Nacional

Investigan muerte de paciente en el Militar

* Hombre se quejaba por profundo dolor en el páncreas, mientras enfermera se negaba a asistirle alegando que eso no era una emergencia * Cuando por fin se decidieron a realizarle los exámenes y pasarlo a cirugía, falleció por problema pulmonar que no presentaba al entrar

La doctora Isabel Rivera Úbeda, trabajadora del INSS, exige respuesta ante la negligencia médica que costó la vida a su esposo Alexis López, de quien hace ocho años se había separado.
Según los relatos de la doctora Rivera y la ingeniera industrial Hazel Alonso, trabajadora del Minsa, compañera de vida por siete años de López, el 23 de diciembre, recurrir a la Empresa Médica Previsional del Hospital Militar fue la entrada al cementerio mismo.
“Alexis llegó a esta previsional quejándose de un dolor abdominal a las 11 de la noche. Los médicos le interrogaron e hicieron el diagnóstico, ordenándole los exámenes de laboratorio, los cuales no se los realizaron en el momento, sino hasta las tres de la mañana”, explicó sollozando Alonso.
¿Sabrán lo que es una emergencia?
Según la narración de lo acontecido esa noche, Alonso se dirigió al cuarto de shock porque López gritaba por el dolor, lo que hizo que ella llamara a una enfermera para que lo atendiera, la que le dijo que estaban atendiendo una emergencia y que lo de Alexis no lo era.
Sin embargo, la enfermera le manifestó que estaban autorizados los exámenes de laboratorio. “Todavía no se los habían hecho”, dijo Alonso. A las cuatro de la mañana le completaron todos los exámenes, “en los que le acompañó un camillero y no un doctor, como lo establece el Minsa”.
Cuando le realizaron el ultrasonido, el especialista expresó que no era nada malo, sino una pancreatitis, y que había que intervenirlo, pero a posteriori.
Murió en manos de residente
Al llevar los exámenes, un residente de cirugía le dijo que había un procedimiento endoscópico comprobado que lo sanaría, pero que éste no lo cubría el INSS, por lo que la familia tenía que asumir el costo.
Como este procedimiento no representaba ningún riesgo, Alonso le comunicó a Rivera, quien autorizó que procedieran, pues los gasto corrían por su cuenta.
“Cuando Hazel me avisó, yo le dije que por dinero no se preocupara, pues yo lo pagaba; al ver la situación me dirigí al hospital, pero al llegar él ya venía inconsciente, en estado de coma, del cual nunca salió”, dijo Rivera.
Por su parte, Hazel habló unos minutos antes con Alexis, quien le manifestó que había recibido una mala atención en ese hospital. “Es todo lo que recuerdo que hablamos antes que entrara al quirófano”, afirmó.
Ambas señoras manifiestan que quienes llevaron el caso de Alexis desde el inicio de su llegada eran médicos residentes, “algo que no puede suceder en las empresas previsionales, pues es prohibido que un residente ponga la mano sobre un asegurado”, exclamó Rivera.
Ilógica en argumentos médicos
Según Rivera, ella pidió una explicación cuando llegó al hospital; “pues nadie se muere de una pancreatitis --de esta forma que sucedió-- pues si estaba grave tenía que estabilizarlo primero, y si no estaba tan mal, ¿por qué murió?”
La única razón escuchada fue cuando el médico Héctor Rugama dijo que sufrió una desaturación de oxígeno del 40%, algo que no tiene que pasar, pues significa que no estuvieron pendientes de su ventilación durante la anestesia, o que hubo otra causa, porque esto sucede en pacientes que tienen problemas pulmonares, algo de lo que no padecía Alexis.
Tortura psicológica
Asimismo, manifiestan que no estando tranquilos con la mala atención que brindaron durante estuvo internado, el morguero les hizo pasar por una tortura psicológica.
Cuando murió, a las seis de la tarde, pagamos para que lo prepara el morguero, alguien a quien llamaron y dijo que no iba a menos que lo llegaran a traer a su casa, lo que hicieron las señoras.
Cuando lo llevamos al hospital, el señor estaba ebrio y les dijo que entraran en la morgue, donde se encontraba Alexis, y comenzó a meterle bisturí en el cuerpo y a suprimir su nariz con el objetivo de que observaran cómo brotaba la sangre. “Está muy descompuesto, así que necesitaré de otras cosas para prepararlo que no están contempladas en el pago que hizo en la caja”, expresó el morguero.
Éste intentaba sacarles más dinero, algo que no consiguió, pues Rivera le dijo que todo el servicio ya lo había pagado. “Lo que vi ahí jamás lo voy a olvidar. Aunque estaba muerto era mi ser querido y yo sí sentía”, dijo Alonso, con abundantes lágrimas en la cara.
Demandarán
Las señoras Alonso y Rivera llegaron al Cenidh a poner la denuncia porque manifiestan que la muerte de Alexis no quedará en la impunidad.
El asesor jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Juan Carlos Arce, dijo que ellos comenzaron las averiguaciones, y que en la reunión que sostuvieron con el subdirector Hugo Argüello no llegaron a nada, pues la información fue muy reducida. “La verdad es que no le había llegado informe clínico del caso”, afirmó Arce.
El Minsa y el INSS procederán a hacer una auditoría, según Rivera, pero no aceptarán que en el grupo de especialistas esté algún médico que haya tenido relación con el Hospital Militar, “pues puede ser alterada”, dijo Rivera.