Nacional

Red de detección de medicinas falsificadas

* Involucrados en manejo de fármacos se toman muy en serio lo de muertes por ingesta de medicamentos ilegales

Lucía Navas

La Asociación de Farmacéuticos de Nicaragua demandó a las autoridades de Salud realizar pruebas a los fármacos que circulan en los mercados; y que junto a las de Economía, detecten la ruta de ingreso para conocer si se trata de medicina original o falsificada.
La demanda es igual a las distribuidoras y laboratorios de medicamentos en el país, respecto de que se interesen en detectar si sus fármacos están siendo falsificados y puestos en circulación en establecimientos populares, pulperías, mercados y farmacias debidamente autorizadas.
Roberto Lacayo, directivo de la Asociación de Farmacéuticos, refirió la importancia de que el Ministerio de Salud (Minsa) verifique si las medicinas ofrecidas en los comercios informales como los mercados, cuentan con los registros sanitarios que les autorizan su venta, además, que se debe presionar a las grandes distribuidoras para que procuren detectar si sus fármacos no están siendo adulterados.
A consideración de la Asociación, además de la alerta a la población por parte del Ministerio de Salud para que verifique que la medicina que adquiere en los establecimientos populares porte el registro sanitario legal, y que se abstenga de comprar a través de Internet, es necesario que se ejecuten acciones de vigilancia más efectivas para el control de la venta de fármacos.
A los farmacéuticos, dijo el doctor Roberto Lacayo, les interesa que se detecte si en efecto a Nicaragua están ingresando fármacos falsificados, porque además del riesgo que representan para la salud pública, se corre el peligro que de alguna manera las redes puedan hasta hacerlos ingresar a las boticas y se complique la situación.
En las farmacias existen controles de adquisición de medicamentos, aseguró, puesto que la compra es directa a las distribuidoras, pero también recuérdese que los productos falsificados se logran fabricar por medio de alguien sin escrúpulos que copia un fármaco original con el único fin de obtener ganancias.
Dijo Lacayo que, por ello, a la población se le recomienda que compre las medicinas en los establecimientos debidamente autorizados por el Minsa, ya que el mercado informal es un alto riesgo porque resulta difícil para alguien que no conoce del negocio de las medicinas, detectar las diferencias de los empaques de un fármaco X que en apariencia sea igual al del laboratorio fabricante.
“Detalles como verificar que los fármacos tengan el Código de Registro Sanitario otorgado por el Minsa para que sean vendidos en el país, no es hábito de los compradores, aunque sí de los farmacéuticos”, dijo.
Pero la Asociación reconoce que ante las limitantes de personal del Minsa como del Ministerio de Economía para ejercer mayor control sobre los fármacos que circulan en los mercados, se requiere que los farmacéuticos y las casas distribuidoras colaboren en procurar la detección de medicina adulterada.
Afirmó Lacayo que, por ello, “hemos acordado conformar una red de detección de medicina falsificada, entre el Minsa, el Colegio de Farmacéuticos y los dueños de farmacias, para que cuando nos llegue o simplemente se sospeche que un fármacos ha sido adulterado, dar la alerta para que se investigue, a fin de sacarlo de circulación”.