Nacional

Retraso judicial causó masacre


CHINANDEGA
Aturdida y adolorida por el asesinato atroz de su esposo Ventura Cordero, de 66 años; de su hijo José Ramón Cordero Díaz, de 36, y del amigo de éste, Victorino Nicolás Carrillo Núñez, de 40 años, la señora Camila Francisca Díaz dijo que la masacre se hubiese evitado si las autoridades judiciales hubiesen resuelto a tiempo el conflicto de 42 manzanas de tierras fértiles, el cual data de hace siete años.
Las víctimas eran socios de la Cooperativa “Aurelio Carrasco”, de la lejana comarca Mata de Cacao jurisdicción de El Viejo.
Frente a los cadáveres ensangrentados que el domingo fueron sepultados ante la consternación de familiares y amigos, la angustiada campesina relató que sus familiares y Carrillo Núñez regresaban de trabajar cuando fueron emboscados por Pascual Adrián y Pablo de la Cruz Carrillo Montiel, y el papá de éstos, Sergio Carrillo, de 60 años, que los asesinaron con una escopeta, un rifle calibre 22, y los remataron a machetazos.
Al observar que Pascual Adrián mataba a balazos y degollaba al anciano Ventura Cordero, su hijo José Ramón entró en su defensa y le propinó al agresor siete machetazos en diferentes partes del cuerpo, y el dedo pulgar de la mano derecha le fue amputado. Cordero Díaz, de 36 años, fue aniquilado a machetazos por los Carrillo Montiel. Victorino Nicolás Carrillo Núñez, pariente de los presuntos criminales, fue asesinado a escopetazos.
En un camino cercano, donde ocurrió la masacre, Sergio Carrillo, interceptó al campesino José Llanes Pérez, de 40 años, y le propinó un salvaje machetazo en la espalda, y ya fue dado de alta del Hospital España de Chinandega. Mientras tanto, Pascual Adrián se encuentra muy grave en una clínica privada de León, y es custodiado por efectivos policiales.
Autoridades no le hacían caso
Camila Francisca Díaz dijo que en reiteradas ocasiones informó a la Policía acerca de las actitudes virulentas de sus adversarios que se consideran los legítimos dueños de las 42 manzanas de la discordia. Sin embargo, a su criterio, la institución del orden público no hizo ninguna labor de prevención, más bien les regresaron varias armas de fuego que les habían quitado.
“En una ocasión mi hijo sembró varias manzanas de maíz, y ellos los (Carrillo Montiel) le echaron el ganado por pura maldad. Informamos a la Policía, pero no hizo nada”, lamentó.
Por su lado, Socorro Montiel, madre de los supuestos asesinos y esposa de Sergio Carrillo, justificó la acción de sus familiares porque, según ella, los miembros de la Cooperativa “Aurelio Carrasco” introdujeron la mañana del sábado 35 cabezas de ganado a la propiedad en disputa.
Responsabilizó a las autoridades judiciales de Chinandega por no resolver con prontitud este conflicto agrario, que, como otros, ha llevado luto al campesinado.
Exigió a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ)-Chinandega, esclarecer el triple asesinato lo más pronto posible, y a las autoridades judiciales hacer justicia. “Pido la pena máxima para esos individuos”, expresó.
Róger Pereira Umaña, forense de Chinandega, confirmó a EL NUEVO DIARIO que dos cadáveres tenían varios impactos de arma de fuego y escopeta, y el otro presentaba múltiples machetazos.
Rastrean a presuntos asesinos
El comisionado mayor Aldo Sáenz Ulloa, jefe de la Policía de Chinandega, informó que tras ocurrido el hecho sangriento, efectivos policiales rastrean a los presuntos criminales en los sectores de Puerto Arturo y Venecia, y en el Estero Padre Ramos, para impedir su salida hacia El Salvador y Honduras.
El jefe policial confirmó que Sergio Carrillo y sus hijos, Pascual Adrián y Pablo de la Cruz, armados de una escopeta, un rifle calibre 22 y machetes incriminaron a las víctimas, y enseguida se produjo la masacre.
Confirmó que el móvil del hecho sangriento es el litigio de las 42 manzanas de tierra, y hoy lunes por la mañana en coordinación con la Fiscalía departamental remitirán el expediente a la orden del juzgado de Audiencias de Chinandega.