Nacional

Hermetismo de Policía tica


Corresponsal Costa Rica
¿De dónde surgieron las balas que segaron la vida del nicaragüense Natividad Ríos Salazar, conocido también como Norman Ramón Gutiérrez, y que dejaron en estado crítico a Róger Antonio Traña Baltodano? Éste sigue siendo un misterio, y así se mantendrá hasta que las investigaciones concluyan.
Esa incertidumbre es la que deberán soportar las familias de los afectados, hasta que las autoridades costarricenses informen lo que realmente sucedió cuando la sede policial de La Carpio fue destruida por un grupo de personas que reclamaba por el arresto de unos individuos, que al parecer habían agredido a unos policías del precario.
Después de la trifulca que se armó en La Carpio, el domingo en la madrugada, las pedradas, morteros y hasta disparos se oyeron de ambos lados de las partes en conflictos, sin embargo, tanto Natividad como Norman nada tenían que ver con el enfrentamiento, es por ello que las pruebas de balísticas determinarán si las balas salieron de las armas de la Policía o de los pandilleros que atacaron la sede policial.
No dicen nada
El hermetismo de las autoridades ha sido total, y se mantendrá si se toma en cuenta que los anteriores casos que se investigan, Natividad Canda y José Ariel Silva, ya llevan varias semanas desde que perdieron la vida y aún no existe una conclusión.
Al consultar al Ministerio de Seguridad Pública y al Organismo de Investigación Judicial (OIJ), la respuesta es la misma en los casos donde un pinolero fue prácticamente devorado por unos rottweiler y el otro por protestar por los chistes en contra de los nicas: “No tenemos mayores datos, hay que esperar que los procesos de investigación concluyan”, dijeron en la oficina de prensa.
Determinar de qué arma se dispararon los proyectiles que mataron a uno y dejaron agónico a otro es lo que busca esclarecer la Policía, para ello requisó 10 armas de los oficiales que tuvieron que ver en la escena de los acontecimientos.
Familiares tienen miedo
“Ojalá no salgan con el cuento de que no es ninguna de ellas, porque fue evidente que la mayoría de los disparos provino de los agentes policiales. Que sean imparciales y acepten que cometieron un error al disparar, no a los que los agredían, sino disparar a donde le saliera mejor el tiro”, señaló un familiar de Norman Ramón, de quien se dice existen pocas posibilidades de que sobreviva.
Durante una visita al Hospital México fue imposible obtener más detalles de la salud de Norman Ramón, incluso algunos familiares presentes este martes no quisieron dar detalles ni referirse al hecho, por temor a ser deportados o entorpecer la posibilidad de demandar al Estado costarricense por negligencia y abuso de la fuerza pública.
“No queremos dar declaraciones a los medios de comunicación para no revelar la alevosía que existe cuando los nicas dan declaraciones a los medios”, refirió un familiar, mientras intentábamos obtener el estado clínico del nicaragüense.
Por su parte, la encargada en funciones del embajador de Nicaragua en Costa Rica, Karla Carcache, explicó que no podía emitir criterios por tratarse de un proceso investigativo que se está iniciando. “Somos respetuosos de las leyes internas de este país. No podemos adelantarnos ni opinar, porque hay que dejar trabajar a las autoridades conforme a las legislaciones internas”, mencionó la funcionaria.
Para Karla, este caso se suma al de Natividad Canda y José Ariel. “Seguiremos pendientes y alertas en los procesos, hay que esperar y agotar las investigaciones que se hacen. Al final daremos nuestros criterios, porque de forma paralela la sede ha levantado la información de los casos en investigación”, reveló Carcache.
Prisión preventiva a detenidos
Se conoció extraoficialmente que a los cinco detenidos, dos nicas y tres costarricenses les aplicaron prisión preventiva, mientras que los otros nicaragüenses heridos de bala se recuperan satisfactoriamente en sus casas.
“Ojalá que las autoridades que investigan los hechos no beneficien de antemano a los policías que estuvieron en los sucesos, es decir, que no se conviertan en juez y parte, porque podrían defender la actuación de sus colegas mientras minimizan que puede existir responsabilidad en ellos por disparar a lo loco”, señaló otro vecino de La Carpio, quien por temor a represalias de parte de los que atacaron la oficina policial y a los mismos oficiales decidió omitir su nombre.
josmen_02@yahoo.com