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“Padre” del LSD cumple 100 años

* Dice que brindaba “angustia, vértigo y visiones sobrenaturales, al mismo tiempo que un profundo sentimiento de felicidad y paz” * “Fue la sustancia de culto de los hippies y los movimientos antiguerra de Vietnam. Por esos motivos políticos fue ilegalizada”, agrega

Ginebra / EL PAÍS
En las afueras de Basilea se encuentra la localidad de Leimental. Probablemente, su inquilino más famoso sea un científico nacido en Baden el 11 de enero de 1906. El doctor Albert Hoffmann comenzó su trabajo de investigador en la farmacéutica Sandoz (la actual Novartis) en 1929, donde permaneció hasta su retiro en 1971. Es conocido mundialmente como el padre del LSD, descubierto por azar en el curso de sus investigaciones el 16 de abril de 1943.
El profesor Hoffmann disfruta de buena salud y una envidiable lucidez. Su única queja es ante “el constante acoso de periodistas de todo el mundo” aunque, agrega bromeando, le gustaría “vivir 100 años más”. Interrogado sobre las posibles aplicaciones de su descubrimiento, Hoffmann comentó a EL PAÍS que no ve “nuevos usos potenciales del LSD”.
“En su época lo hemos utilizado en casos clínicos que no podríamos repetir hoy. Puede ser útil en caso de dolores agudos o pacientes terminales. Lo esencial”, recalca, “es que el LSD actúa sobre la conciencia, que es lo que nos distingue de los animales”.
El profesor Hoffmann trabajaba en 1938 en la búsqueda de estimulantes circulatorios cuando encontró un derivado del hongo del cornezuelo del centeno y logró sintetizar su principio activo. Nacía así la dietilamida del ácido lisérgico, o LSD.
Angustia, vértigo y visiones sobrenaturales
Los laboratorios no le encontraron utilidad práctica y fue dejado de lado hasta un día de 1943, cuando, por accidente, una gota entró en contacto con su brazo produciéndole “angustia, vértigo y visiones sobrenaturales al mismo tiempo que un profundo sentimiento de felicidad y paz”.
Tras varios años de coexistencia pacífica con la nueva droga, llegó la prohibición y la persecución. ¿Por qué? Hoffmann comenta: “El LSD se ilegalizó en 1968 dado que se convirtió en la droga de moda en los Estados Unidos. Fue la sustancia de culto de los hippies y los movimientos antiguerra de Vietnam. Por esos motivos políticos fue ilegalizada”. El investigador agrega: “En el pasado fue sagrada, sólo podía ser administrada por sacerdotes o chamanes, pero si se convierte en droga de moda se descontextualiza”.
Hoy, la ciudad de Basilea rendirá un homenaje al científico en presencia de numerosos invitados y personalidades. Entre ellos se cuentan H. R. Giger, el ganador del Oscar en 1978 por los diseños de Alien, y el psiquiatra Stanislav Grof, quien comentó a este periódico que tuvo su primera experiencia con LSD hace 50 años, y que eso transformó su vida, “a nivel humano y científico”. Grof considera “una tragedia para la psiquiatría la pérdida del LSD como instrumento de trabajo, ya que es una herramienta que no tiene ningún elemento intrínseco negativo”.
Hoffmann lucha hoy por la legalización del uso del LSD en manos de “los nuevos chamanes”. En su opinión, “los sacerdotes de nuestro tiempo son los psiquiatras, y a ellos se les debería permitir el uso del LSD con fines terapéuticos”. Concluyó diciendo: “Mi mayor deseo es que la ciencia pueda volver a experimentar e investigar con LSD”.
Del 11 al 15 de este mes, científicos de todo el mundo se reunirán en Basilea en el congreso 100 Años de LSD, para intentar obtener la legalización de las investigaciones y su uso terapéutico. Albert Hoffmann es definido en su país como “uno de los pocos suizos que han cambiado el mundo”. El interesado prefiere ser recordado como “un abuelo que ama jugar con sus cuatro bisnietos en los jardines y los bosques”.