Nacional

Sucio y cobarde

* Hizo apología del robo de los 600 mil dólares y lanzó ataques soeces a Eloísa Ibarra * Incapaz de cuestionar la honestidad y profesionalismo de Ibarra, denigró en forma altamente injuriosa hasta a la menor hija de la periodista * Recibe amplia solidaridad de magistradas y diputadas

Consuelo Sandoval

El magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rogers Camilo Argüello, en una inusitada reacción por las publicaciones de los medios de comunicación que lo incriminan en la sustracción de 609 mil narcodólares, la emprendió verbalmente contra la periodista de EL NUEVO DIARIO, Eloísa Ibarra y su familia.
Las declaraciones de Argüello fueron condenadas por la dirigencia del Frente Sandinista, diputadas y colegas del Poder Judicial, excepto los magistrados, quienes pusieron todo tipo de pretexto para no emitir sus opiniones.
Argüello apareció ayer públicamente en un encuentro del secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega, con alcaldes, magistrados judiciales, diputados y contralores, precisamente en el día que se conmemora el asalto a la casa de Chema Castillo por un comando del FSLN que permitió liberar al líder rojinegro, quien tenía siete años de haber sido encarcelado por el régimen somocista.
Antes de iniciar el evento, Argüello fue abordado por una batería de periodistas sobre el robo del dinero incautado a presuntos narcotraficantes, y ante la falta de argumentos reaccionó como un león enjaulado, lanzando fuertes ataques verbales contra Ibarra y la periodista de La Prensa, Mirna Velásquez.
Obligado a salir
La actitud de Argüello empañó el acto partidario y fue obligado a desalojar discretamente el local por la dirigencia sandinista, según se conoció extraoficialmente.
Argüello demandó furibundo que se investigue a Ibarra por encubrir un delito que supuestamente se habría cometido contra una de sus hijas, y también acusó a su ex marido de delincuente, consumidor de drogas y de continuar laborando en el Poder Judicial bajo la protección de alguien que no identificó, pero que extraoficialmente se conoce que se refería a dos magistradas de tendencia sandinista.
Rechazó que sus aseveraciones constituyan ataques personales contra Ibarra, y se defendió diciendo que a él lo habían acusado de haber huido del país con los 609 mil dólares y que cuando fue acosado por un grupo de periodistas, uno de ellos lo lesionó y le provocó una artrosis en su pierna.
Negó que haya confesado públicamente que el dinero lo haya depositado en Miami, y que cuando así lo afirmó en sus declaraciones, obedeció a una reacción lógica ante la presión de los periodistas.
Las declaraciones de Argüello provocaron la condena y el repudio del Frente Sandinista y su dirigencia, pues la esposa de Ortega, Rosario Murillo, dijo que su actitud daña la imagen del Poder Judicial, del FSLN y además se solidarizó con nuestra colega.
“Eloísa cuenta con todo mi respaldo y solidaridad, la de Daniel y del Frente Sandinista, a mí como mujer me indigna esta actitud, me indigna esa irresponsabilidad porque actitudes como éstas no solamente le hacen daño a las instituciones, le hacen daño a la persona que emite ese tipo de ofensas y al movimiento político que representa, por lo tanto, uno no puede sino condenar esas expresiones que van en contra de la dignidad del ser humano…”, dijo Murillo.
Murillo propuso al Poder Judicial que analice esta situación “para proceder a recomendar lo que tenga que ver con el derecho, lo que sea justo, lo que sea necesario”.
Otras solidaridades
La magistrada Alba Luz Ramos consideró que los funcionarios públicos deberían ser más mesurados al ofrecer declaraciones, y evitar inmiscuirse en los asuntos privados de las personas, mucho menos cuando se trata de los hijos.
No obstante, Ramos aclaró que no pueden apoyar que su colega se despoje de su inmunidad, porque constituye una decisión personal.
“Si él (Argüello) no se despoja voluntariamente, nosotros somos independientes unos de otros, actuamos como cuerpo colegiado en tanto la investidura que tenemos para administrar justicia, pero la responsabilidad de cada quien es independiente y tampoco nada tienen que ver en esto las coincidencias o disidencias partidarias o ideológicas”, explicó.
La magistrada Yadira Centeno cree que si Ibarra se considera calumniada y acusada de algún delito, tiene el derecho de llevar el caso ante los tribunales competentes.
“Yo soy solidaria, sí es verdad que le ha dicho cosas graves. Yo soy solidaria con las mujeres y a mí me parece que un hombre no puede andar hablando cosas de los honores de las personas sin tener pruebas. Yo oí decir que ella lo iba a acusar en los juzgados, entonces, que vaya él a probarlo (sus acusaciones)”, dijo Centeno.
Su colega Ligia Molina sugirió a Argüello que renuncie a su inmunidad para que se someta a la investigación por la desaparición del dinero.
“Si yo estuviera en el lugar de Rogers Camilo, obviamente hace rato yo habría depuesto mi inmunidad y me sometería a la investigación de las instituciones y del pueblo, porque creo que es al pueblo al que le debemos respeto y responsabilidad. Reconocemos que ella está en el derecho de emprender la acción que estime pertinente en contra de las personas que la hayan ofendido.
Las diputadas
La diputada Alba Palacios se solidarizó con Ibarra y consideró sancionable la actitud de Argüello.
“Eloísa tiene mi solidaridad y tiene el derecho de acusar a este señor y pedir que se le retire la inmunidad y trasladar el caso a la Asamblea Nacional. Yo creo que ese es el camino que ella debería seguir si es que no hay capacidad de discutir y sentarse, esto que tanto le ha molestado a este señor en esta situación difícil está saliendo a luz pública y no es correcto. Es absolutamente sancionable este tipo de actitud del magistrado”, manifestó.
La diputada Rita Fletes opinó que “los asuntos privados tienen que quedarse en este ámbito. Los nicaragüenses tenemos la mala costumbre de inmiscuirnos en los problemas privados de las familias y desbaratamos familias de esa forma. En aras de la unidad nicaragüense debemos dejar esa práctica”.
Por su parte, la diputada Jacaranda Fernández criticó la descortesía de Argüello en época navideña e instó a los servidores públicos “a aunar esfuerzos para sabernos conducir ante la opinión pública y no crear más conflictos y problemas a este país. Los servidores públicos debemos dar el ejemplo promoviendo la unidad y fraternidad en la sociedad nicaragüense”, dijo.