Nacional

Poder Judicial empaña lucha antinarcóticos

* Jefe antidrogas se lamenta del caso de avioneta enterrada y de los narcodólares * Expresiones prudentes, pero se palpa frustración ante el poder de los recursos del narcotráfico internacional para infiltrarse en Nicaragua

Balance del año en la lucha antinarcóticos

Récord antidrogas empañado por “narcodólares”

* Jefe Antidrogas Clarence Silva: “Hasta que hubiera sentencia firme en casación es que pudo haberse dispuesto de ese dinero”
* Sobre castigo menor a abogados y jueces: “Me parece un poco tarde, por las repercusiones que tiene (el caso) y la importancia para el país y para el prestigio de la institución, tanto de la Corte como para la lucha que realizamos contra el tráfico de droga”

La “desaparición” de 609 mil dólares en un oscuro y criticado proceso legal, empañó la lucha contra el tráfico internacional y el crimen organizado, que este año dejó una cifra record en incautación de droga a nivel interno.
El jefe de la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional, comisionado mayor Clarence Silva, dijo a EL NUEVO DIARIO que ese dinero no debió entregarse mientras no hubiera una sentencia firme en el caso de Jorge Eliécer Hernández y/o Luis Ángel González Largo, condenado a diez años de cárcel por lavado de dinero.
En una amplia entrevista brindada en exclusiva a EL NUEVO DIARIO, Silva hizo un balance del año en la lucha antinarcóticos, refiriéndose, entre otras cosas, a la avioneta encontrada en la finca Samaria, ubicada en Villa El Carmen.
La Policía reporta un buen año en la lucha antidrogas. Pero los éxitos serían mayores si el sistema de justicia trabajara de manera más articulada y nos referimos específicamente al caso del los narcodólares. ¿Cuál fue la actuación de la Policía?
La actuación policial fue la captura de Jorge Eliécer Hernández en posesión de esta suma de dinero, y posteriormente el envío a las autoridades correspondiente para su debido proceso.
¿Dónde fue capturado?
Fue capturado en Managua, en el Hotel Morgut, donde ya se ha dicho. El comisionado mayor Julio González ya lo ha dicho en varias ocasiones y fue contestado oficialmente a la Corte Suprema en su momento.
¿Cómo valoran ustedes todo el proceso, una vez que terminaron su trabajo?
Fue condenado por tres tipos de delitos. Acuérdense que estaba involucrado en el secuestro de un niño, hijo de un señor que también ha sido investigado por tráfico de droga en nuestro país. La otra sentencia era por asociación ilícita para delinquir y lavado de dinero. Estaba enfrentando tres procesos y en todos ellos fue condenado.
Según la ley, ¿qué se hace con el dinero ocupado?
La ley establece que el dinero, los bienes ocupados, se distribuyen entre cinco instituciones, se les da el 20 por ciento a cada una de ellas, incluyendo a la Policía Nacional, el Sistema Penitenciario, el Minsa, la Comisión Antidrogas.
¿Pero se hace hasta que haya sentencia firme?
Correcto.
En el caso de Jorge Eliécer Hernández no había sentencia firme.
No había, estaba en el Tribunal de Apelaciones de Managua.
Entonces, ¿no había justificación para liberar ese dinero?
Bueno, esos son aspectos legales, que no son jurisdicción de la Policía.
¿Quién debe resguardar esta plata?
Según la Ley 285, la custodia de la prueba es responsabilidad de la Policía Nacional. Y lo que se ha hecho en diferentes ocasiones, es depositarlo para no almacenar efectivo.
¿En cuentas de la Corte Suprema de Justicia?
En algunos casos se ha hecho así.
¿Una vez que se abre una cuenta y se deposita la plata, la Policía Nacional ya no tiene nada que ver?
