Nacional

Caso Gran Lago y Tilapias agita opinión pública

* Sólo el funcionario que entregó la concesión a “Nicanor” defiende la bondad del proyecto * Confirman que tiburones rompen las jaulas y vuelven más grave la contaminación

Valeria Imhof

El cultivo de tilapias en el lago Cocibolca, por la empresa Mares Nicas Noruegos SA (Nicanor), ha generado opiniones encontradas entre ambientalistas, alcaldes, empresarios, científicos, ex funcionarios y ciudadanos nicaragüenses interesados en el tema. A través de múltiples correos electrónicos llegados a EL NUEVO DIARIO, algunos lectores tildan de ignorantes a las personas que se oponen al proyecto, mientras otros critican que el Gobierno de Nicaragua esté dejando morir lentamente al Gran Lago y no tome cartas en el asunto.
Félix A. Pérez, pescador deportivo durante más de dos décadas en Nicaragua y Estados Unidos, y residente en este país, señala que, aunque en su mayor parte las tilapias son herbívoras, representan un serio riesgo para las especies nativas, porque depredan a sus crías recién nacidas.
Pérez menciona que cuando era niño su padre lo llevaba al Lago de Apanas, en Asturias, de donde se sacaban grandes cantidades de guapotes, “hoy en día gracias a las tilapias, el guapote está en grave peligro en ese lago; ahora uno va de pesca y si tiene suerte saca uno que otro guapote”, indica.
Tiburones rompen jaulas
Pérez agrega que las tilapias fueron introducidas en ese lago hace más de cinco años sin darse cuenta del gran daño que harían a las especies nativas. “Lo mismo le pasará a nuestro gran Lago si no ponen un alto a esas jaulas que muchas veces los tiburones rompen liberando grandes cantidades de tilapias, éstas se multiplican rápidamente comiendo crías del guapote, mojarras y otras especies nativas como el gaspar, sabalete, sábalo real, etc”, advierte el deportista.
Señala que este año estuvo en Altagracia, participando en el torneo de pesca Ometepe 2005 y los mismos trabajadores de Nicanor le confirmaron que las jaulas son atacadas frecuentemente por los tiburones. “Me dio una gran decepción saber que pronto nuestro lago dejará de ser lo que es y qué lástima que el Gobierno no esté haciendo nada al respecto”, comenta Pérez.
Como ejemplo, menciona que en corto tiempo de producción, las tilapias invadieron los lagos y canales del área del Sur de la Florida, las cuales fueron introducidas accidentalmente. “Esto causó una dramática reducción de las especies como el Large Mouth Bass o Bocon y los Bluegills, a tal punto que las autoridades tuvieron que introducir otra especie de pez exótico proveniente de Brasil llamado Peacock Bass, que es primo de la especie guapote, pero mucho más agresivo para que depredara a las tilapias”, relata Pérez.
Defiende proyecto
Por su parte, el señor Álvaro Armas, Master of Science en Acuacultura (1995), de la Universidad de Stirling, Escocia defiende el proyecto.
“En Nicaragua, no estamos inventando la rueda cuando se habla del cultivo de tilapia en jaulas. La tilapia es cultivada en 87 países a través de jaulas, hapas, estanques de tierra y cemento, sistemas de recirculación, etc. El cultivo de tilapia en jaulas ya se ha llevado a cabo en Costa Rica en los últimos 13 anos y también se cultiva en Jamaica, Cuba, Guatemala y en muchos países en Asia”, dice Armas.
Armas, quien trabajó en Medepsca (actualmente Administración de Pesca y Acuicultura (Adpesca), departamento adscrito al Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) que entregó la concesión a Nicanor, señala que varias especies de tilapia ya son parte de la ictiofauna de Nicaragua.
“No podemos tapar el sol con un dedo, la tilapia se encuentra en el país desde hace 30 años; la protección y conservación de recursos no significa estancamiento de ideas, sino la utilización racional de los mismos”, expresa.
Recuerdan el Xolotlán
Otras personas como Juan Carlos Bermúdez teme que el Cocibolca termine sus días como el lago Xolotlán: “Todo empezó cuando un funcionario de la municipalidad de Managua tomó la decisión de hacer del lago de Managua el botadero de aguas negras. En estos tiempos, el lago era enorme en relación a la población de Managua y no se contaba con industrias como la ya desaparecida Hércules de Centroamérica (Hercasa), petroleras y otras que ayudaron a su contaminación”, dice Bermúdez.
Señala que, cien años después, estamos viviendo la misma situación con el Lago de Nicaragua, ahora el problema empieza con un funcionario del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marena) y del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), que extendieron una concesión para la crianza de estos peces con el mismo pensamiento de antes: una golondrina no hace verano. O sea el gran lago es enorme en relación a la cantidad de tilapias que se están cultivando. El tiempo dirá la última palabra.