Nacional

Fracasa operativo de caza a prófugo

* Abogado asegura que presunto cómplice en muerte de Mayor del Ejército se entregará el domingo al Cenidh * El que disparó continúa mejorando en el hospital, y pronto se reanudarán audiencias

Lizbeth García

Marlon Felipe Narváez podría ir a prisión en menos de lo que canta un gallo, porque el Instituto de Medicina Legal dictaminó que está evolucionando bien al tratamiento médico que recibe en el Hospital “Roberto Calderón”, y podría ser dado de alta en los siguientes diez o quince días.
El sobrino de Narváez, Albert José Cortés Narváez, también podría ir a prisión porque aunque su abogado anunció que pretende entregarse voluntariamente a la justicia el domingo ante la doctora Vilma Núñez de Escorcia, Directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), las posibilidades de que le decreten la prisión preventiva son muy grandes, según la Fiscalía.
Ayer la Policía de Carazo realizó un infructuoso operativo en búsqueda de Albert José, allanando más de diez viviendas en las comunidades de La Pita, El Cacao, El Sol, El Jabillito, La Unión y Los Encuentros, todas en Jinotepe.
“Ella (la doctora Núñez) va a ser la persona que lo va a conducir ante las autoridades”, confirmó el abogado José Luis González Jiménez, al explicar que tomaron esa medida únicamente para proteger a Albert José, “quien es una persona que nunca ha estado involucrada en este tipo de situaciones y teme por su vida, porque cree que le van a hacer algo más de lo normal en el transcurso de la entrega”.
González indicó que él no ha visto personalmente a Albert José, pero sus familiares le han confirmado sus intenciones de entregarse este fin de semana para someterse a juicio.
Volviendo al caso del acusado que sí está detenido, el abogado contradijo el informe del Instituto de Medicina Legal, explicando que el estado de Marlon Felipe Narváez sigue siendo delicado, porque las heridas se le infectaron y no puede valerse por sí mismo.
Insiste en prisión domiciliar
Adelantó que le solicitará al juez que le conceda a Narváez la prisión domiciliar, porque aunque el informe del Instituto de Medicina Legal no establece que el acusado debe permanecer fuera del régimen carcelario, “él corre un riesgo de salud si va a (estar) en condiciones infrahumanas, como es la cárcel”.
El juez séptimo Penal de Audiencias, Abelardo Alvir, decidió celebrar la audiencia inicial del juicio que se le sigue a Narváez en el Hospital “Roberto Calderón” este siete de enero. Ese día el juez decidirá si remite a juicio oral y público al acusado y si lo manda o no a prisión, tal como lo está solicitando el Ministerio Público.
Marlon Felipe Narváez se encuentra hospitalizado desde el 28 de diciembre, cuando el mayor del Ejército Santiago José Aburto, herido de muerte, logró propinarle un disparo en el abdomen.
El proyectil salió en el glúteo izquierdo de Narváez, que pese a que tiene perforaciones en el intestino delgado y recto está evolucionando sin complicaciones, según el doctor Neil Hernández, quien lo valoró el tres de enero.
Ese día el sospechoso estaba consciente y sin dificultades respiratorias, pese a que tiene una colostomía y drenos de hule en el abdomen.
No obstante, el médico recomendó una segunda intervención quirúrgica para corregir la colostomía que inicialmente le hicieron en el hospital a Narváez, quien sanará totalmente de sus lesiones intraabdominales en tres meses aproximadamente, según el informe conclusivo del Instituto de Medicina Legal, que además establece que las lesiones que el paciente sufrió pusieron en riesgo su vida.
Días atrás Narváez denunció que supuestamente recibió amenazas de muerte estando en el hospital. El abogado José Luis González dijo que le solicitará al juez Abelardo Alvir que requiera a la Policía el informe de las pesquisas, aunque preliminarmente las fuerzas del orden dijeron que no había nada que investigar porque la denuncia no tenía asidero, debido a que desde su detención el reo se encuentra bajo fuerte resguardo policial. Antes tenía dos guardias, ahora tiene cuatro, pero además hay una lista de los únicos tres familiares que pueden entrar a verlo.

El operativo en Jinotepe
En torno al operativo de ayer, los informes obtenidos por Inteligencia de la Policía eran de que Cortés, quien tiene familia en los lugares que fueron allanados, estaba oculto en la comarca El Cacao, donde viven sus padres, pero al parecer el prófugo se oculta en varias casas, lo que impidió que fuera arrestado por las patrullas que acordonaron la zona al mediodía de este jueves.
La fiscal departamental, doctora Vanessa Cordero, explicó que los allanamientos se dieron en cumplimiento de una petición hecha por el Ministerio Público de Managua al Juez Séptimo de la capital, y que por los mismos informes que manejaba la Policía se amplió a cuatro comarcas del municipio de Santa Teresa, aunque el resultado lamentablemente no fue el esperado.
Entre las casas allanadas están: la de Juan Francisco Cortés Castillo, padre del prófugo, y María Magdalena López Cortés, su tía, en Los Encuentros. Además, las de sus primos Rafaela Clotilde Cortés Reyes, Juana Isabel Narváez, Juan Francisco Castillo y Róger Santiago Cortés, entre otros.
En todos estos lugares los familiares de Cortés ignoraron la presencia de la patrulla y dijeron no saber nada del fugitivo, aunque, según la fiscal, la madre del joven dijo estar preocupada por su seguridad y que ella prefiere que se entregue para que sea sometido a proceso antes que verlo huyendo.
En el fallido operativo de la Policía participaron cuatro patrullas, 36 agentes y cuatro fiscales. La Policía no descartó, pero tampoco tiene certeza, de que el sujeto haya huido a Costa Rica, o bien a cualquier otro país de Centroamérica, tal como incesantemente se rumora y en cuyo caso se han hecho las debidas coordinaciones para lograr su captura y extradición.