Nacional

Amenaza a nicas en EU

*** Estatus ha permitido permanecer a 300 mil inmigrantes de Centroamérica en territorio estadounidense, principalmente en Florida *** La Cancillería de nuestro país mantiene esperanzas de que nuevamente se podrá obtener extensión a lo conocido como TPS *** Para los nicaragüenses y hondureños expira en julio, pero Bush habrá de pronunciarse 60 días antes

Vladimir López

El Departamento de Seguridad Territorial (DHS, en inglés) quiere poner fin a la protección especial (Estatus de Protección Temporal, o TPS en inglés) que ha permitido que unos 300,000 inmigrantes salvadoreños, hondureños y nicaragüenses permanezcan en Estados Unidos, muchos de ellos en la Florida, informaron funcionarios del gobierno del presidente George Bush.
Pero los funcionarios aclararon que la decisión final del TPS para las tres naciones, que obligaría a esos inmigrantes a regresar a sus países o a quedarse aquí ilegalmente a riesgo de que los deporten, todavía es motivo de intenso debate dentro del gobierno.
El vocero de la Cancillería, Oscar García, expresó que el gobierno de Nicaragua mantiene esperanzas en que se obtendrán otras extensiones del TPS para los miles de nicaragüenses que Estados Unidos ha beneficiado con ese programa migratorio.
“Lo que conocemos”, agregó el vocero de la Cancillería, “es solamente la intención de un Departamento y no la última palabra del gobierno estadounidense, puesto que la extensión al TPS en curso fue otorgada por 18 meses y se vence el cinco de julio del presente año”.
Señaló que será el Departamento de Estado el que comunique una decisión al Congreso 60 días antes de que se venza el plazo. “Es decir, todavía tenemos hasta el siete de mayo para continuar cabildeando ante el gobierno estadounidense, a favor de que nuestros compatriotas beneficiados con ese estatus migratorio, puedan gozar de otras extensiones”, dijo.
García recordó que en ocasiones anteriores, este cabildeo lo ha venido haciendo el gobierno de Nicaragua ante varias instituciones del gobierno de Estados Unidos. “Tenemos suficiente tiempo para continuar el cabildeo y, además, grandes esperanzas en la voluntad del gobierno estadounidense para otorgar otras extensiones al TPS”, manifestó.
Para moderar impacto de los desastres
El llamado TPS, que prohíbe la deportación de inmigrantes ilegales de esos países, fue aprobado para nicaragüenses y hondureños cuando el huracán Mitch azotó sus países en 1998, y para los inmigrantes de El Salvador cuando unos terremotos ocurridos allí en 2001 mataron a más de 1,000 personas y destruyeron más de 220,000 viviendas.
El concepto detrás del TPS era permitir que esos inmigrantes ilegales se quedaran temporalmente en EU, y de esa forma moderar el impacto de los desastres naturales. Pero esos países hoy siguen siendo pobres que dependen mucho de los envíos.
Antes, las prórrogas del TPS, generalmente por períodos de 18 meses, han sido algo rutinario para los centroamericanos. Pero la actitud del gobierno y sobre todo del Congreso de EU ha estado cambiando en relación con asuntos migratorios, como se observó con la aprobación de un proyecto de ley en la Cámara de Representantes para intensificar los controles fronterizos, y penalizar a las compañías que les dan trabajo a inmigrantes ilegales.
Sacca se comunicó con Bush
Se informó que Tony Sacca, el presidente de El Salvador, ha estado llamando al presidente Bush y a otros altos funcionarios para instarlos a que concedan otra extensión del TPS.
En EU hay más de 220,000 salvadoreños, 70,000 hondureños y 3,600 nicaragüenses que podrían verse obligados a irse o quedarse ilegalmente si se elimina el TPS, según muestran las cifras disponibles. El censo de 2000 reveló que en la Florida hay 80,000 nicaragüenses, 41,000 hondureños y 21,000 salvadoreños, casi todos en el sur del Estado, pero no hay datos sobre cuántos de ellos son ilegales.
El número de centroamericanos que se benefician del TPS ha ido disminuyendo gradualmente, según han ido casándose con ciudadanos de EU, regresado a sus países, o encontrado trabajos que les ayudan a adquirir un estatus permanente.
El gobierno de Bush tiene que hacer un anuncio formal sobre el TPS, 60 días antes que expire, para los nicaragüenses y hondureños en julio, y para los salvadoreños en septiembre, aunque la decisión podría tomarse antes de la primavera.
(Con apoyo del Miami Herald).