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Megafallas se unen bajo Managua

*** Forman una suerte de comal y la capital sería la tortilla *** Se conocen, pero no hay estudios a fondo, dice experto *** Hasta ahora construyen primer edificio antisísmico en Latinoamérica

Edwin Sánchez

La capital cuenta con un marco telúrico de fallas que va desde el Momotombo hasta Las Nubes, y la otra del volcán Masaya hasta el Xolotlán, sin embargo, la gente se inclina a pensar que de haber un terremoto sería una repetición de Managua 72, sin pensar en fallamientos como los de Mateare y Cofradías, dijo el geólogo William Martínez.
“Se han hecho modelos, y se ha caracterizado que la formación de Managua es debida a la segmentación de la cadena volcánica y a un estiramiento de la corteza que se ha producido de Este a Oeste. Y a cada porcentaje de estiramiento de la corteza le corresponde un plano de falla”, expresó.
Esto en cuanto al modelo, aclaró, pero cada estructura tiene su propia historia, su propio comportamiento, y esto es lo que no se ha estudiado: el tiempo que lleva geológicamente para que se vuelva a mover.
¿Cuando es que la falla comienza a acumular energía?
“Una vez que produjo un terremoto. Así acumula energía para el siguiente terremoto. El único estudio incipiente es el que se hizo con noruegos, italianos y estadounidenses, con geólogos nicaragüenses, donde se determinó la falla del Aeropuerto, y se dijo que el último probablemente aconteció en 1600 y tanto.
“Lo que nosotros podemos especificar, y haciendo los estudios de fallamiento similar, es que el fallamiento en Managua anda en períodos de entre 200 y 300 años para que cada falla individualmente se esté moviendo. Es decir, si nosotros vamos a tener un terremoto en Managua nunca vamos a tener el mismo que produjo la Falla Tiscapa, lo que se conoce como el terremoto de 1972.
“Éste es un error para la gente que maneja los problemas de vulnerabilidad y atención a desastres. No hay estudios pormenorizados ni individualidad de cada una de las fallas, lo que bien se puede hacer en Managua, tomando en cuenta que la capital es la columna vertebral del país y permitiría orientar dónde construir mejor y dónde dar más atención para evitar un desastre. Desde ese punto de vista, estamos desprotegidos”.
¿De qué manera las megafallas de Mateare y Cofradía, que enmarcan Managua, pueden afectar la capital?
“Estos fallamientos probablemente vayan por debajo de toda la ciudad de Managua”.
Es como que ambas formaran una suerte de comal y la capital fuera la tortilla.
“Exactamente. Entre la Falla de Mateare y la de Cofradía están las demás de la capital, pero éstas, además de ser locales, se mueven horizontalmente, lo que significa que la máxima afectación es a lo largo de estas fallas.
“Mateare y Cofradía son fallas que se mueven verticalmente y en profundidad, lo que significa que el radio de acción de afectación va a ser mucho mayor, es decir, que va a afectar casi en su totalidad toda el área de Managua.
“De darse un terremoto sea por Mateare y en parte por Cofradía, nosotros no lo tenemos contemplado. Y probablemente las mismas autoridades del país no lo manejan. Managua 72 sería nada comparado con esto”.

Las longitudes de las fallas son de...
“Mateare es de 72 kilómetros, comienza en el Momotombo y termina en El Crucero, donde ella flexiona para formar un segmento extra de 25 kilómetros que se conoce como falla Las Nubes. Son fallas peligrosas. Luego la de Cofradía, que inicia en los alrededores del Volcán Masaya y va hasta el Lago de Managua; probablemente la parte oriental del Xolotlán que forma una línea recta se deba a que la falla le da esa dirección”.
¿El edificio más cercano a ésta es el aeropuerto?
“La falla citada tiene una inclinación hacia el Oeste”.
¿Se mete debajo de la terminal aérea?
“Sí, y Mateare hacia el Este. Las dos probablemente se unen en profundidad. Cuando se habla del aeropuerto en relación con Cofradía, además de la falla misma que tiene, está sobre una estructura mucho más delgada que el resto de Managua, que se llama graven Aeropuerto: es de ocho kilómetros de ancho y tiene su expresión en la falla Aeropuerto y en la misma falla de Cofradía.
“Es una zona bastante frágil, muy fracturada, pero que es benéfica porque ha permitido la formación del acuífero oriental, y de ahí se abastece Managua. Debe cuidarse por muchas razones: por lógica, no es apta para ocupación humana, y segundo, de ahí depende una buena parte el agua potable que tomamos los managuas”.
En cuanto a edificios antisísmicos, pese a que aquí se habla de estructuras antisísmicas, ¿realmente los hay según ese concepto?
“Hay mitos, y uno es que en Managua no se puede vivir porque está llena de fallas. Eso no es correcto, porque se puede construir fuera de las zonas de fallas.
“Lo que aquí se hace es construir de una manera reforzada y aquí se le llama antisísmico. De hecho aquí no hay estructuras ni creo que haya en mente hacer edificios antisísmicos, por los costos y la alta tecnología que llevan”.
¿Pero cuando aquí alguien dice que el edificio tal es antísmico, a qué se refiere entonces?
“A lo que se refiere es que se ajustan al Código de la Construcción, y en el mejor de los casos está reforzado”.
¿Protege o no a la hora de un terremoto?
“Si no está sobre la falla o área perturbada, es lo suficiente para aguantar un mecatazo”.
¿En Latinoamérica hay edificios antisísmicos?
“En la actualidad se hace uno totalmente antisísmico en México. Sería el primero en América Latina. El mismo hecho desmitifica que en Nicaragua u otro país haya este tipo de estructuras. A nivel mundial, sólo algunas estructuras críticas son antisísmicas”.
¿Cuál es el concepto antisísmico?
“Es aquella estructura que toma en cuenta no sólo la naturaleza del terreno, sino el comportamiento del mismo para que de esa manera actúe el edificio. Esto implica grandes tecnologías, que el edificio no será afectado tanto aun en condiciones de sismo severo. Lo mismo que vibra el terreno vibrará el edificio…, en otras palabras, va a “jugar” con el movimiento.