Nacional

Voracidad sobre playas de Tola

* “Playa Sardina” ha sido invadida por surfistas y compradores de tierras

Tola, Rivas -Los líos por la tenencia de las paradisíacas costas de Tola fueron una constante durante el 2005 y prueba de ello es que el año está terminado con otra denuncia que hacen pobladores de la comunidad indígena de Las Salinas de Nagualapa, quienes permanecen varados en las costas para que no se las privaticen “los extranjeros”, tal y como ellos llaman a los inversionistas que han invadido la mayor parte de los 51 kilómetros de costas que tiene este municipio.
En esta ocasión, el conflicto es por la posesión de áreas ubicadas frente a “Playa Sardina”, la cual es apetecida por sus mil 500 metros de vastas y vistosas costas, y por ser una de las pocas playas propicias para practicar el surf.
Según el poblador Rodolfo Duarte, de 47 años, estas cualidades de “Playa Sardina” son las que han ocasionado en todo este año la visita de decenas de surfistas e inversionistas extranjeros, quienes pretenden erigir frente a las costas enormes proyectos turísticos, tal es el caso Cristopher Phillip, quien alega haber comprado 50 manzanas en la zona.
Amplía propiedad por la fuerza
Sin embargo, eso es lo que ha provocado el litigio entre el gringo y los pobladores de Las Salinas, que señalan que Phillip, a la fuerza, está abarcando como parte de su propiedad, áreas que no le corresponden con el fin de acercase lo más que pueda al mar”, explicó Duarte.
Agregó que de esa forma el inversionista gringo pretende dejarlos sin costas, porque abarcó los 50 metros costeros tirando el cerco hacia las costas, lo cual lo hace dueño absoluto de las riberas, “y es por eso que permaneceremos aquí en hamacas y champas hasta que se nos solucione este problema, porque ya son pocas las costas que nos están quedando”, concluyó.
“Y estas áreas, desde 1874, por ley están en posesión y dominio de los habitantes de la comunidad indígena de Las Salinas de Nagualapa y Virgen Morena, y hasta existe una directiva que es la que se encarga de otorgar contratos de arriendo para fines benéficos de la población”, explicó Manuel Benavides, quien señala que Phillip también pretende despojarlo de cinco manzanas que él administra, por contratos de arriendo desde el 2000.
Según Benavides, las cinco manzanas le fueron arrendadas al rivense Denis Prado, para el cual labora, “pero ahora este señor Phillip, usando a sus trabajadores, nos botó el cerco aduciendo que la propiedad era suya, y movió el cerco en dirección al mar, pero no estamos dispuestos a ceder ante este señor.
“La ley está de nuestro lado y con documentos en mano lo estados demostrando en el Juzgado de Distrito Civil de Rivas, ya que la juez Marianela Paredes mandó a notificar a Phillip, a través de un oficio, que se abstuviera de seguir cometiendo actos perturbadores”, indicó.
Benavides manifestó que posiblemente al extranjero lo engañaron a la hora de comprar la propiedad, ya que por venderle más caro le señalaron que toda el área era de él y ahora la está reclamando sin ningún documento que la avale”.