Nacional

Toneladas de piedras sepultan a minero

* Después de cuarenta minutos bajo el paredón fue desenterrado por compañeros de trabajo y pereció asfixiado

MASAYA
Más de una tonelada de piedra pómez sepultó en vida al minero Teodoro Amador Ñurinda, de 45 años, quien desde hace un año se ganaba la vida realizando esta actividad, sin saber que la mañana de este sábado sería el motivo de su muerte.
Teodoro, al igual que otros mineros, al momento del accidente laboral escarbaba la mejor piedra pómez en la una de las minas de la comunidad El África, jurisdicción de la comarca Las Flores, para ganarse doce córdobas por saco y juntar en todo un día de jornada unos cien córdobas.
Las jornadas para el señor Teodoro, empezaban desde las seis de la mañana abriendo zanjas y buscando piedras. La mañana fatídica junto al él se encontraba don Candido Ñurinda, de 46 años, quien se salvó de milagro.
“Estábamos casi juntos pero yo tenía el balde de piedra pómez y me moví para echarlo dentro de mi saco. De pronto escuché un ruido como retumbó y sentí en la espalda como piedras que me golpearon”, recordó angustiado el pariente de la víctima.
Murió asfixiado
Cándido Ñurinda calcula que el paredón que sepultó a don Teodoro Amador aproximadamente tenía una altura de tres metros, lo que ocasionó que muriera por asfixia, pese a que cuatro compañeros de trabajo intentaron sacarlo con piochas y palas pero esto solo fue posible cuarenta minutos después.
Don Teodoro es la primera víctima de accidente laboral en las minas pómez de este año y deja en la orfandad a ocho hijos que vivían con él en su casa ubicada de la parada el mapachín 200 varas abajo, en la comunidad de Llano Grande número uno.
La mina donde ocurrió el accidente es propiedad de José Mercedes Velásquez, y ya se han registrado otros accidentes en la misma. En esta ocasión la zona que se desplomó era de 10 metros de largo, seis metros de profundidad por tres metros de ancho.