Nacional

Merecidísima distinción a Lizandro Chávez Alfaro

* Sus novelas han trascendido en el mundo de la literatura y su personalidad es la de un ser humano excepcional

Heberto Rodríguez

La Academia Nicaragüense de la Lengua rindió homenaje esta semana al escritor de origen caribeño Lizandro Chavez Alfaro, extendiéndole el título de miembro honorario de esa institución.
Chávez Alfaro anteriormente había obtenido el premio Casa de las Américas con el libro de cuentos Los Monos de San Telmo, y fue finalista con la novela Trágame Tierra en el premio Seix-Barral que se realiza en Barcelona, España.
Durante la ceremonia, el presidente de la Academia Nicaragüense de la Lengua, Jorge Eduardo Arellano, cedió al director del Instituto de Cultura, Julio Valle Castillo, el honor de entregar el reconocimiento a Chávez Alfaro, ya que ambos escritores convivieron por mucho tiempo en México.
Durante su estancia en México, el escritor nicaragüense nacido en Bluefields hizo amistades con grandes de la literatura, entre ellos Juan Rulfo, Mario Vargas Llosa, Juan José Arreola y Francisco Cervantes, personajes que, gracias a Chávez Alfaro, conoció Valle Castillo.
“A Lizandro no le gustaba que Rulfo lo creyera mexicano (ríe), aunque sabía que era nicaragüense, creo que eran necedades de Rulfo”, agregó Valle Castillo.
Por los problemas de salud que atraviesa el homenajeado, la ceremonia de entrega se realizó en su casa de habitación. En el acto participaron además de la esposa y el único hijo de Chávez Alfaro, los escritores Sergio Ramírez y Alejandro Serrano, entre otros.
“Es un reconocimiento a la labor literaria de Lizandro Chávez, es el primer narrador moderno de la historia de la literatura nicaragüense. Su obra debería editarse en Nicaragua, estudiarse y reproducirse para que sea mejor conocida, sobre todo por los jóvenes”, expresó Ramírez.
Por su parte, el secretario de la Academia Nicaragüense de la Lengua, Francisco Arellano Oviedo, explicó que esta distinción la han recibido también el director de la Real Academia Española, Víctor García de La Concha; el vice-director de esa misma corporación, el secretario general de las 22 academias asociadas y Ernesto Cardenal.
“Creo que era justo y necesario. La obra de mi padre ha sido una aportación para la literatura nicaragüense de lo más amplia. Ahora que todavía está en vida es bueno que se le haga este reconocimiento”, manifestó Adolfo Chávez, hijo de Lizandro.