Nacional

Caos en hospitales

*** Paro total de médicos provoca serias consecuencias en la salud pública *** Esfuerzos por reforzar las áreas críticas con los pocos galenos disponibles, y amargo cruce de palabras de señora Gurdián con huelguistas *** En los departamentos el panorama fue el mismo, llegándose al extremo de que algunos hospitales cerraron completamente sus accesos de entrada

Lucía Navas

La población que acude a las unidades de Salud pública reclama una pronta solución al conflicto salarial entre la Federación Médica y el Gobierno, para que no sigan repitiéndose escenas como las de ayer, cuando los pacientes que no llegaban desangrándose o con altas fiebres, eran rechazados al no haber suficiente personal para cubrir la demanda.
Para aplacar un poco la crisis causada por la huelga de “brazos caídos” de los médicos, el Ministerio de Salud (Minsa) podría contratar un grupo de galenos del sector privado a fin de reforzar las áreas críticas de los hospitales públicos.
Ministra y médicos enfrentados
No obstante, los niveles de tensión ante la escalada de la protesta, quedaron en evidencia en los fuertes reclamos que se hicieran la ministra de Salud, Margarita Gurdián, y un grupo de huelguistas del Hospital “Lenín Fonseca”.
La ministra llegó al centro asistencial ante las denuncias de la gente a través de radios locales, de que se rechazaba atender hasta a los heridos. Logró que se superara esta situación, pero su presencia la aprovecharon los galenos para reclamarle que “nos permita ganar un salario digno”.
Gurdián, si bien evitó un enfrentamiento más serio, les aclaró que no está en contra del aumento salarial, pero que sólo ejecuta el presupuesto que se le asigna, que para este año es de 152 millones de córdobas para incremento, y 20 para pagar a los residentes, y “por ello no puedo hacer magia”.
Ante el reclamo de un cirujano de que se debe “dignificar el gremio médico” ya que no merecen ganar 250 dólares como salario, la ministra respondió que “no se construyen dignidades a base del dolor de la gente”.
Airados reclamos de pacientes
La población resintió que el gremio médico tomara acciones radicales como en el Hospital “Alemán Nicaragüense” y el hospital de Diriamba, donde por algunas horas se impidió el ingreso completamente.
El descontento también se dio porque, por ejemplo, en el Hospital “Lenín Fonseca”, los galenos en huelga a las doce del medio día, se retiraron a sus casas a almorzar, antes de irse a dar consultas a sus clínicas privadas y a las previsionales, donde también laboran.
“Soy pobre y no tengo para pagar una clínica privada. Es inhumano lo que están haciendo con nosotros. Juraron que velarían por los enfermos, pero no cumplen”, dijo indignada Martha Molina, de 72 años, quien sufría una crisis de diabetes, pero no se le atendió en el Hospital “Lenín Fonseca”.
El Minsa logra que no se interrumpan del todo las rutas críticas compuestas por los servicios de emergencias, cuidados intensivos y medicina interna, pues son atendidas por un promedio de 15 médicos por centro, pero no se sabe cuánto podrán resistir bajo estas circunstancias.
Se anunció que podría contratarse médicos privados para reforzar estas áreas, por cuanto los directores de hospitales reconocen que aun cuando las enfermeras y resto de trabajadores apoyan, “no se soportará por muchos días la presión de la demanda”.
El personal prioriza a personas con cuadros de gravedad, como accidentados, heridos, niños con fiebre y mujeres en labor de parto, viéndose obligado a rechazar a pacientes con patologías menores, por ejemplo niños con gripe.
En los departamentos
El “paro total” es fuerte en Managua, Rivas, Chinandega, Chontales, Carazo, Matagalpa y Granada, en donde se llegó al extremo de cerrar los portones de los centros asistenciales para impedir el ingreso de la población.
En el Hospital “Vélez Paiz”, al no haber médicos en la Sala de Quemados, se trasladará a los menores que lleguen con estos cuadros a la Unidad de Quemados del Hospital Metropolitano.
Mientras, en Rivas, se traslada a los centros asistenciales de Masaya a las embarazadas con cuadros de preclampsia, debido que en el Hospital “Gaspar García Laviana” no son atendidas porque los gineco-obstetras se sumaron al paro.
En el caso de Carazo, el Hospital San José, de Diriamba, prácticamente se cerró por completo, pues los huelguistas suspendieron todos los servicios.
Con el “paro total”, la Federación Médica pretende presionar al Gobierno para que acepte dar el incremento del 70% exigido. El dirigente Dionisio Morales dijo que las “desgracias” que sucedan con los pacientes las asumirá el Minsa.
Las autoridades del Minsa y del Ministerio del Trabajo (Mitrab) anunciaron que la acción extrema de la Federación Médica los obliga a tener una reacción similar, dando a entender que no será retrasada por más tiempo la declaratoria de ilegalidad de la huelga y los despidos.
(Con la colaboración de Róger Olivas, Leopoldo López, Máximo Rugama, Lésber Quintero, Yelba Tablada, Alberto Cano y Marianela Flores)