Si la Policía entrega al juez esa parte de la evidencia, porque el dinero es parte de la evidencia, el juez dispone qué hacer con ella, ya sea que lo regrese a la Policía Nacional, en algunos casos ha pasado así. Si son pequeñas cantidades, por lo general quedan en las oficinas de ocupaciones. Si son grandes cantidades, se deposita en una cuenta. O si no el mismo judicial decide depositarlo en la cuenta de la Corte Suprema, como paso en este caso de Jorge Eliécer González.
¿Ahí ya no tienen injerencia ustedes?
No, en todo caso está a la orden del juez. Nosotros somos nada más resguardadores de esa prueba.
¿Cuál es su valoración sobre todo lo que pasó en este caso, una vez que ustedes entregaron el dinero al juez?
Como la Corte ha dicho y se conoce de manera pública, hubo una arbitrariedad en la cual se abusó de la facultad que tienen algunos abogados para la liberación de ese dinero de manera irregular.
¿Esto ha pasado muchas veces? ¿Cómo se sienten ustedes como Policía?
No nos sentimos incómodos, pero vemos que es una amenaza que tiene el sistema, de no tomarse las medidas adecuadas en cada una de las instituciones que formamos parte de este sistema, para que situaciones como éstas u otras puedan repetirse y dañar el prestigio de nuestro país y la lucha contra el tráfico internacional de droga o el crimen organizado.
¿Usted considera que actuó bien la Corte Suprema de Justicia?
No sé, hay diferentes interpretaciones, creo que tomaron una decisión…
¿Cuál es su interpretación?
Me parece un poco tarde, por las repercusiones que tiene y la importancia para el país y para el prestigio de la institución, tanto la Corte como para la lucha que realizamos contra el tráfico de droga.
¿La ley imperó en este caso? Usted mencionó los mecanismos que deben hacerse para guardar la plata, según la misma ley.
Creo que hasta que ya se concluyera o hubiera sentencia firme, si acaso las partes iban a casación, hasta que hubieran sentencia firme en casación es que pudo haberse dispuesto de ese dinero.
¿Mientras tanto, no debieron hacer eso?
Considero que no, porque el dinero era parte de la prueba.
¿Con base en todo el trabajo de investigación que ustedes realizaron, Jorge Eliécer Hernández debe paga la pena que le fue impuesta?
Consideramos que sí. Es un traficante de droga a nivel internacional, tiene cuentas pendientes en Panamá y es una persona que se ha dedicado por mucho tiempo a la actividad ilícita, al crimen organizado y es de alto peligrosidad para nuestra sociedad.
Su compañera, Leyla Bucardo, que goza actualmente de libertad, también debería estar detenida.
Ya la participación, no estoy tan… creo yo que ella ha sido utilizada por él (Jorge Eliécer Hernández) para justificar su presencia en el país. Aquí la persona responsable es él, ella en algún grado de complicidad y participación en las actividades, pero él es el principal.
Anteriormente la Policía se quejaba de que los jurados de conciencia y jueces liberaban a los narcotraficantes. ¿Cómo está la situación actualmente?
Nuestro criterio es que a partir de la aprobación del nuevo Código y la formación del Ministerio Público, de manera general hemos visto un incremento en la eficiencia del sistema judicial. Antes teníamos como una rueda sin fin, capturábamos a una persona, salía, la volvíamos a capturar dos, tres veces al año. Cuantitativamente las sentencias en este momento son en mayor cantidad condenatorias. Sin embargo, nos preocupa que en algunos casos relevantes, donde hay personalidades conocidas o grandes cantidades de droga no es el mismo porcentaje.
¿Ustedes creen que ha infiltrado el narcotráfico al sistema de justicia?
