Nacional

Rafaguean una casa en Rivas

* Familia Maliaños dormía arriba y logró salir ilesa * Vieron a tres hombres y una mujer, pero móvil aún no está claro * Robo de AK y ahora esto a 170 varas de la estación de Policía

RIVAS -A las tres y veinte de la madrugada de ayer el último sueño de una reconocida familia rivense fue interrumpido por una poderosa ráfaga de al menos 40 tiros que hicieron sujetos desconocidos desde la vía pública a la vivienda en dirección a la sala y el garaje, pero para fortuna de los habitantes las balas no pasaron más allá de la sala y al final sólo fue el susto de ellos y los vecinos.
El hecho se dio a sólo 170 varas al oeste de la Policía de Rivas, en una casa habitada por Hanley Maliaños, su esposa Alba Amalia Argüello, y una hija de ellos de cuatro años de edad y la empleada. “Todos estábamos dormidos en los cuartos que están en la segunda planta de la casa, cuando de pronto escuché un ruido como una bomba, seguido de una ráfaga de tiros, por lo que pensé que había estallado otra vez la guerra en Nicaragua”, comentó Hanley.
Sin embargo, Hanley lo que no sabía en ese momento es que era el porche de su casa el blanco de los disparos de AK, ya que después que pasó la balacera bajó de la planta de arriba y se enteró hasta entonces que le habían “pasconeado” la pared del porche que da con la sala y el garaje, y al parecer los disparos fueron únicamente como una especie de advertencia ya que ninguno fue detonado con la finalidad de dar en las paredes de los cuartos.
Según Hanley, hasta en horas de la tarde de ayer la Policía había encontrado 40 casquillos, pero el jefe de Auxilio Judicial de la Policía, subcomisionado Emigdio Reyes, aseguró que fueron 28 los tiros que impactaron en la pared y que de ellos tres fueron a dar a la sala. “Dos dieron en la sala de la casa tras atravesar la ventana de vidrio del porche y otro que atravesó por la puerta principal”, explicó Reyes.
3 hombres y una mujer
Hasta el momento los principales testigos son los celadores que custodian los negocios e instituciones de la zona, y según Hanley uno de ellos ha señalado que vio a tres sujetos y una mujer a bordo de un carro negro que se quedó estacionado por el sector de la Escuela Internacional de Agricultura y Ganadería de Rivas, pero a ciencia cierta nadie vio a los que dispararon o al que realizó los disparos en ráfaga que pusieron en pie y con mucho nerviosismo a muchos rivenses que viven en la zona.
Hanley añadió que él está sorprendido de lo ocurrido ya que dice no tener enemigos, pero “sospecho de un trabajador de la construcción que lo tenemos trabajando en el complejo turístico de Rancho Santana, en Tola, donde yo me desempeño como parte de una compañía constructora, que fue contratada para hacer casas de playa”.
Agregó que sospecha del obrero de la construcción porque lo suspendió por una semana sin goce de salario, debido a que mucho faltaba a sus labores. No obstante hasta a eso de las cuatro de la tarde de ayer la Policía aún no había detenido a nadie.
Juegan barbas a Policía
En tanto Hanley y su familia seguían bastante preocupados y con mucho temor, por lo que esperan que la Policía esclarezca lo más pronto posible este caso, el cual es el segundo en lo que va del mes en el que los antisociales demuestran haberle perdido el respeto a la Policía, ya que el 5 de diciembre se metieron a robar siete fusiles AK en la unidad policial de Peñas Blancas y ahora llegaron a rafaguear una vivienda a sólo cuadra y media de la estación policial departamental.