Nacional

Violencia asoma a los hospitales

* Conferencia Episcopal demandó ayer cordura a las partes, señalando que población pobre es la más perjudicada

Lucía Navas

Actos de violencia se dieron en los hospitales públicos ayer, cuando los médicos en huelga trataron de sacar por la fuerza al personal enviado por el Ministerio de Salud (Minsa) a hacerse cargo de prestar atención a la población en las áreas de emergencia.
Los enfrentamientos se dieron en el Hospital “Bertha Calderón” y en el Amistad Japón-Nicaragua, de Granada, donde los huelguistas no querían que el personal de apoyo enviado por el Minsa mantuviera las atenciones, por lo que empezaron a insultarlos, y a algunos hasta intentaron sacarlos a empujones.
La directora del Hospital Amistad Japón-Nicaragua, la Dra. Yelba María Logo, intervino en una discusión con los galenos pro salarios, diciéndoles que el no permitir la entrada a los refuerzos, haría difícil mantener la ruta crítica.
En el caso del Hospital “Bertha Calderón”, el dirigente del movimiento médico, doctor Sergio Sáenz, dijo que son ilegales las contrataciones de galenos --a los que llamó “esquiroles”-- para que reemplacen a los que se mantienen de “brazos caídos”, y que no permitirían que ingresen hoy.
“Piensen en el más pobre”
Ante la escalada en la confrontación entre la Federación Médica y el Minsa, la Conferencia Episcopal de Nicaragua demandó “cordura” a las partes, y la pronta solución del conflicto, recordándoles que “la población más pobre es la que está siendo castigada”.
Los obispos de Nicaragua expresaron “gran preocupación” por las consecuencias de la huelga en los centros asistenciales a la ministra de Salud, Margarita Gurdián, quien les expuso que el “pegón” para lograrse acuerdos con la Federación Médica, es porque no aceptan recibir el 13.75 % de incremento, a cambio de que se otorguen otros beneficios.
Monseñor Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua, dijo que tanto los médicos como las autoridades de Salud “deben retornar al diálogo para que se llegue a un acuerdo común de la forma más urgente”.
“Aquel que tiene un poco más de comodidades (económicas) busca un médico privado, sin embargo, nos duele que a la gente sencilla que llega a los hospitales públicos no se le atienda”, dijo monseñor Brenes.
La Conferencia Episcopal emitió un comunicado donde se “reconoce el derecho de toda persona a hacer reclamos justos que vayan en pro del desarrollo y calidad de vida, sin embargo, habrá que tomar en cuenta cuando estos reclamos influyen directamente a terceros, como es el caso de los enfermos y personas que llegan a nuestros hospitales en busca de auxilio y ayuda médica”.
Hicieron “un llamado a los médicos de manera que revisen el método utilizado para la obtención de sus propósitos, que no vaya a ser que una demanda justa se convierta en injusta por su forma”, enfatizando que “el fin no justifica los medios”. El llamado igual es para el Minsa, para que en la brevedad posible atienda las peticiones y demandas.
Partes no logran entenderse
Pero ese entendimiento no lo logran las autoridades de Salud y la Federación Médica, y, por el contrario, endurecen las posturas, ya que los galenos amenazan con arreciar más la protesta si se insiste en mantener los despidos de los dirigentes.
El doctor Sergio Sáenz, del Hospital “Bertha Calderón”, dijo que la ministra debe respetar el amparo del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM), que manda a suspender los efectos de la declaratoria de ilegalidad de la huelga hecha por el Ministerio del Trabajo, y que por ello no puede dejar de pagar los salarios a los dirigentes.
Pero la ministra Margarita Gurdián mantiene como válidos los despidos de los nueve dirigentes del gremio, asegurando que agotará las vías legales para hacer respetar esa decisión.
Tampoco acepta que los residentes sigan apoyando la huelga, pues dijo que ya se les cumplió su demanda, “pues se les paga un salario”, y por tanto discutirá nuevamente con las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) para que hagan respetar el reglamento académico.
La ministra no acepta la excusa de los residentes en cuanto a que no pueden brindar la atención porque el reglamento académico establece que deben ser supervisados por un médico de base, pues dijo que la misma norma “les prohíbe participar en huelgas”.
Pero el representante de los residentes en el Hospital “Lenín Fonseca”, Rommel Hurtado, dijo que no depondrán la protesta hasta que les paguen como al resto de especialistas.