No pudiera asegurar eso, lo que sí puedo ver, por lo que conocemos, es que el narcotráfico cuenta con enormes recursos, tiene capacidad para contratar abogados, sea individuales o grupos de abogados con mucha experiencia, los cuales ejercen su labor de la mejor manera que ellos pueden, incluso en muchas ocasiones aprovechando debilidades o falta de experiencia de nosotros mismos, o de la Fiscalía, en general, y en algunos casos hemos escuchado que ha habido ciertas influencias.
Este problema lo hemos visto fundamentalmente en la Costa Atlántica, donde ha habido una gran cantidad de casos sonados y la aplicación de la justicia habría que verla, pues no somos los encargados de revisar esa situación, es el Poder Judicial. Pero sí vemos con alguna preocupación que en ese tipo de casos no se aplique la justicia de manera contundente.
¿Y en la Policía se ha infiltrado el narcotráfico?
En la Policía hemos tenido casos de infiltración del tráfico de droga y que la misma Policía los ha descubierto. Incluso hay unos cuántos cumpliendo condena por eso. El caso más relevante es el de Masaya, la capitana Esther Ruiz y su marido están condenados a 18 años de prisión.
El caso de la “narco avioneta”
¿Qué paso con la inteligencia policial en el caso de la avioneta?
En parte fue buena, porque ya había un trabajo de inteligencia y un dominio de la existencia de esa organización, lo cual nos permitió esclarecer en pocos días la participación de las personas que realizaron esos sobre vuelos. En parte fue mala: es parte del sistema que usan los traficantes de diversificar el uso del territorio, nosotros teníamos conocimiento y le estábamos dando seguimiento a una zona, que era la norte, sin embargo, ellos tenían una nueva pista, que es en la zona de Samaria, que no la habíamos descubierto hasta ese momento.
Esta avioneta aterrizó casi en Managua. ¿Está tan compenetrado el narcotráfico en el país?
Bueno, los narcotraficantes usan diferentes sistemas para evadir la detección de las autoridades, incluso de los mismos Estados Unidos, que tienen mayor capacidad en el mundo para hacer esto, no tienen la capacidad completa en un ciento por ciento de detectar esos sobrevuelos. Ellos (narcotraficantes) usan diferente técnicas, utilizan los corredores legítimos por ejemplo, donde viajan las otras aeronaves, para confundir al sistema, dentro del volumen, un vuelo más. O un vuelo rasante, usando las costas o montañas para protegerse de la detección de los radares, pero bueno. Buscan lugares que son aislados para la construcción de las pistas.
¿Qué tan compenetrado está el narcotráfico en el país?
Bueno, tenemos un incremento de la penetración del tráfico de droga en nuestro país, hemos visto que cada vez hay mayor cantidad de grupos, es un negocio de grandes proporciones, que genera grandes cantidades, y, lógicamente, a la par que vamos descubriendo nuevos grupos, grupos nuevos vienen de otros países a tratar de establecerse en nuestro territorio.
¿Y están afinando las técnicas?
Claro, ellos afinan la técnica a la par de la actuación de las autoridades. Esto lo hemos venido viendo en el tipo de cargamento y la forma en que llegan esos cargamentos. Hace algunos años la forma normal era el uso de la frontera, pasaba por la raya fronteriza un camión con doble piso y ahí llevaban cualquier cantidad de droga. A medida que las autoridades de nuestro país le venimos asestando golpes a estos grupos, ellos van buscando nuevos métodos, nuevas formas, y reduciendo las cantidades de drogas, con el objetivo de disminuir ese riesgo de que sean encontrados.
¿Es un caso cerrado?
No, es un caso abierto. Están prófugas las personas, están circuladas, hay orden de captura para varios de ellos y está en proceso en el sistema judicial.
¿No hay detenidos?
No, solamente una persona que se presentó después de varios meses y tengo entendido que tiene orden de libertad.

