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Elección boliviana incidirá sobre futuro del gas

Morales advirtió hoy que de llegar a la Presidencia, nacionalizará todas las riquezas naturales, “incluyendo el gas”

La opción que tomen este domingo los bolivianos en la elección presidencial será decisiva en el manejo inmediato de la inmensa riqueza de gas del país, calculada en 108 billones de m3, y que es requerida por varias de las naciones del cono sur con carencias energéticas.
Bolivia celebra una elección presidencial a la que llega como favorito el líder cocalero Evo Morales, seguido por el ex presidente derechista Jorge Quiroga, que tienen ideas muy diferentes de cómo debe enfrentarse el tema del gas.
Morales advirtió este domingo que en caso de alzarse con el triunfo, nacionalizará toda la riqueza natural del país, "no sólo el gas".
El candidato dijo ante un centenar de periodistas que "la riqueza natural en el gobierno del MAS (su partido, el Movimiento Al Socialismo) va a volver a manos del Estado".
Una veintena de empresas multinacionales controlan la riqueza gasífera de Bolivia, la segunda de Sudamérica después de Venezuela.
No es claro sin embargo el alcance de la nacionalización propuesta por Morales, quien ha señalado en varias ocasiones la necesidad de trabajar con las multinacionales.
Pero Morales sí tiene la intención de hacer cumplir una ley aprobada en mayo pasado por el Congreso. Y en noviembre pasado amenazó con iniciar un juicio contra el presidente interino Eduardo Rodríguez por no aplicar esa ley, que obliga a las transnacionales a pasar de un régimen de riesgo compartido (joint venture) a otro de producción compartida.
Mientras tanto Quiroga propone "incentivar la apertura de nuevos mercados y la ampliación de los que actualmente se tiene".
Quiroga habla de una política de "precio mayor" pues considera que Bolivia vende el gas por debajo de los precios internacionales. No se trata de solidaridad con los vecinos sino de "solidaridad con los bolivianos", dijo para justificar su posición.
Oferta a punto de desbordarse
La conclusión de una reciente reunión regional de energía reveló que la oferta gasífera de Bolivia está a punto de ser desbordada por la demanda creciente de Argentina y Brasil, más las necesidades de Chile, Paraguay y Uruguay.
Sólo Perú, que explota los yacimientos gasíferos de Camisea, no ha demando gas de Bolivia. Argentina compra 7,5 millones de metros cúbicos diarios (MMC) y Brasil, principal mercado de las exportaciones hidrocarburíferas bolivianas, hasta 24 MMC por día.
Cerca de 70 empresas petroleras que operan en el país andino producen un tope de 35 MMC al día.
A la demanda externa habrá que añadir la exigencia del mercado interno, de cerca de 50.000 usuarios: 5 MMC.
Brasil y Argentina han hecho conocer su interés por incrementar rápidamente los volúmenes de importación de gas boliviano, mientras que Paraguay ya ha entablado tratativas para importar gas boliviano, lo mismo que Uruguay, afectado por la crisis de su vecino Argentina.
En la misma situación de Uruguay, Chile intenta abastecerse por sí mismo o por terceros, pues su principal fuente del energético, Argentina, importa de Bolivia.
Chile busca reflotar un proyecto para la construcción de una red de gasoductos en Sudamérica, conocida como "anillo energético".