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Auditorías destapan una “olla podrida”

*** Enormes cantidades de dinero gastadas en juegos de azar, piscinas que no se usaron nunca o ascensores mal reparados que causaron muertes y no hay rastro de millones del petróleo iraquí *** Oficinas de la Coalición en Hillah están repletas de billetes de cien dólares provenientes de una bóveda carente de documentación, y las auditorías apenas empiezan *** Auditores recomiendan cargos contra culpables y demandan que embajador estadounidense devuelva los fondos, codificando algunas acciones fraudulentas como “lavado de dinero”

El diario estadounidense El Nuevo Herald reprodujo ayer información que daba cuenta de una auditoría del gobierno de Estados Unidos, en la cual se descubrió que las fuerzas de ocupación de ese país en Irak, despilfarraron decenas de millones de dólares que se debían haber usado para la reconstrucción iraquí, en gastos sin justificación y en operaciones fraudulentas.
Los auditores recomiendan que se presenten cargos contra los culpables, y demandan la recuperación del dinero al embajador de EU en Irak. Según algunos de los informes de auditoría, las oficinas de la Coalición de Autoridad Provisional situadas en la ciudad de Hillah, están repletas de billetes de cien dólares provenientes de una bóveda carente de documentación.
Un derroche increíble
Además, se informa de un agente que mantuvo casi 700 mil dólares en efectivo en un escaparate sin llave, y de un soldado estadounidense que se jugó posiblemente sesenta mil dólares en Filipinas, con fondos destinados para la reconstrucción de Irak.
‘’Decenas de millones de dólares en efectivo salieron de la bóveda de la región centro sur sin que se documentara quién los había depositado o quién los sacó, ni por qué lo hizo’’, aseguró un informe del Inspector General Especial para la Reconstrucción de Irak, que ahora está en medio de una serie de auditorías encargadas por el Pentágono y el Departamento de Estado.
Gran parte de los primeros informes tratan sobre contratos en la zona centro sur de Irak, una de las regiones menos hostiles. Todavía no han salido reveladas las auditorías de los gastos de las autoridades de ocupación en el resto del país.
Apenas se empieza
Las auditorías ofrecen un panorama de la caótica ocupación de Irak encabezada por Estados Unidos en 2003 y 2004, cuando funcionarios estadounidenses inexpertos --entre ellos miembros de la campaña electoral del presidente George W. Bush--, organizaron una intensa campaña monetaria para reconstruir la destruida economía de ese país.
Pero la corrupción y la ineptitud documentadas en el informe revelan que gran parte del esfuerzo, por bien intencionado que haya sido, se desperdició.
Sin rastro de millones del petróleo
El fracaso de la reconstrucción quedó comprobado más que nada con la virulenta insurgencia antiestadounidense, que ha sido la causa de la mayoría de las 2,237 bajas militares de EU desde que comenzó la guerra. En algunos casos, los auditores no pudieron encontrar el rastro del dinero derivado del petróleo iraquí fiscalizado por las autoridades de ocupación.
‘’Las deficiencias eran tan significativas que nos impidieron lograr los objetivos planteados’’, declararon los auditores, refiriéndose a que los funcionarios en Hillah no saben qué pasó con US$ 97 de los US$ 120 millones de ingresos por el petróleo de Irak que se habían reservado para proyectos de reconstrucción.
Una auditoría de octubre de 2005 halló documentación sobre sólo US$ 8 millones de esos fondos. Hubo por lo menos un caso en el que la negligencia fue fatal. Tres iraquíes murieron al caerse un ascensor del Hospital General de Hillah, garantizado como nuevo por un contratista que recibió US$ 662,800.
También en Hillah los funcionarios de ocupación gastaron US$ 108,140 por bombas de agua nuevas y otros arreglos en la piscina olímpica de la ciudad. Pero el contratista cobró su dinero y simplemente le dio brillo a las tuberías y piezas para que parecieran nuevas. Al llenarse de nuevo la piscina el agua salió de color marrón y hubo que cancelar la reapertura. Los informes no identifican a los contratistas responsables.
Los auditores le han pedido al embajador de EU que recupere un total de US$ 571,823, descritos en los informes como fondos pagados de más. En algunos casos, el dinero simplemente desapareció. Dos agentes de la ocupación, responsables de pagarles a algunos contratistas, se fueron de Irak sin dar cuenta de más de US$ 700 mil cada uno. Cuando los auditores pidieron explicaciones a su jefe, trató de exonerar a uno de los agentes mostrando documentos falsos.
“Especie de lavado”
‘’Eso parece un intento obvio de borrar saldos pendientes, una especie de lavado’’, comentó un auditor. No se identificó a los agentes involucrados, y no se sabe si se recomendó que los encausaran.
Un informe describe la mala administración de más de dos mil pequeños contratos en la zona centro sur de Irak por un valor total de US$ 88 millones. Miembros de la ocupación o sus subordinados les entregaron millones de dólares a compañías que nunca se sometieron a las licitaciones requeridas o recibieron pagos por trabajos que no se terminaron.
Otros ejemplos citados en los informes:
• Sólo una cuarta parte de US$ 23 millones entregados a funcionarios civiles y militares para que se los pagaran a contratistas llegó finalmente a manos de éstos.
• A un contratista se le pagó US$ 14 mil en cuatro ocasiones separadas por el mismo trabajo.
• De US$ 7.3 millones invertidos en una academia policíaca cercana a Hillah, los auditores sólo han podido justificar US$ 4 millones. Según ellos, US$ 1.3 millones se malgastaron en construcciones duplicadas o infladas, o en compras de equipos que no llegaron nunca. Más de Us$ 2 millones están desaparecidos.
• El personal de EU ‘’gastó más de US$1.8 millones innecesariamente’’ de unos US$ 2.3 millones utilizados para renovar la biblioteca de la ciudad santa chiita de Karbala.
• El contratista entregó sólo 18 de 68 computadoras personales encargadas, y no instaló ni conexiones ni programas para Internet. Las computadoras funcionaban sólo como aparatos individuales aislados.
• La jefatura de seguridad de transición encabezada por EU invirtió US$ 945 mil en siete Mercedes-Benz pobremente blindados para Irak. Los auditores sólo pudieron encontrar seis.
• Hubo un momento en el que varios agentes guardaban efectivo en el mismo escaparate de la bóveda de Hillah. Un agente sacó US$ 100 mil del dinero de otro para completar su propia cantidad. ‘’Ello se descubrió solamente porque el otro agente tenía que hacer un pago aquel día y entonces se dio cuenta de que le faltaba dinero’’, indicó el reporte.