Cinco casos de 2005

La “narco avioneta”
A mediados de año, la Policía Nacional operó uno de los casos más relevantes de 2005. El 10 de julio pasado se informó que en Villa El Carmen, en la comunidad de Samaria, una avioneta que sobrevolaba la zona aparentemente se había estrellado un día antes --el sábado nueve de julio-- en horas de la noche. La Policía solicitó cooperación al Ejército para verificar el lugar de los hechos. Luego de una búsqueda aérea y terrestre, se localizó una pista de aterrizaje clandestina en la finca El Pipián, propiedad del nicaragüense Leopoldo Apolonio Tórrez Ocón, ubicada a 48 km de Managua, cerca a la costa del Pacifico. En la inspección técnica realizada se descubrió que la aeronave tuvo problemas al aterrizar por lo rudimentario de la pista. En el lugar se encontraron bidones de gasolina, aceite, implementos de navegación. Fue en la cabecera de la pista donde enterraron la avioneta. La prueba con el aparato llamado Iotrack confirmó que en la aeronave se transportaba cocaína. Se identificaron como responsables de la operación a las siguientes personas: Samuel Gutiérrez (cabecilla); Antonio Santaella (segundo al mando), Luis Arango (empleado de confianza); Juan José Aguilar Mojica (empleado); Byron Thomas Herrera Gil (empleado); Juan Padilla López (empleado); y Fernando Joaquín Tapia Vanegas (testaferro). Sin embargo, a la fecha no hay ningún detenido.
Quiebre en Río Coco
A ocho millas de la barra de cabo Gracias a Dios, en el sector cercano a la Barrita, en Nicaragua, agentes antinarcóticos realizaron la “Operación Río Coco”, el 22 de abril de 2005. Se desarticuló una base logística del narcotráfico internacional situada en esta zona, la que era utilizada para el reabastecimiento de combustible y apoyo de alojamiento a lanchas rápidas que viajan por el Caribe con destino a Guatemala, Belice y México. Existía un grupo armado de 15 a 20 hombres --liderados por Manuel Cunningham, conocido como “Tigre 17”-- armados con AK, Fal, M-16 y M-79. Brindaban seguridad a lanchas rápidas, previamente coordinada por el nicaragüense Franklin James Cunningham, “El Nene”. Los resultados de la Operación fueron: tres detenidos (nicaragüenses); una persona muerta (nicaragüense); tres lanchas rápidas capturadas, una de ellas con tres motores de alta velocidad, 21 kilos de cocaína, dos fusiles AK; 1,500 galones de combustible.
Operación “Caleta”
Ejecutada por la Policía el seis de julio de 2005, la operación “Caleta” fue realizada en el puesto fronterizo de Peñas Blancas. Se decomisaron 950,476 kilogramos de cocaína, que estaban ocultos en un compartimiento de un furgón conducido por el costarricense Alfredo Leonel Fernández Mora, residente en ese país.
El decomiso de 670 mil dólares
La Dirección Antidrogas, en conjunto con las Tapir y la Policía de la RAAN, ejecutó esta operación el nueve de julio de 2005, en la comunidad de Sandy Bay, litoral norte, a 30 millas de Puerto Cabezas. En este operativo se detuvo a seis traficantes de la RAAN: Donly Mendoza Cisneros, Francisco Evans Cisneros, Cecilia Willis Sebastián, Vicente Colins Alexander, Marvin Fúnez Shel y Freddy Amancio. Se ocuparon 670,537 dólares, 2.5 kilogramos de cocaína, joyas y armas.
Operación “Cigarrette”
La Policía de La Región Autónoma del Atlántico Sur capturó, el 15 de septiembre de 2005, en Little Island, Big Corn Island, una lancha rápida “Cigarrette”. Fueron detenidos Francisco Rodrigo Ruiz Murillo (hondureño) y Arnulfo Klee Donacer (colombiano), con 1,793.763 gramos de cocaína ocultos en la embarcación.

Comisionado Mayor Clarence Silva, jefe Policía Antidrogas:

“Hay mayor presencia de grupos narcos”

