Nacional

Marchas y plantones con agua como tema


Enardecidos en contra de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), se presentaron --en un plantón y marcha cívica-- pobladores organizados por la Oficina de Defensa del Consumidor y la Coordinadora Civil, a favor de la no privatización del agua y restablecimiento del servicio en lugares afectados.
Esta protesta se dio como consecuencia de la licitación que presentara Luis Debayle Solís, bajo el nombre de “consultoría de modernización de la gerencia comercial”, en donde se entregará la parte fundamental de la empresa Enacal a empresarios privados, en este caso un consorcio chileno llamado Inecon-Invertec, uno de los tres oferentes de esta licitación, reveló Miguel Ángel Baca, asesor jurídico de la Red de Defensa de los Consumidores.
Para la Red, esta amenaza de privatización del agua se parece al procedimiento que se llevó en la privatización de la energía eléctrica, en donde apareció la Corporación Unión Fenosa a validar los activos de dos fricciones jurídicas (Disnorte-Dissur), donde resultaron ellos los principales y únicos compradores de la distribución eléctrica.
Masaya a la defensiva
Paralelamente, en la ciudad de Masaya, pobladores del legendario barrio de Monimbó marcharon en contra de esta empresa e hicieron un plantón en las oficinas departamentales de Enacal, demandando el restablecimiento del servicio por lo menos cuatro veces por semana, pues desde hace 20 días no les llega agua. Representantes de los demandantes de Masaya fueron recibidos por el gerente departamental, Carlos Gómez, quien se comprometió a abastecer de agua al barrio dos veces por semana, pues argumenta que existen daños en las bombas de los pozos producto de los altos voltajes de energía que no son regulados por la empresa eléctrica Unión Fenosa.
A esta lucha se unió un grupo de evangélicos dirigidos por el reverendo Augusto César Marenco, quien manifestó que la lucha tiene que ser de toda la población, pero en lo particular realizó un llamado a los cristianos a alzar su voz profética en contra de todas las cosas que violentan el orden institucional de la vida, como es la privatización del agua.
También realizó un llamado a los diputados y al gobierno para que abandonen las ansias de privatización del recurso.