Nacional

¡Ojo, hipertensos!

* Minsa investiga presencia de fármacos adulterados que no tienen ninguna incidencia para controlar presión sanguínea * Ingerirlos puede inducir a errores con falsos alivios que pueden ser fatales

Lucía Navas

El Ministerio de Salud de Nicaragua investiga si este año en las unidades asistenciales fue distribuido el fármaco para el control de la hipertensión llamado Nifedipina, que pudiera no haber tenido ningún efecto terapéutico en los pacientes que lo ingirieron, y como consecuencia pudieron sufrir una desmejora en su estado de salud.
La revisión en los registros de las áreas de Farmacia y de Adquisiciones del Minsa Central, se debe a que a las autoridades sanitarias les preocupa que se haya entregado un fármaco parecido al que se detectó en El Salvador, recientemente, el cual no produjo efecto alguno en las personas con problemas de hipertensión.
El Ministerio de Salud de El Salvador reconoció que compró un lote del antihipertensivo que fue entregado en marzo a distintos hospitales, pero luego se detectó, por medio de pruebas de laboratorio, que el fármaco no cumplía uno de los principios básicos: su disolución en el organismo para que el principio activo llegue a la sangre y tenga el efecto deseado. Es decir, se trató de un medicamento inservible.
La Nifedipina no está incluida en la lista básica de medicamentos que el Minsa de Nicaragua entrega a los hospitales y centros de Salud públicos, pero sí ha sido distribuida en distintas ocasiones en este año, ya que fueron donados varios lotes, afirmaron despachadores de las farmacias de distintas unidades asistenciales de Managua.
Falta información
El director de Regulación y Normalización de Medicamentos del Minsa, Dr. Norman Jirón, dijo a EL NUEVO DIARIO que hasta ayer no contaban con información sobre si había entrado aquí el mismo tipo de medicina que se adquirió en El Salvador, y posteriormente se suministró en los centros de Salud del país.
No obstante, explicó que el área de Farmacia pidió a su homóloga salvadoreña que se le facilite el registro sanitario del fármaco fallido adquirido, para proceder a revisar el registro de Nicaragua y detectar si el que se comercializa a nivel nacional procede del mismo proveedor.
De coincidir esta información, el Minsa procedería a hacer pruebas de solución y de efectividad a muestras aleatorias, tanto a los productos que están en las farmacias como a los que tienen en las casas distribuidoras.
La investigación por parte de las autoridades sanitarias de El Salvador arrojó que el medicamento no se disolvía en el cuerpo y, por tanto, se expulsaba de la misma forma en que se ingería, y por tanto no provocaba ninguna mejoría a los pacientes con la presión elevada.
Debido a este error, al recetarse un fármaco inservible, el sistema de Salud de El Salvador reflejó un incremento de personas con derrame cerebral, esto es, la rotura de vasos sanguíneos en esa parte del cuerpo por la fuerza (alta presión) de la sangre.