Nacional

“Reprobados es problema nacional”


Lucía Navas

Miembros de organismos de la sociedad civil emplazaron al ministro de Educación y a los rectores de las universidades públicas, a que dejen a un lado el enfrentamiento en que se han enfrascado al culparse por el fracaso de los bachilleres en los exámenes de admisión, y a que de una vez tomen en serio esta problemática que arrastra el sistema educativo del país.
El doctor Carlos Tünnermann, ex Ministro de Educación, y el profesor Miguel De Castilla, del Foro de Educación y Desarrollo Humano en la Iniciativa por Nicaragua (FIDH-IPN), consultados por EL NUEVO DIARIO, concuerdan en que debe considerarse “un problema nacional que amerita una urgente respuesta” el hecho de que cada año sea mayor la cantidad de estudiantes de secundaria reprobados en las pruebas de admisión.
Expresó el doctor Tünnermann que “debe ser objeto de una preocupación compartida en lugar de estarse recriminando mutuamente: el ministro de Educación, al decir que hay un interés comercial de las universidades para financiar los cursos de nivelación, y a su vez la otra parte, al señalar que es porque vienen mal preparados” (los estudiantes).
“La perspectiva correcta y necesaria”, dijo, “es decretar esto un problema nacional, porque se están formando profesionales con serias deficiencia, y no es posible que en Nicaragua nos conformemos con decir que no somos inclinados a las ciencias matemáticas, porque no es cierto, y es una respuesta simplista”.
En el análisis realizado por Tünnermann y Miguel De Castilla respecto a lo que provoca los deficientes resultados en los exámenes de admisión, dijeron que se debe al “desentendimiento y desarticulación” que existe entre los sistemas de educación básica y universitaria, que empieza en la misma formación de los docentes, ya que en Nicaragua hay dos tipos de maestros.
“Están los maestros formados en las Escuelas Normales y los de la Facultad de Educación de la UNAN-Managua, esto por el “divorcio” que hay entre los subsistemas. No hay una formación continua del estudiantado”, explicó De Castilla.
Tampoco debe obviarse, dijo, los bajos niveles de los maestros en el caso de los que imparten la materia de Matemática, pues muchos no son especialistas en ello, ya que esta profesión ha dejado de tener interés, muestra es que hubo años en que la Facultad de Educación ha tenido que cerrar por falta de demanda.
Otro factor, señalaron De Castilla y Tünnermann, es que los currículos de la primaria y secundaria en este país son “desactualizados y no están contextualizados” a lo que necesitan aprender los estudiantes de acuerdo con el lugar dónde viven. “Lo que existe es un currículo de educación general que se reproduce”, dijeron.
Emplazan
Estos dos especialistas llamaron al ministro de Educación, Miguel Ángel García a dejar a un lado las diferencias ideológicas que pueda tener con los rectores debido a la asignación del 6 % del presupuesto de la República, y les convoque para que se cree la Comisión Nacional de Currículum, tal como lo manda el Plan Nacional de Educación.
Ojala, señaló De Castilla, que en los once meses que le quedan como ministro (a García) logre dejar conformada la Comisión, pues lo conveniente de ésta es que especialistas del MECD y de las universidades tendrían la tarea de reformar la currícula de ambos sistemas y adecuarla a lo que demanda el país.
“Pero lo que falta es voluntad por encontrarle una respuesta a este recurrente problema con los estudiantes, porque sólo a principio de cada año se aborda al darse las matrículas, pero cuando salen de las páginas de los diarios, se olvida hasta el año siguiente”, señaló.
Por su parte, el Dr. Tünnerman dijo que “necesitamos una verdadera revolución pedagógica en nuestro sistema de educación a todos los niveles, en donde cambiemos los métodos de enseñanza basada en que el profesor dicta las materias y los estudiantes toman a puntes que aprenden de memoria, y pasemos a métodos de aprendizajes que el estudiante comprende e incorpora a su realidad”.
Así también le recordaron al ministro Miguel Ángel García procurar el involucrar a los padres de familia a través de los Consejos Escolares, en la formación de los alumnos, pues señalan que no puede “continuar la equivocación de que ésta tarea es únicamente de los docentes”.