sol, informó que efectivamente José Eduardo, de 60 años, fue trasladado a las instalaciones de la DAJ, donde ampliarían entrevista para conocer la procedencia o el destino de los artefactos de guerra.
El operativo policial se produjo a eso de las nueve y media de la mañana de ayer, en la vivienda C 998, contiguo a radio La Primerísima, en el barrio "Martha Quezada".
El guatemalteco José Eduardo y su compañera de vida, de origen nicaragüense, fueron sorprendidos por miembros de Tácticas de Armas Policiales de Intervención y Rescate (Tapir), quienes requisaron los recovecos del hogar, pero en el área de la cocina hallaron dos fusiles Ak, dos pecheras y cuatro cargadores para fusil Ak.
27 granadas y 26 espoletas
Mientras que en una pared de madera, en un depósito especial cubierto por un papel decorativo, estaban ocultas 27 granadas y 26 espoletas, estas últimas, almacenadas en unos tarros.
El trabajo policial se extendió en horas del mediodía de ayer hasta un autolote, ubicado en las cercanías de La Racachaca, en el barrio Altagracia, donde la Policía Nacional tuvo conocimiento de que ahí reparaban dos vehículos del chapín. Miembros de Tapir cercaron el negocio y empezaron a revisar más de diez vehículos que se exhibían en un amplio parqueo.
Los uniformados, con ayuda de un mecánico del lugar, registraron la camioneta placa 179-328, en la que no hubo resultado positivo. En tanto, en el carro placa 063-953, debajo del asiento del conductor, estaba una caja de cartón sellada, la que al abrirla tenía un saco macén, el cual contenía 20 granadas y 30 espoletas.
La capitana González comentó que Carlos Sebastián Shiffman Bermúdez, propietario del autolote, fue conducido hasta las oficinas de la DAJ para determinar si está o no implicado con el hallazgo del buzón.
Por su parte, el indagado, José Eduardo, reveló a los medios que las armas y los pertrechos militares hallados en la casa que habita no le pertenecían, pero que en determinado momento observó que en el inmueble hubo mucho movimiento.
Refirió que su amigo Jorge Aguilar, quien alquila la casa, le pidió que se fuera a vivir ahí, por lo que accedió a tal petición. "Tengo cuatro meses de vivir aquí, y ahora me encuentro en esta situación. Si hubiese sabido que guardaban armas me hubiera ido", indicó el indagado.