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“Fue un deicida”

* Si publican libro será el Evangelio de los Traidores, y una señal de que “estamos en los postreros tiempos” * Es darle vuelta a la moral de la humanidad, cuando el ladrón persigue al honrado, al desleal se le considera héroe, al brujo consejero y los perversos dirigen tribunales, señalan * Recuerdan: “Si aun un ángel del cielo nos anunciare un Evangelio diferente del que hemos predicado, será anatema”

Edwin Sánchez

Fue un deicida, dijeron, y peor todavía: si se publica el libro de Judas, de acuerdo con los análisis hechos desde diversas atalayas teológicas en Nicaragua, los traidores ya contarán con su propio Evangelio.
Expertos, de acuerdo con informaciones originadas en Milán, ven el momento adecuado para la rehabilitación del apóstol caído. Ellos señalan que Judas actuó con el conocimiento de que el sacrificio de Jesús era necesario.
“Ésta es la revelación que en la próxima pascua se podrá leer en el Evangelio apócrifo de Judas”, dice el informe.
El obispo de la Iglesia de Dios y presidente de la Universidad Evangélica de Nicaragua, William González, contextualizó la actuación de Iscariote como reflejo del estado de descomposición del imperio romano.
“Como todos los sistemas, el romano también creó conductas, hábitos, comportamientos, y muchas veces, cuando estos sistemas están al más alto nivel de corrupción, sus creaciones son siniestras, de ahí que en el contexto del imperio romano, y en su etapa esclavista, cuando aparece Jesús con su ministerio, ya hay personas que viven la deformación del sistema, entre ellos un miembro del equipo de Jesús”.
“Metió la pata”
El académico recordó que Judas administraba los fondos de ese pequeño grupo que desafiaba el sistema.
No podemos, a estas alturas del desarrollo de la humanidad, cambiar la historia, dijo. El hombre metió la pata, falló a la misión, era víctima del sistema y no tenía claro un nuevo proyecto que reestructurara el sistema de ese momento.
Dudaba, y aparte de eso, desde adentro no tenía transparencia. Por eso me sorprende que los estudiosos de la historia de la Iglesia, que provienen de la historia del catolicismo, pretendan revertir un hecho que definitivamente en la historia quedó marcado para siempre, expresó.
Se pueden hacer estudios de esta figura en muchas dimensiones, y, probablemente, se pueda redimir en algunos de los aspectos, pero en ese es imposible, a la luz de lo que tenemos en la Biblia, de la historia propia de esos momentos, y de acuerdo con las fuentes de los historiadores de la Iglesia, que, por lo general, han estado al margen de la historia oficial, sostuvo.
“Anatema”
El evangelista Omar Duarte calificó la “limpieza de imagen” de Judas como anatema, el querer reivindicarlo de traidor a héroe. “Por eso Pablo, en su carta a los gálatas, dice que si aun un ángel del cielo nos anunciare un Evangelio diferente del que hemos predicado, será anatema”.
Estamos en tiempo cuando se va a levantar la apostasía, surgirán los apóstatas que son aquellos que van a renunciar a la fe y criticarla, dijo.
Judas tuvo la oportunidad de arrepentirse, y no lo hizo, consideró. Pedro negó al Señor, pero se arrepintió. Lo que pasa es que el Diablo en este tiempo está queriendo disimular este pecado de Judas, que pudo haber sido otro personaje, pero siempre iba a ser una traición, un acto desleal.
La idea satánica es querer hacer pasar lo malo como bueno, y ya Dios nos advierte: ¡Ay del que a lo malo llama bueno! Al ladrón ahora lo tratan de ver como persona con problemas sicológicos, a la prostituta le dicen trabajadora sexual, al brujo le llaman síquico y consejero espiritual.
¿Cree que es peligroso, si se hace esta revisión del papel de Judas, que la traición sea un acto aceptable y hasta necesario, para conseguir determinados fines en una sociedad o determinado grupo?
Querer revisar eso es tergiversar los hechos, y sería promover la traición en medio de la sociedad, porque este hecho de Iscariote es tan abominable que nadie le pone a su hijo el nombre de Judas. ¡No existe nadie con ese nombre! porque la gente sabe que es un acto de deslealtad. Es como lo que pasa hoy: tratan de hacer ver que si se casa un hombre con otro hombre es normal.
Ya esto no nos debe extrañar, porque II Timoteo 3 dice que “en los postreros días vendrán tiempos peligrosos, porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, crueles, sin afecto natural, calumniadores, intemperantes, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad pero negarán la eficacia de ella. A éstos evita”.
Justicia en manos de malos
Querer poner ahora a Judas como un héroe sería querer darle vuelta a la moral de la humanidad, poner a lo inmoral como bueno y lo moral malo; significa que pronto la justicia no va a perseguir a los malos, sino a los buenos. Esto nos lleva que el ladrón podrá acusar al honrado y los tribunales de justicia van a dirigirlo los malos, y los buenos irán a parar a las cárceles.
Posición de Alianza Evangélica: fue un deicida
El vicepresidente de la Alianza Evangélica, Mauricio Orúe, comentó que estas interpretaciones de los historiadores católicos se dan desde una hermenéutica fuera de contexto, porque “estaríamos diciendo que el personaje que tendría el papel predominante en los Evangelios es Judas, al creer que su papel fue fundamental para la salvación de los hombres”.
Sin embargo, dijo, es todo lo contrario. Dios no puede tomar a una persona, que es un alma, pues para Él todos los seres humanos somos iguales y tenemos el mismo valor; sería que el Señor estaría sacrificando a un alma, mandándola a la condenación para salvar al resto.
Eso no es así, porque sólo bastaba un sacrificio, por eso Jesús se entregó para salvar a todos los hombres. El texto bíblico es claro: “…porque De tal manera amó Dios al mundo que entregó a su hijo unigénito…”, y cuando dice que amó al mundo, se refiere hasta el último, precisó.
En el estudio de la teología, en el aspecto de la deidad, sabemos que es un misterio la Trinidad, pero en ese misterio, Dios se hace hombre y encarna en María, y nace el Salvador: es el que va a morir y no necesita a nadie, en este caso a Judas, como tratan de suponer, para hacer el papel de mártir. No se necesitaba un mártir más que Jesús.
Consideró, además, que Judas tuvo la oportunidad de arrepentirse. “Lo que sucedió es que él no se dio la oportunidad. Cuando Jesús está con él, como estuvo con los otros 11, le enseñó la misma palabra, les dio el mismo amor, en ninguna parte encontramos una diferencia. Judas tomó una decisión humana, se vio influenciado por su familiar, el sacerdote Anas. A la vez, es influenciado por la ambición”.
¿Considera a Judas como un deicida o una víctima que aceptó su destino, como dicen estos historiadores católicos?
No es un héroe, es un deicida. Se sintió tan culpable, que él mismo no se perdona. Jesús no estaba rencoroso con él. Jesús sabía --y a eso se le llama presciencia: capacidad de ver el futuro-- que un hombre llamado Judas lo iba a traicionar. Pero él no lo planeó ni lo indujo. Sabía lo que había sucedido, lo que estaba ocurriendo y lo que iba a pasar. Sabía que no se iba a arrepentir. Lucas en Los Hechos utiliza un eufemismo para no hablar de infierno: dice que “aquel que no se arrepintió, se fue a su lugar”.