Nacional

Ocho muertos en reporte preliminar


Ernesto García

Un hombre de 40 años y un joven de 17 años, hijo de un agente de Tránsito, eran hasta las primeras horas de la noche del domingo las únicas víctimas fatales que dejaron en el departamento de Managua las festividades del 31 de diciembre y primero de enero.
A nivel nacional se reportaron seis más, entre ellos los primeros dos ahogados del año, lo que preliminarmente eleva la cifra a siete muertos.
Sergio Manuel Calero Sánchez, de 40 años, murió en la Sala de Operaciones del Hospital Lenín Fonseca a eso de las seis de la tarde, luego atropellado por un camión de la Hielera Sequeira, conducido por Roberto Mendieta, quien lo embistió de los semáforos del mercado “Israel Lewites” una cuadra y media al norte.
Mientras tanto, casi a la misma hora que expiraba en el hospital ubicado en el Reparto “Las Brisas” Sergio Calero, se confirmaba la muerte por ahogamiento del joven de 17 años, Oscar Borge, hijo del oficial de Tránsito de la Estación Dos, Héctor Borge.
Sin embargo, la Policía hasta las seis de la tarde de ayer domingo no reportaba en Managua muerte a consecuencia de acciones criminales como homicidios dolosos o asesinatos.
Empero, a diferencia de la capital, donde lo único que se reportan son algunas riñas callejeras o pleitos entre vecinos o familiares a calor de los tragos, en el resto del interior del país, durante el fin de semana que coincidió con las festividades de Año Nuevo, se reportaba que al menos seis nicaragüenses perdieron la vida de manera violenta.
Los principales hechos de sangre se reportan en El Cua, Bocay, departamento de Jinotega, donde un hombre asesinó a su ex suegra y al hombre con quien ésta había formado un nuevo hogar.
Mientras tanto, en Estelí un hombre murió apuñalado al ser atacado por otro en la mañana del primero de enero, por razones aún desconocidas, mientras en Matagalpa otro perdió la vida de dos disparos que le hizo un sujeto también por razones no esclarecidas.
En tanto, el sector del Triángulo Minero en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), un hombre murió ahogado por rescatar a su hijastro en la poza conocida como “El Barbudo”, informaron cuerpos de socorro local.
Además, se reportó en Pueblo Nuevo, Yalí, el fallecimiento de un joven que truncó su vida al lanzarse imprudentemente en una poza y desnucarse.
También se reportó que Juan Carlos Madrigal Espinoza, de 29 años, murió por intoxicación alcohólica en Granada.
Redada policial
En Managua, la presencia policial sobre las principales avenidas y rutas de salida de la capital se notó desde la mañana del pasado viernes, misma que se extendió hasta en horas tempranas de la noche de ayer domingo.
Uno de los distritos policiales que estuvo más activo en la prevención del delito fue el Cuatro, ubicado en el Mercado Oriental, donde durante la noche del 31 de diciembre y la madrugada del primero de enero la Policía detuvo a 53 personas, en su mayoría jóvenes que alteraban el orden público.
El segundo jefe de la Estación Cuatro de Policía dijo que, durante el transcurso del día, la mayoría de los detenidos irían siendo puestos en libertad, una vez que se comprobara que no estaban circulados o existiera sobre ellos una orden de captura emitida por algún juez.
Dos pequeños incendios
En tanto, los cuerpos de bomberos reportaron --entre las últimas horas del año recién concluido y el nuevo-- dos incendios en distintos puntos de la capital causados por chispas de cohetes y cachinflines, pero sin mayores daños.
El primer siniestro fue una bodega ubicada cerca de la iglesia Santa Ana, en el barrio del mismo nombre, donde un cachinflín, cerca de la medianoche del sábado, provocó un incendio en un garaje de un taller propiedad de Juan Ramón Jarquín y donde únicamente se quemaron unas llantas de repuesto.
El primero de enero, a eso del mediodía, una varilla de cohete habría sido la causante de otro incendio en una bodega de arroz, ubicada en el Mercado Oriental, propiedad de Javier Cruz y donde la Policía investiga porque en el local estaban varias puertas de vehículos.