En su informe evaluativo de este año se plantea que la ocupación de 6 mil kilos de cocaína es una cifra record como país, superando incluso al 2004. ¿Cuál es la razón?
Las estadísticas que ustedes están viendo se refieren a droga incautada dentro de nuestro territorio. Sin embargo, en muchas ocasiones participamos en investigaciones internaciones, o hemos tenido la capacidad de obtener inteligencia que permite la incautación en otros países o en aguas internacionales.
En 1998, por ejemplo, tuvimos la capacidad para una investigación que llevábamos, de obtener inteligencia, que permitió la captura de 24 toneladas en aguas internacionales, por la Fuerza Naval de los Estados Unidos. Esa ha sido, por decir así, la cifra record de incautación con la participación de las autoridades nicaragüenses, más las casi cinco que incautamos en nuestro país.
Y así como ese caso, ha habido en todos estos años diferentes cantidades de droga incautadas en Costa Rica, Guatemala y Honduras, inclusive en el mismo El Salvador. Pero la cifra record es de 1998: 24 toneladas en aguas internacionales y casi cinco tonelada en nuestro país.
¿Si incautan más cada año, quiere decir que hay más tráfico?
O trabajamos mejor. No necesariamente.
¿Cuánta droga se va?
La producción de droga a nivel mundial estima que hay un promedio de 800 toneladas métricas, y es producida por los países productores. Esta tendencia se mantiene con una leve disminución hasta el presente año, lo que ha variado es lo referido a los países donde se produce. Por lo tanto habría que irse a esta producción global y decir por dónde transita esa droga hacia los países de consumo. Y después decir qué capacidad hemos tenido estos países en ese enfrentamiento para interceptar esa droga. Según las estadísticas, un 20, 30 por ciento es lo que logra incautarse en ese transito.
¿Cómo es la situación con el corredor centroamericano?
Consideramos que la actividad es más o menos similar a la que se presenta cada año, debido a que nos encontramos en una ruta de tránsito conocida por todos, que según información de inteligencia que se maneja a nivel internacional, se ha incrementado el corredor, Centroamérica y México. Antes se hablaba de que en el corredor de las Antillas se pasaba más o menos el 30 o el 40 % de la droga, el resto (60%) pasaba por el sector de Centroamérica y México, incluyendo los dos litorales, el Caribe y el Pacífico.
Los esfuerzos que han hecho los países extranjeros en el área del Caribe y un programa internacional conjunto entre los franceses, británicos y Estados Unidos, así como trabajo de inteligencia que han hecho en algunas islas, como Jamaica y Republica Dominicana, para golpear a los principales cárteles ahí, han permitido de que en esa zona sea exitosamente atacado el trafico internacional de droga, y el crimen organizado ha planteado el traslado de la actividad a nuestro territorio, el corredor centroamericano.
El informe del año pasado de la DEA plantea que el corredor nuestro está ocupando más o menos el 80 % de todo el tráfico, que antes ocupaba el 40 % del Caribe y Centroamérica.
¿Qué implica eso?
Una mayor presencia de grupos, usando nuestro territorio tanto terrestre como acuático, para el trasiego de droga. Implica por lo tanto una mayor cantidad de organizaciones en nuestro país, mayor cantidad de rutas. Producto eso, por ejemplo, hemos visto un incremento de la actividad aérea en nuestro territorio. Históricamente nuestro territorio, no era usado para el tráfico aéreo, se habían dado casos aislado en los años pasados.
En el área centroamericana, Guatemala, Belice y México, ocupaban los primeros lugares en cuanto a volúmenes y cantidades de vuelos ilegales para el transito de droga, y hemos visto cómo en los últimos dos años, tanto Honduras como Nicaragua han sido donde ha habido mayor incidencia en esa situación. Hemos tenido en nuestro país en los últimos dos, tres años, varios casos, los más recientes, el caso de Samuel, el mexicano que fue descubierto después del accidente aéreo en la pista de Samaria (Villa El Carmen), y una investigación que realizó la Policía Nacional para descubrir toda esta organización.
Esto nos llevo a la conclusión de que había todo un grupo mexicano, con más de un año de estar operando en nuestro país, con una inversión económica grande para justificar su presencia aquí, y, lo más concreto, con varias pistas ya ubicadas y funcionando en nuestro territorio para ser utilizadas.

Balance 2005: 1,485 operaciones antidrogas*
Delito Operaciones
Tráfico internacional 36
Tráfico interno 245
Expendios 901
Cultivo 32
Consumo 217
Subtotal 1,431
Entrega voluntaria 10
Hallazgo 8
Tenencia ilegal de armas 18
Tráfico de indocumentados 15
Contrabando de mercadería 3
Subtotal 54
Total General 1,485

*Actualizado del primero de enero al 30 de noviembre de 2005, sin incluir el último operativo realizado ayer domingo en Occidente del país. Fuente: Dirección de Investigaciones de Drogas. Policía Nacional.

El repunte de la droga*

Período Cocaína Crack Marihuana Heroína
2000 960,782.95 940 735,898.52 2,000
2001 2,717.971.98 1,488.38 561,020.98 8,422
2002 2,207.408.80 1,028.06 629,861.02 53,188.84
2003 1,110,073.88 563.31 381,102.81 82,100.10
2004 6,271,528.00 1,460.64 468,461.21 59,795.50
2005 6,504,032.460 4,147.59 485,744.68 65,474.60

*En gramos. Actualizado del primero de enero al 16 de diciembre de 2005, sin incluir el último operativo realizado ayer domingo en Occidente del país. Fuente: Dirección de Investigaciones de Drogas. Policía Nacional.

Diferencias entre 2004 y 2005*

DROGA 2004 ENE-NOV 2005 DIFERENCIA
Heroína 59,80 Kilos 65.47 +5.67
Cocaína 6,271.52 Kilos 6,444.23 +172.71