Nacional

Sepultan a víctimas del triple asesinato

*** No hay capturas ni indicios claros sobre el móvil, pero todo hace presumir que asesinos llegaron a robar y a matar *** Señora quiso defenderse y el niño tenía balazo en la nuca

GRANADA
A las 9 de la mañana de hoy miércoles, en el cementerio de la ciudad de Granada, recibirá cristiana sepultura el matrimonio de don Pedro Sandoval y su esposa Francisca Mora Canales, incluyendo a su nieto Erick Briceño Sandoval, todos asesinados el lunes en la hacienda La Estampa, comarca El Puentón, jurisdicción del municipio El Castillo, en el departamento de Río San Juan.
Los tres cadáveres fueron trasladados desde el hospital de San Carlos y velados anoche en la casa de los hijos del matrimonio Sandoval Mora, en el Reparto Bartolomé de la ciudad de Granada, donde centenares de amigos y familiares les dieron el último adiós.
Ayer a las 11:45 de la mañana, cuando arribaron los cuerpos de don Pedro, su esposa Francisca y el pequeño Erick, fueron recibidos en medio del dolor y las lágrimas de sus familiares, que piden a las autoridades policiales justicia.
Prosigue investigación
Elizabeth Sandoval Mora, hija de los finados, dijo a EL NUEVO DIARIO que ellos no tuvieron tiempo de llegar hasta la finca donde vivían sus progenitores. “Llegamos a las 11:30 de la noche del lunes hasta el hospital y regresamos, las investigaciones están en manos de la Policía Nacional, nosotros no sabemos nada de cómo ocurrieron los hechos del triple asesinato”.
Agregó que los difuntos estaban solos en la finca y tenían tiempo de residir en La Estampa, comarca El Puentón, y a Granada venían sólo por una semana o 15 días, porque ellos eran comerciantes de madera y ganado, afirmó Elizabeth en medio de gran consternación.
Mientras su hermano, Róger Sandoval, aseguró que está la denuncia en la Policía de San Carlos sobre el abominable crimen de sus padres y sobrinito. Agregó que su primo, Gregorio Orozco Sandoval, quien es abogado, va a hacerse cargo del caso.
Manifestó que sus padres no tenían enemigos, y los mataron para robarles. “Esa es gente conocida, mataron hasta el niño por temor a que los delatara”, indicó el muchacho visiblemente conmovido.
Doña Francisca trató de defenderse
Vilma Sandoval, hija mayor de don Pedro Sandoval, aseguró que ella llegó hasta la escena del crimen, pero los investigadores policiales no la dejaron entrar a verlos al interior de la vivienda. “Pero dicen que mi papá estaba sentado en una hamaca, ella estaba a pocos metros, tenía un machete en la mano y presentaba dos heridas en los dedos. El niño estaba boca abajo, caído sobre un montón de leña y tenía un balazo en la nuca”, recordó la señora.
También aseguró que las autoridades encontraron papel con machas de sangre y huellas de sangre en un lugar ubicado rumbo a La Esperanza, lo que hace suponer a doña Vilma que la difunta Francisca, al ver herido a su marido, trató de defenderlo e hirió a uno de sus asesinos.
Presume que móvil fue el robo
Agregó que la persona que encontró los cadáveres llegó a la casa a pedirles gasolina para continuar aserrándoles madera. Los llamó por la única puerta, y al no obtener respuesta se fijó por una rendija y observó que estaban muertos, por lo que le avisó a un yerno de don Pedro que reside en La Esperanza.
Consideró la señora que el móvil fue el robo, ya que el día que los asesinaron ellos tenían 4,500 córdobas que le iban a pagar al aserrador y otro dinero para pagar a los mozos de la finca, pero al parecer las autoridades no encontraron nada del dinero.
Julio Sandoval Mora, de 22 años, el menor de don Pedro Mora y doña Francisca Mora Canales, quien se encontraba en la casa esperando el féretro de sus padres, dijo que no sabía nada del suceso, pero que ellos salieron rumbo a San Carlos, Río San Juan, en los primero días de enero, donde tienen 750 manzanas de tierra que trabajan en silvicultura y ganadería. Eran comerciantes, y procrearon a Róger, Freddy, Javier, Elizabeth y Julio Sandoval Mora.
Además, don Pedro tenía hijos por fuera de una unión anterior, son ellos: Rosa, Zeneyda, Marvin y Jorge Luis Sandoval, a quienes EL NUEVO DIARIO envía hasta la ciudad de Granada sus más sentidas condolencias.