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FMI podría “castigar” a Nicaragua

Organizaciones como Oxfam dicen que el país está en lista de los no aceptados del FMI por no cumplir con las exigencias del organismo multinacional.

Veinte países, entre ellos Bolivia, Honduras y Nicaragua, se juegan mañana, miércoles, la condonación de su deuda con el FMI, cuyo Consejo Ejecutivo les dará el sí o el no en base a la política económica de sus gobiernos.

Nicaragua, Etiopía, Madagascar, Mauritania, Senegal y Ruanda parecen destinadas a no recibir el perdón de la deuda, según las organizaciones no gubernamentales Oxfam y Jubilee USA.

Esos grupos dicen basarse en fuentes gubernamentales y en la representación canadiense en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“No podemos quedar fuera”

No obstante, el presidente del Banco Central de Nicaragua, Mario Alonso, dijo que "bajo ningún concepto puede quedar fuera" su país, pues "ha cumplido los requisitos para ello".

Alonso explicó que el único factor que podría amenazar la condonación sería el aumento de última hora en el gasto público, lo que dijo que sería imposible, dado que el Estado ya ha comenzado las vacaciones navideñas. El FMI, por su parte, no quiso hacer comentarios sobre el caso.

Nicaragua adeuda al Fondo 137 millones de dólares, según datos compilados en base a cifras del organismo. En su última declaración sobre el país, el FMI instó a Managua a elevar los precios de la electricidad "tan pronto como sea posible" y a un "control estricto" de los gastos.

Los aprobados

En cambio, Bolivia, Honduras y Guayana, los otros tres países latinoamericanos cuyas economías pasarán mañana por la lupa del directorio, parecen listos para recibir el regalo de Navidad del perdón de la deuda.

El Fondo ha realizado recientemente evaluaciones positivas de su política económica, especialmente en el caso de los dos primeros países.

La Paz adeuda al FMI 251 millones de dólares, Tegucigalpa 120 millones y Georgetown 48 millones.

La factura total de la iniciativa para el FMI será de 4.800 millones de dólares, una cifra en la que se incluye lo que le costará perdonar la deuda a unos 44 países, según indicó Mark Allen, director del Departamento de Políticas y Revisión del organismo el 8 de diciembre, cuando se divulgaron los detalles del plan.

Mañana, el Consejo Ejecutivo del Fondo, en el que están representados los 184 países miembros, analizará los casos de 20 naciones, la mayoría africanas.

Los temas analizados

Para decirles sí o no tendrá en cuenta su política macroeconómica, los resultados de sus programas contra la pobreza y los mecanismos de uso y control del gasto público, según Allen.

El G8, compuesto por Alemania, Canadá, EEUU, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia, había prometido en junio la condonación de la deuda de los países más pobres, pero nunca dijo que estaría condicionada a que su política económica agradase al Fondo.

Por ello, esta nueva condición ha sentado mal a organizaciones no gubernamentales e incluso a algunos miembros del Congreso de EEUU.

Tres legisladores republicanos y otros tantos demócratas enviaron el viernes una carta a Rodrigo Rato, director gerente del FMI, en la que rechazaron esa "prueba económica adicional" y pidieron la cancelación inmediata de la deuda.

Acuerdo del G-8

"Nos preocupa mucho que el FMI está dando marcha atrás en la promesa" del G8 de perdonar la deuda, dijeron los congresistas.

Algunas asociaciones no gubernamentales protestaron hoy contra la política del Fondo con un teatro callejero enfrente de sus sede, en el que pintaron a la institución como el avaro que agua las fiestas de Navidad.

"Estamos muy preocupados en relación a esos seis países (que podrían no recibir la condonación). El dinero que pagan al FMI para amortizar la deuda es dinero que no gastan en salud, electricidad y saneamiento", dijo a EFE Debayani Kar, de la organización Jubilee USA.

Kar alertó de que un no del Fondo significaría que tampoco recibirían la condonación de lo que le adeudan al Banco Mundial, que prevé eliminar lo que le deben los países más pobres en julio.

Además de analizar la economía de los 20 países, el directorio del FMI deberá constatar que ha recibido el consentimiento de 43 países ricos para poner en marcha el programa, ya que para financiarlo usará en parte dinero que éstos donaron para otro fin.
Hoy aún no había recibido todas las autorizaciones, según dijo a EFE una fuente del organismo.