Nacional

Pedirán investigación en incendio de bodega ilegal

* Basan sospechas en reciente robo, cuando identificaron a dos de los que habían cometido el atraco

El recuerdo de la explosión que acabó con la vida de los jóvenes que se encontraban en la casa, acomodando las cajas de pólvora, persiste en la memoria de sus familiares. El llanto aún los ahoga.
Los restos mortales de William Fletes, uno de los dos fallecidos en el incendio al explotar una bodega donde se almacenaba pólvora en Managua, fue sepultado en medio de la inconformidad de familiares que pedirán una investigación exhaustiva del caso.
“Eso fue una pasada de cuentas, porque después que nos robaron el pasado siete identificamos a dos detenidos como los autores, y por eso queremos una mayor averiguación, no es posible que se incendió el lugar y que mi hermano no pudiera salir”, señaló Lesbia Fletes, hermana del fallecido.
“Además, dijeron que mientras se quemaba junto a su compañero nadie pidió ayuda inmediata a los bomberos, y no hicieron el intento de socorrerlos, un grupo de vecinos que no los quería se reía sin hacer nada, ¡qué ingratitud!”, expresó Lesbia.
La señora Fletes, quien es originaria de León, se dedica a vender pólvora en Managua desde hace varios años, principalmente en estas fechas. Aseguró que no es una actividad ilegal, y que está dispuesta a enseñar todas las facturas que tiene de la compra del producto. El cuerpo de William fue sepultado en el Cementerio San Juan Bautista del barrio de Sutiaba. Fue acompañado por numerosos amigos y sus dos hijos que quedan en la orfandad.
Policía y bomberos mantienen informe
Sin embargo, la Policía Nacional (PN) y la Dirección General de Bomberos (DGB) coinciden en informar que, según las investigaciones, hubo una fricción entre los productos de pólvora que almacenaban, lo que ocasionó la explosión.
“La probabilidad más acertada es que las cargas cerradas sufrieron fricción, lo que condujo inmediatamente a la explosión”, dijo el oficial superior de la Dirección General de Bomberos, Humberto García.
La versión de la Policía es que los jóvenes estaban ordenando productos de la bodega al tramo, en ese momento vieron un humo de arpilla. Cuando se acercaron con baldes de agua para tirarle… los suspendió la explosión.
En las investigaciones se descartó un cortocircuito u otras razones, sin embargo, las investigaciones continúan.
Bomberos llegaron más de 15 minutos después
Vecinos y comerciantes afirman que los bomberos de tardaron más de 15 minutos para llegar al lugar, lo que no coincide con las declaraciones de prontitud para estos casos que, en días recientes, había brindado el comandante Salvador Gallo, de la DGB.
Gallo, dijo entonces que lo que le tomaría en llegar a los bomberos en una emergencia al lugar de la Iglesia Santo Domingo, sería en un máximo de cinco minutos.
Incendio pudo extenderse
Además, llegaron a la conclusión de que más vidas hubieran sido afectadas, ya que “el incendio pudo afectar los tramos de ventas a través de la onda expansiva”.
La pólvora es uno de los productos que según las instituciones abordadas, necesitan mucho cuidado y supervisión.
Policía: “No se nos escapó nada”
Según el subcomisionado Pablo Emilio Ávalos, del Distrito IV de la Policía Nacional, ellos realizaron una inspección en el perímetro, y argumenta que “no se nos escapó nada”.
Bodegas ilegales
El almacenamiento de pólvora está prohibido por ser un peligro latente. García asegura a los vendedores se les había capacitado para evitar incidentes como éste.
Por otro lado, la señora Carmen Mejía, tía de una de las víctimas, manifiesta que no era una bodega, y que no es verdad que la casa la alquilaba, sino que ellos --como son familia-- les brindaban una esquina de la casa para guardar los productos, pues el local de venta es inseguro y días antes les habían robado.
La DGB sostiene que la causa fue la falta de una inspección y lugar adecuado.
Situación como la de la afectada, Rosa Fletes, vendedora de años en este lugar, es similar a la de todos los comerciantes de pólvora, que alquilan un cuarto de casas cercanas para guardar sus productos, pues la inseguridad del sector es grande.
El alquiler en la zona es de 250 córdobas quincenales, dinero que tienen que apartar de las ganancias para tener derecho a proteger la mercancía. “En ese cuarto tenemos las cajas con la pólvora, una tijera donde dormimos y en la mañana nos trasladamos al puesto”, expresó Esperanza López, comerciante del lugar.
García mencionó que es responsabilidad de la Policía controlar las bodegas ilegales, pues está contemplada en la Ley 510, referida al control de armas y explosivos. “La Policía es la instancia autorizada de controlar las bodegas y fábricas ilegales de pólvora”, indicó.
Compromiso roto
Los comerciantes afirman que si ellos han violado las recomendaciones es porque se han visto en la necesidad de guardar la pólvora por la actividad de los delincuentes, pero también porque la PN que se comprometió a resguardarlos, no se ha aparecido.
“El día del incendio sostuvimos reunión con dirigentes de la PN y la DGB y nos dijeron que sacáramos todas las cajas de pólvora de las bodegas que teníamos en el lugar, porque ellos se comprometían a darnos seguridad”, expresó López.
Alertan sobre Mercado Oriental
García informó que tienen conocimiento de bodegas ilegales. “En el mercado Oriental tenemos un polvorín, y aunque no podemos especular, es un hecho que hay personas que tienen almacenada la pólvora en varias bodegas”, sostuvo.
Esas “bodegas” son cuartitos, donde los comerciantes, además de dormir, tienen electrodomésticos y junto a ellos, las cajas de pólvora.
Sin embargo, Ávalos dijo que no existen tales bodegas, que las que hay son legales e inspeccionadas por la propia DGB.