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2006 nos traerá nueve huracanes

*** Científicos nicaragüenses enfatizan: “Somos vulnerables, y la mejor defensa es la prevención” *** Unido a la alta sismicidad, sobre todo en la capital, las improvisaciones se convierten en grandes desastres

Edwin Sánchez

Si estamos en la ruta de los huracanes y se vive en un medio de alta sismicidad, ya no se puede actuar improvisadamente, sino que se debe estar preparado para enfrentar con el menor número de víctimas estos fenómenos.
Así lo manifestó el ingeniero Dionisio Rodríguez, Director del Centro de Investigaciones Geocientíficas de la UNAN-Managua, quien recomendó “mayor preparación y más organización, como puntos básicos”.
“Trabajar, teniendo en cuenta que estamos en la ruta de los huracanes y todos los años vamos ha estar expuestos a estos meteoros, porque la posición geográfica de Centroamérica y del Caribe lo permite”, señaló.
El doctor William Gray, de la Universidad de Colorado, pronosticó para este año nueve huracanes. Incluso, ya están escogidos los nombres para los huracanes y tormentas tropicales. La lista la elabora un consejo de la Organización Mundial de la Meteorología.
Los nombres para toda la temporada
Los “visitantes desastrosos” para la próxima temporada se llaman: Alberto, Beryl, Chris, Debby, Ernesto, Florence, Gordon, Helene, Isaac, Joyce, Kirk, Leslie, Michael, Nadine, Óscar, Patty, Rafael, Sandy, Tony, Valerie y William.
Rodríguez recordó que los meteoros inician por África en el Atlántico, y luego la trayectoria natural que pueden seguir estos fenómenos siempre se va a dar en gran medida a través del Caribe y Centroamérica. Siempre el país será un blanco para los huracanes.
-Si es así, no cabe que los gobiernos y autoridades correspondientes aleguen sorpresas, ¿no hay justificación para actuar improvisadamente?
“La improvisación es peor que el desastre mismo, porque si nosotros improvisamos en ese momento, lejos de salvar vidas vamos a provocar más muertes, más destrucción, más desastres, por esa razón debemos preocuparnos por prepararnos mejor, no sólo a nivel de la gestión de riesgo, sino prepararnos científicamente para conocer nuestro territorio y saber dónde están los puntos (críticos), las amenazas posibles, las vulnerabilidades que tenemos, y de esa forma hacer los planes correspondientes para enfrentar esos desastres”.
Debemos prepararnos
- Si estamos en la cadena volcánica del Pacífico, una capital altamente sísmica y en la ruta de los huracanes, ¿a estas alturas del campeonato las autoridades deberían saber lo que van hacer?
“Se ha avanzado bastante desde el punto de vista de estructura orgánica, y ahora falta avanzar en preparaciones técnico-científicas y de preparación organizativa de gestión. Sabemos que Nicaragua y el resto de Centroamérica no sólo están expuestos a los fenómenos hidrometeorológicos, sino a los fenómenos de sismicidad, vulcanismo, deslizamiento y otros.
“Si vivimos en un ambiente altamente vulnerable, no podemos perder de vista que debemos constantemente prepararnos para eso. En la medida que estemos más preparados, vamos a tener menos estragos negativos, menos muerte y menos destrucción de infraestructura”.
William Martínez, geólogo, dijo, por su parte, que la dirigencia del país ha fracasado porque no se ha metido en lleno en esta problemática; ha habido derroche de recursos humanos, de profesionales que nos dejan sin preparación.
“La palabra clave en esto de los desastres, es la preparación. Si estamos preparados habrá menos problemas, menos discusiones y menos impacto. Mientras en Nicaragua se sigan derrochando los recursos humanos, y las autoridades quieran manejar las cosas desde el punto de vista logístico y político, no vamos a escarmentar, y la naturaleza se va a encargar de irnos pasando la cuenta”.
En esa medida, todos los desastres que vengan nos van a tomar sin preparación, dijo.
-¿En manos de las autoridades está que haya un menor número de víctimas o es un asunto del azar?
“Hoy en día se maneja que en términos de desastres naturales, sobre todo en países desarrollados, el 98 % de las muertes son innecesarias.
“En la preparación ante desastres hay dos grandes fases: uno, la evaluación del riesgo, lo que implica que hay que evaluar antes las amenazas ante las cuales estamos expuestos, las zonas vulnerables y establecer el riesgo a que está expuesto la población. La otra fase ve la preparación, mitigación, organización de la población y atender la emergencia. No se debe perder de vista la reconstrucción. De los desastres, así como hacen estragos, podemos sacar provecho para el desarrollo, si sabemos cómo manejar esta situación.
“En la reconstrucción, si manejamos adecuadamente la cooperación externa, los recursos internos y luego los recursos humanos que tenemos, podemos dar un salto de calidad: cómo reconstruirnos mejor”.
-Lo que pasa es que tras el terremoto del 72 apareció Anastasio Somoza Portocarrero, “El Chigüín”, robando los recursos, y cuando el Mitch surgió Byron Jerez, ésa es la tradición de cómo se responde ante los desastres en Nicaragua.
“Siempre y cuando no nos aparezcan éstos que decís, políticos con una visión corta o peor aún, políticos con un hábito de corrupción”.
Martínez recordó que en 1921 todas las técnicas de prevención ya estaban diseñadas, “pero no aprendimos: vino el terremoto del 31. Vamos a tener otros terremotos y huracanes. No aprendimos. Desgraciadamente lo que podría haberse visto y planificado mejor, la ciudad capital, no se hizo, y las autoridades no han escarmentado, por eso veo que hay derroche en recursos humanos”.
El ingeniero Rodríguez al enfatizar sobre las rutas de los huracanes, dijo que se debe aprender de lo que sucedió con el huracán Beta. Indicó que se notó la falta de organización en la preparación de la población y en la emergencia misma que se enfrentaba.
Había escasez de albergue, falta de comunicación con la población, desorientación en algunas comunidades, falta de concientización, porque algunas comunidades no quisieron moverse ante el peligro inminente que venía, expresó.
“2006 no debe tomar desprevenidas a las autoridades”, dijo. Y es que el doctor William Grey, especialista del Centro Nacional de Huracanes de Miami, ya pronosticó por lo menos nueve huracanes para este año.