Nacional

Barrios sedientos desde ayer

* Dicen que anuncio de que faltará el líquido llegó tarde * Relatan que pasan noches enteras esperando abastecimiento

Aunque las autoridades de la Empresa Nicaragüense Alcantarillados, Enacal, anunciaron que a partir de hoy por lo menos unos 62 barrios de Managua no tendrán el servicio de agua desde las 7:00 de la mañana, lo cierto es que desde hace una semana vienen padeciendo la falta del servicio.
EL NUEVO DIARIO así lo comprobó ayer en un breve recorrido. A los habitantes de los barrios consultados no les sorprendió para nada el anuncio, agregaron que la tónica sería la misma: “Más desvelo. A veces, para tener agua hay que pasar toda la noche en vela esperando, así que no es novedad eso que va a faltar agua en Managua”, señala doña Marina Robleto, de Villa Roma.
Según doña Marina, el agua no llega a su barrio desde la semana pasada. “El problema es que las veces que hay, llega con poca presión, por lo que también es una tortura el abastecimiento”, se lamentó la jefa de la vivienda donde habitan 4 personas adultas y 3 menores.
Otra vecina agregó que a ese sector el agua llega en las primeras horas de la madrugada y por dos o tres horas, después todo el resto del día y la noche, cero abastecimiento. “Aquí los adultos y hasta los niños se levantan en la madrugada para poder llenar por lo menos dos barriles. Nos han dicho que el problema es que el pozo de arriba no abastece al sector de abajo”, agregó. “Aaaah, pero los recibos vienen puntuales, eso nunca falla”, denunció.
“A secas”
Otra afectada, doña Kenia Reyes Rodríguez, vive en el barrio Loma Linda. Cuando visitamos su vivienda sólo tenía 2 barriles vacíos porque el agua que había recogido ya se había terminado. En ese sector, el agua casi no llega, sólo logran tener 3 veces a la semana. “Aquí uno vive a secas”, dice.
En la casa de doña Kenia viven 11 personas, 6 menores de edad y 5 adultos, los más afectados son las personas que trabajan, ya que van a su centro de trabajo desvelado y a veces hasta sin su aseo personal. “Eso da pena, pero hay que decirlo. Uno ni bañarse puede y para hacerlo hay que desvelarse la noche entera”, señaló.
“Eso de que no va a ver agua, ya no nos asusta, esta es la cruz de todos los días”, finalizo.