Nacional

Managua conmocionada por muerte de Lisímaco Chávez

Con música popular y vivas los managuas velan a uno de los personajes que forman parte de la identidad capitalina.

Carlos Salinas

La casa de habitación de Lisímaco Chávez se ha convertido en centro de peregrinación para decenas de capitalinos que llegan a dar el pésame a la familia del popular personaje, quien murió a las 8:30 de esta mañana producto de un derrame cerebral.

Lisímaco Chávez, uno de los personajes más populares de la capital, falleció antes de ser sometido a una tomografía axial para analizar la condición de su cerebro, ya que había padecido dos derrames cerebrales en los últimos tres meses.

En la casa de habitación de Chávez, ubicada en el barrio San Judas, se vive un ambiente de conmoción y algarabía a la vez. Hasta el lugar se han trasladado vecinos y familiares, así como personalidades de la política nacional. Música popular y vivas colman la vivienda del que fuera uno de los personajes más queridos de Managua.

Entre las personalidades que han llegado a darle el pésame a la familia de Chávez está el alcalde Managua, Dionisio Marenco, y el Secretario del FSLN, Daniel Ortega.

Marenco dijo que la Alcaldía de Managua asumirá todos los gastos del funeral y entierro de Chávez, que se realizará el domingo.

Los hijos de Chávez informaron que la salud del anciano había empeorado en los últimos meses, después de sufrir dos infartos cerebrales. En los últimos 15 días había perdido el habla.

Chávez, quien murió a los 77 años, se convirtió desde 1961 en uno de los personajes más populares de la capital, al robar a la Iglesia de las Sierritas la estatuilla de Santo Domingo de Guzmán, y mantener una de las tradiciones más importantes y antiguas de Managua.

El popular personaje se caracterizaba por sus opiniones controversiales sobre la Iglesia, los políticos y su misma forma de vida. Según reconoció en una entrevista con EL NUEVO DIARIO, tuvo más de 30 hijos fuera de matrimonio, que nunca reconoció.

El año pasado volvió a crear controversia al afirmar que no creía más en Santo Domingo y la Iglesia, a pesar de bailar, beber y acompañar al santo todos los 1 y 10 de agosto, los días que se celebran las tradicionales fiestas capitalinas.

Los hijos de Chávez afirmaron que con la muerte del tradicional personaje no termina la tradición de la vela del Santo, función que todos los años desempeñaba Lisímaco, sino que la mantendrán igual que todos los años.

El cuerpo de Chávez es velado en su casa de San Judas por sus hijos, vecinos y su esposa Isabel López, con quien tuvo 54 años de casado y nunca procrearon hijos.