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Petróleo estremeció la economía mundial

* El reflujo del costo del crudo no ha devuelto la tranquilidad a los precios del combustible * Impacto sobre Nicaragua fue demoledor y las perspectivas para el próximo año no son halagüeñas

Carlos Salinas

El precio internacional del petróleo rompió este año récords históricos, amenazando la estabilidad de la economía mundial.
El 23 de diciembre de 2004, los vaivenes de la Bolsa de Valores de Nueva York comenzaron a copar los titulares de los medios de comunicación de todo el mundo, cuando el precio internacional del petróleo sobrepasó los 49 dólares por barril.
Ocho meses después, el 30 de agosto de 2005, el precio del barril de crudo rompió su propia barrera al cotizarse a 70-80 dólares, como consecuencia de los huracanes que afectaron las Costas del Golfo de México y redujeron hasta en un 80 % la producción de crudo en el sur de Estados Unidos.
Las voces menos optimistas se hicieron escuchar, afirmando que había llegado el fin del petróleo barato, que la escalada alcista iba a continuar hasta alcanzar los 100 dólares por barril, y que era hora de pensar en nuevas alternativas para evitar el colapso de la economía global.
Hasta ahora, estas predicciones no se han cumplido, y el precio internacional del petróleo cierra el año con cotizaciones estables. Ayer el barril de crudo se cotizó a 58.43 dólares en Nueva York, 13 dólares menos que el 30 de agosto.
Lo que ha quedado claro para todos los gobiernos, es que las reservas de crudo se agotan, y se mantendrán elevados los precios de los combustibles que se fabrican con el codiciado recurso, mientras no haya una reducción considerable en la demanda y dependencia del petróleo.
Dame más gasolina
El principal factor que elevó el precio del petróleo este año, es la gran demanda de crudo, principalmente de economías emergentes como China y la India, que acaparan la producción, mientras que ésta se ha mantenido estable por las dificultades y costos que conlleva explotar nuevos yacimientos.
Este año, el mundo incrementó el consumo diario de petróleo en 83 millones de barriles. Estados Unidos sigue a la cabeza como el principal consumidor, con 7 mil millones 191 mil barriles de petróleo al año. China y Japón son los siguientes en la lista, con un mil millones 935 mil barriles anuales. Luego está Rusia, con 985 mil barriles. Y el quinto mayor consumidor mundial es Alemania, con 949 mil barriles.
En Nicaragua el consumo de derivados del petróleo también se mantiene elevado, en correspondencia con el modesto crecimiento económico del país. Datos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) indican que los nicaragüenses consumimos a diario 18 mil 500 barriles de combustibles, y en los primeros dos meses de este 2005 se importaron 2 millones 250 mil barriles, lo que representó un total de 82 millones de dólares (1 mil millones 410 mil 400 córdobas aproximadamente).
El costo por barril importado sobrepasó los 40 dólares, 9 dólares más de lo que costaba en 2003, cuando el precio era de 31.55 dólares el barril.
Ese incremento en los costos hizo que este año el precio de la gasolina y otros derivados del petróleo se convirtieran en la pesadilla de los nicaragüenses, quienes además sufrieron incrementos en las tarifas de energía y pasajes del transporte público.
Datos del INE muestran que en enero los precios de las gasolinas se cotizaban a un promedio de 41.64 córdobas por galón, el diesel a 37.61 córdobas y el galón de kerosén a 38.33 córdobas.
A finales de julio, las gasolinas se cotizaron a un promedio de 51.14 córdobas por galón, el diesel a 46.73 córdobas y el kerosén a 45.78.
Pero el golpe más fuerte se sintió a mediados de septiembre, cuando el precio de las gasolinas se incrementó hasta en 60.72 córdobas por galón, el diesel subió a 52.56 y el kerosén a 54.13.
Crisis energética
Estas alzas desataron una fuerte crisis, protagonizada por los transportistas y las generadoras y distribuidoras de energía. Estos sectores presionaron al gobierno para que autorizara un incremento en las tarifas de los servicios, que permitiera hacerle frente a las alzas de los hidrocarburos.
La negativa del gobierno desató una fuerte respuesta que llevó a un paro total del transporte público y racionamientos de energía de hasta seis horas. Managua parecía una ciudad sitiada, sin el funcionamiento de semáforos y sin luz en hogares y oficinas. Las principales avenidas de la ciudad fueron tomadas por los transportistas con quemas de llantas y enfrentamientos con la Policía.
