Nacional

Culatazos y patadas dejan malmuerto a campesino

* El pecado fue que Martín Padilla sacó su cámara y comenzó a tomar foto a policías que llegaron a sacarlo de su pequeña finca * Recibió golpes hasta que lo dejaron tendido inconsciente, luego fueron golpeados sus hijos y cuatro trabajadores

MATAGALPA -De brutalidad policial fue calificada la acción realizada por las Tropas Armas Para Intervención Rápida (Tapir), de la policía departamental, en contra del campesino Martín Vicente Padilla, a quien golpearan con salvajismo, igual que a sus dos hijos, y metieron a la cárcel, junto con cuatro ciudadanos.
El hecho se registró el pasado jueves en las cercanías de la hacienda San Emilia State, en la finca de Padilla que está siendo amenazada por los dueños de la hacienda antes mencionada para apropiarse de ella, donde un grupo de policías de las GIR, dirigida por el subcomisionado Denis Castro, que acompañaron a José Esteban McEwan, lesionaron al campesino y sus hijos, aseguraron familiares de los afectados.
La versión policial señala que ellos se presentaron donde vive Padilla para notificarle una orden judicial emitida por la juez Regina Tapia, para que salgan de la propiedad porque están dentro de la hacienda Santa Emilia State, pero que fueron agredidos por Padilla y otros campesinos que estaban armados con machete, por lo que se vieron obligados actuar con violencia para desarmarlos.
Estas aseveraciones realizadas por la Policía fueron rechazadas por los familiares de Vicente Padilla, quienes aseguraron que las Tropas Especiales llegaron como si en la vivienda se encontraran un grupo de delincuentes, quienes rodearon la casa y le manifestaron que tenía que salir, porque estaba usurpando una propiedad privada.
Padilla --quien en los años ochenta perteneció a las filas del Ejército de Nicaragua y fue desmovilizado-- con el dinero que obtuvo logró comprar cinco manzanas de tierra pegadas a los terrenos de la hacienda Santa Emilia, con la finalidad de hacerla producir y vivir en paz con sus seres queridos, pero desde que el Gobierno devolvió la finca Santa Emilia a la familia McEwan, su vida se ha vuelto un infierno debido a que hasta daño a la propiedad ha recibido, aseguraron sus familiares.
Los afectados dijeron que el pecado que cometió Padilla cuando llegaron los policías, fue sacar su cámara fotográfica y comenzar a tomar foto de quienes llegaron a sacarlo de su pequeña finca de cinco manzanas, por lo que comenzó a recibir golpes con las clavas y patadas hasta que lo dejaron tendido inconsciente, luego fueron golpeado sus hijos y junto a cuatro trabajadores fueron montados en una camioneta y encarcelados.
Junto a Martín Vicente Padilla fueron encarcelados sus hijos Lenín Padilla de 22 años y Byron Martín, de 16. También fueron detenidos Roberto Benítez Dormus, de 48 años; Heriberto Dormus Campos, de 32; Sergio López Escobar, de 35 y Juan Francisco Padilla. El mismo día, cinco de ellos fueron dejados en libertad, mientras que Vicente, junto a uno de sus hijos, quedó encarcelado.