Nacional

“Justicia es un solo degenere”

**Población califica la función judicial con los más fuertes epítetos

Gustavo Alvarez

Sinvergüenzas, bandidos, corruptos y degenerados delincuentes, fueron algunos de los calificativos con que la población nicaragüense se expresó del Poder Judicial, luego de conocer la absurda sentencia del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM), que decidió revocar la condena a diez años de prisión por lavado de dinero para el colombiano Jorge Eliécer González Hernández y/o Luis Ángel González Largo.
Según el procurador general de la República, Alberto Novoa, y el fiscal especial, Armando Juárez, la sentencia del TAM no sólo elimina la culpabilidad de González Largo, sino que lo deja en posibilidad de acusar y demandar al devolución de los 609 mil dólares que le fueron encontrados dentro de una llanta.
Para el ciudadano común, la sentencia no es más que una clara imagen de lo que es la corrupción a los más altos niveles, donde se libera al que tiene dinero, no importa su grado de culpabilidad, pero se condena a quien comete un delito menor, porque no puede pagar para obtener su libertad.
Durante un breve sondeo realizado en algunos lugares de la capital, la mayoría de ciudadanos se mostró decepcionada por el trabajo que están llevando a cabo los magistrados del Poder Judicial, defendiendo los intereses de los delincuentes y afectando a la mayoría de la población, que se debate entre el hambre y el desempleo.
“Son un poco de léperos y sinvergüenzas los que tienen en sus manos la justicia en el país”, opinó Jairo Garay, un ciudadano que se dedica al negocio de acarreo en una pequeña camioneta, tras ser consultado por El Nuevo Diario.
Degenere judicial
Agregó que siempre es el que menos dinero tiene el que paga los más fuertes castigos, rememorando el ejemplo común de que el que roba una gallina es condenado, pero el narcotraficante o el delincuente de saco y corbata no.
“Es un solo degenere la justicia en este país”, expresó.
Para Garay, los nicaragüenses deberíamos sacar de sus oficinas a todos los magistrados del Poder Judicial, para terminar con la corrupción y el degenere que impera entre todos sus funcionarios.
De manera similar se expresó Dánfer López Sánchez, un vendedor de naranjas y caramelos, quien aseguró que la corrupción se puede observar a nivel de todos los poderes del Estado.
“Los ladrones están en el poder y se apoyan en los jueces para cometer sus delitos y quedar libres de culpa”, opinó el ciudadano.
Se lamentó porque el país no pueda tener funcionarios honestos, que trabajen por el bien del país.
“Uno honradamente trabajando y los ladrones en el poder dejando libre a todos los delincuentes. Por eso el país no avanza”, afirmó López.
Corrupción al más alto nivel
Bayer Vanegas, otro de los ciudadanos consultados sobre el tema, consideró que la sentencia es parte del nivel de corrupción que impera en el Estado de Nicaragua, pero que es ridículo que hasta tengamos que pagarles una suma millonaria a los delincuentes.
“En otro país no creo que le regresen el dinero”, expresó Vanegas, al referirse a los 609 mil dólares que González Largo podría solicitar que le devuelvan.
Para Blanca Sotelo, una humilde vendedora de raspados, es injusto lo que está pasando en este país, y demandó a las autoridades correspondientes continuar con las investigaciones del caso.
Sotelo agregó que no se puede liberar a alguien a quien se ha encontrado “con las manos en la masa” por delitos grandes, mientras a otros ciudadanos que cometen delitos menores, les cae todo el peso de la ley.
Daniel Narváez, un comerciante del mercado de Mayoreo, dijo que siempre el ciudadano común “paga los platos rotos”, y no es raro que tengamos que pagar esa millonada de dinero por la decisión judicial.
“Son bandidos que están favoreciendo a los delincuentes”, afirmó Narváez, tras demandar la cárcel no sólo para los delincuentes, sino también para los corruptos que los están dejando libres.
Al igual que la mayoría de la población, Narváez señaló que los corruptos están aliados con los narcotraficantes, quienes están ocasionando serio daño al país, afectando a los ciudadanos que pretenden ganarse el pan de cada día trabajando honradamente.