Mientras tanto, los funcionarios de gobierno realizaban ruedas de prensa recomendando medidas de ahorro a los ciudadanos, como usar menos los carros o disminuir el uso de electrodomésticos y luz eléctrica en los hogares. El gobierno puso en marcha un cambio de hora que, según cifras oficiales, permitió un ahorro de cerca de tres millones de dólares.
En varias ocasiones, el ministro de Hacienda, Mario Arana, afirmó a EL NUEVO DIARIO que el gobierno tenía las manos atadas, porque la crisis energética era producto de un contexto internacional en el que no podían incidir, mientras llamaba a la población a acostumbrarse, porque el precio del petróleo no volvería a los niveles de hace dos años.
Adictos al petróleo
Pero dejar la adicción al petróleo no será fácil, dijo el experto Allan Sweedler en entrevista exclusiva con END. Sweedler explicó que dejar esta dependencia le tomará al mundo 30 años, periodo que se presenta como un “proceso de transición” que permitiría reemplazar las actuales fuentes de energía basadas en carbón, por otras renovables y amigables con el ambiente.
Sweedler, científico del Centro de Estudios Energéticos de la Universidad Estatal de San Diego, en California, dijo que “es hora de que el mundo aprenda a usar la tecnología de manera inteligente y desarrolle el potencial de fuentes solares, eólicas y geotérmicas, porque cada vez más se necesitan fuentes de energía adecuadas, con precios razonables”.
“¿Por cuánto tiempo vamos a tener petróleo? Si el precio de éste es de 150 dólares, es imposible imaginar nuestra sociedad actual. Éste es un mundo completamente diferente al que era hace 120 años, cuando comenzó nuestra historia basada en una economía del carbón. Historia que en 40 años puede desaparecer”, afirmó.
Otro científico, el padre Julio López, de la estación solar Vadstena de la Universidad Centroamericana, UCA, dijo que el sol podría convertirse en una importante fuente de energía para el país, ya que Nicaragua recibe todos los días 4 mil vatios por hora de energía solar en un metro cuadrado.
El experto explicó que si bien no toda esa energía se puede ocupar “porque sufre efectos de pérdida” al aplicar un sistema de aprovechamiento, el hombre puede ocupar 60 vatios de sol por metro cuadrado para la generación de energía.
El científico grafica las capacidades de la luz solar de la siguiente manera: una casa de 80 metros cuadrados necesita 5 mil vatios de energía por hora. Si cada metro cuadrado del país tiene la posibilidad de recibir 60 vatios de energía solar, en el área de una casa “normal” se puede reunir la energía necesaria para su consumo.
“Todo el mundo podría resolver su problema energético recogiendo el sol que cae en su casa”, dice López de la Fuente.
2006: año difícil
Hasta ahora el gobierno no ha desarrollado proyectos que permitan el aprovechamiento de estos recursos energéticos alternativos. Las iniciativas han venido de parte del sector privado, y en 2006 un consorcio ítalo-salvadoreño, LAGEO-ENEL Italia, invertirá más de 200 millones de dólares en la explotación de energía geotérmica, con una capacidad de producción mayor a los 100 megawatts.
Pero las perspectivas para el próximo año no son alentadoras. El economista Róger Cerda dijo que los precios del crudo se mantendrán a un promedio de 65 dólares por barril, y expertos consultados por agencias internacionales prevén una “corrección” en los precios hasta la segunda mitad de 2007.
La tendencia alcista, explicó Cerda, será sostenida por la demanda de crudo de EU y China, una disminución en la producción de los principales exportadores de crudo como Noruega, y la imposibilidad de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de mantener la producción actual de 28 millones 500 mil barriles diarios.
El experto dijo que en 2006 la demanda diaria de crudo pasará de 83 millones a 84 millones 200 mil barriles, “un aumento que sobrepasa la oferta actual”.
Esto tendrá un fuerte impacto en la economía del país, al incidir en las tarifas de los servicios y el transporte público. Cerda explicó que las importaciones de petróleo y búnker para la generación de energía están exentas de impuestos, lo que creará un déficit fiscal “que no será sostenible para las finanzas públicas”.
Agregó que la inflación (incremento en los precios de los productos y servicios) se mantendrá en dos dígitos, a pesar de que el gobierno ha dicho que será de 7.5 %, lo que para Cerda es “muy difícil” de lograr.
“2006 será un año con grandes desafíos en la economía y gobernabilidad del país”, advirtió.