Nacional

EU incita a revolver el Ejército con la Policía

* Quiere formar un grupo que garantice que desde Centroamérica nadie ponga en peligro el territorio norteamericano

Vladimir López

Con el apoyo a la creación de las Fuerzas de Respuesta Rápida (FRR), en Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, el gobierno de Estados Unidos alienta la confusión que existe entre la función militar y policial, revela un estudio de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), un organismo no gubernamental que promueve el respeto a los derechos humanos, la democracia y la justicia social y económica en América Latina y el Caribe.
WOLA recuerda que el año pasado, los gobiernos de Centroamérica acordaron un mayor intercambio de Inteligencia y la creación de la FRR a nivel nacional y regional para combatir “amenazas emergentes”, como las pandillas, drogas, el crimen organizado y la migración ilegal, temas en los que los funcionarios de defensa alegan que los criminales se aprovechan de los vacíos entre la misión militar y la policíaca para delinquir con cierto éxito.
“A excepción de Costa Rica”, agrega el estudio, “todos los países se comprometieron a crear sus propias FRR y a hacer esfuerzos para generar coordinación regional entre estas fuerzas. Si bien estas fuerzas aún se están definiendo, algunos países ya cuentan con FRR conjuntas integradas por policías y militares”.
El estudio dice que algunas autoridades estadounidenses sostienen que la función de la Fuerza de Respuesta Rápida regional se limitaría a mantener la paz y responder en caso de catástrofes naturales. Pero que la idea de las autoridades centroamericanas es que asuma múltiples funciones, incluso policiales.
Rumsfeld sabe que hacen funciones policiales
El estudio de WOLA recuerda que en octubre de 2005 los ministros de Defensa centroamericanos se reunieron con el secretario Rumsfeld para hablar sobre temas de coordinación regional.
“Durante la reunión, el ministro de Defensa Brevé, de Honduras, habló de “Fuerzas de Respuesta Rápida para hacer frente a las amenazas emergentes, especialmente el narcotráfico, el terrorismo y el tráfico ilegal...”, mientras que el ministro de Defensa salvadoreño, el general Romero, se refirió al “esfuerzo que estamos haciendo en la región centroamericana para crear una FRR para combatir la amenaza, que sin duda considera a las pandillas como parte del problema”, expresa el análisis.
Indica que las Fuerzas de Respuesta Rápida de algunos países tienen principalmente funciones policiales. “Por ejemplo, en el acta oficial de la reunión de abril de 2005 de la Comisión Regional para las FRR, el gobierno guatemalteco manifestó que su unidad, integrada por efectivos militares y policiales, se dedicaba a combatir “el crimen organizado, el narcotráfico y el terrorismo internacional”.
“El grado de apoyo que da el gobierno estadounidense a la creación de estas FRR no está claro. Los informes de prensa indican que la intención de los ministros de Defensa centroamericanos durante la reunión de octubre con Rumsfeld, era pedir equipamiento para la coordinación regional”, anota el análisis
WOLA señala que el gobierno de Estados Unidos no está enviando un mensaje claro de que en América Latina y Centroamérica debería haber una división de funciones para sus efectivos militares y policiales, tal como en Estados Unidos la Ley Posse Comitatus separa las funciones policiales de las militares.
“Por el contrario”, expresa el documento, “las autoridades del Departamento de Defensa vienen insinuando no sólo que están abiertas a la reestructuración de las funciones de las fuerzas policiales y militares centroamericanas, sino también que creen que es necesario”.
Reitera el análisis que en octubre de 2005, en la conferencia con los ministros de Defensa centroamericanos, el secretario Rumsfeld dijo que “amenazas diferentes requieren instrumentos diferentes de poder nacional, y es necesario que cada país defina el rol de sus fuerzas militares y de seguridad a su propia manera, de acuerdo con su propia historia y sus principios constitucionales.
“Aun cuando podría parecer un mensaje poco claro, las autoridades del Departamento de Defensa lo vienen repitiendo con regularidad. En su punto de vista, la asignación de funciones distintas a fuerzas policiales y militares es considerada anticuada y burocrática, nuevas maneras de dividirse las tareas deben ser consideradas, y Estados Unidos aceptará las decisiones que tomen las naciones soberanas de América Central en cuanto a cómo deberían reestructurarse sus fuerzas”, expresa WOLA.
¿Se redefine papel de Fuerzas Armadas?
WOLA asegura que en estos momentos se está redefiniendo el papel de las Fuerzas Armadas centroamericanas. En lugar de volver a la vieja costumbre de recurrir a las Fuerzas Armadas latinoamericanas para que intervengan y solucionen los problemas que no pueden reparar las instituciones civiles, como la Policía, el gobierno de Estados Unidos debería enfocar sus recursos en propiciar el éxito de las instituciones civiles en esta empresa, y enviar mensajes inequívocos de apoyo en favor de una separación de las funciones policiales y militares.
Negocian crear Academia Policial americana en El Salvador
En otro orden, WOLA revela que el gobierno de Estados Unidos negocia la creación de una Academia Internacional de Policía (International Law Enforcement Academy, ILEA) para el continente americano, con sede en América Central.
“Según como es presentada oficialmente, la misión de la academia sería capacitar a “oficiales de Policía en la lucha contra el narcotráfico, contrabando de inmigrantes, tráfico de personas y otras formas del crimen internacional”.
WOLA rememora que los intentos que se hicieron en una época para abrir una academia en Costa Rica no tuvieron éxito. Esta vez, las negociaciones son con El Salvador.
Apunta que dos escollos que enfrentó el gobierno de Estados Unidos en la negociación de la Academia Internacional de Policía en Costa Rica, fueron las exigencias locales de tener la fiscalización de la academia, y limitar el acceso únicamente a los policías centroamericanos.