Nacional

Leila Bucardo, una “dama afortunada”


Lizbeth García

“Por la víspera se saca el día”, reza un refrán popular que bien podría aplicarse al juicio oral y público que este viernes arrancó para Leyla Bucardo Chávez, acusada por uso indebido de nombre y falsificación de documentos en el Juzgado Séptimo Local Penal, cuyo titular, Tomás Eduardo Cortés, no dio lugar al incidente que el Ministerio Público promovió para “devolver” a la procesada a la cárcel.
Bucardo es la novia de Jorge Eliécer González Hernández o Luis Ángel González Largo, condenado junto a ella por lavado de dinero y otros delitos derivados de la introducción al país de “los famosos” 609 mil dólares sustraídos de una cuenta de la Corte Suprema de Justicia.
Cuando el Tribunal de Apelaciones de Managua se enteró de que la dama había obtenido su libertad de forma anómala, revocó la orden de libertad que habían emitido y ordenaron su recaptura, y fue entonces cuando Bucardo supuestamente quiso evadir la acción policial identificándose con la cédula de identidad de Ana Bertha López, explicó el Fiscal Auxiliar Rolando Zapata.
El fiscal señaló que con los testigos que declararon ayer quedó comprobado que la procesada no es la dueña de la cédula de identidad que le ocuparon, por lo que el Ministerio Público solicitará la culpabilidad para la acusada en lo que hace al uso indebido de nombre el próximo martes cuando se reanude el juicio oral y público.
La vista pública se suspendió este viernes por la tarde porque uno de los testigos no se presentó al juicio porque la citación no llegó a sus manos. Con ese testigo el Ministerio Público pretende probar que la huella dactilar que rola en la cédula de Ana Bertha López no es la de Bucardo.
Previo al juicio, el juez Tomás Eduardo Cortés realizó una audiencia especial para resolver el incidente por falta de acción que promovió la defensa, Johann Fonseca, alegando que no había falsificación porque la cédula era verdadera, y porque doña Leyla no estaba obligada a declarar contra sí misma.
El judicial no dio lugar al incidente como tampoco aceptó las nulidades que la Fiscalía promovió para “revivir” el auto mediante el cual se declaró rebelde a Bucardo y se le mandó a capturar en noviembre por no haber comparecido al juicio oral que estaba programado para ese mes.
El judicial indicó que el Ministerio Público no demostró que Bucardo haya violentado las medidas que se le habían decretado y que no compareció al juicio oral, “pero cómo voy a demostrar su no comparecencia si no me dieron oportunidad de pronunciarme y aplicar el principio de oralidad y contradicción”, apuntó el Fiscal Zapata.