Nacional

Plan FMI para revertir condonación de deuda

* Nicaragua podría quedarse esperando junto con otros cinco países el alivio de su carga externa * Eso explica el endurecimiento de las recientes medidas tomadas por el organismo multilateral

WASHINGTON
Activistas favorables a un alivio de su deuda denunciaron el martes que algunos de los países más pobres del mundo, entre ellos Nicaragua, podrían quedar esperando indefinidamente su cancelación, a causa de un plan del FMI para llevar a cabo otra revisión de las políticas económicas, consignó la Agencia de Presa Francesa (AFP).
La campaña del grupo Jubileo sostiene que como mínimo seis países a los que el Fondo Monetario Internacional ya les prometió cancelar sus deudas, se quedarán esperando porque el FMI pidió más controles.
La coordinadora de Jubileo-Estados Unidos, Debi Kar, identificó a esos seis países: Etiopía, Madagascar, Mauritania, Nicaragua, Ruanda y Senegal.
FMI endureció sus demandas recientemente
El FMI endureció en el último mes sus políticas hacia Nicaragua, demandándole que introdujera reformas a las reformas realizadas recientemente al Código Tributario, so pena de que no se apruebe un nuevo programa económico, y por lo tanto que tampoco se logre el perdón de los débitos del país.
La deuda externa de Nicaragua alcanzó hasta aproximadamente los seis mil 300 millones de dólares, y el plan del país es reducirla hasta una cifra manejable de menos de dos mil millones de dólares.
"Estamos muy preocupados por esto, ya que el G8 le prometió a un tercio de los países que tendrían un alivio inmediato de su deuda", señaló Kar a la AFP.
Países ya han esperado mucho tiempo
"Nuestra gran preocupación es que si no reciben la cancelación de sus deudas, como les fue prometido, el 1 de enero, ¿cuándo la recibirán? Ya han esperado durante años", agregó.
Los directores del FMI se reunirán el 21 de diciembre para discutir cómo proceder con un plan inicialmente concebido por el G8 en julio, para anular la agobiante deuda de los 40 países más pobres del planeta.
Pero el FMI argumentó que muchos de los países involucrados adquirieron hace muchos años el estatus de "países pobres altamente endeudados", y que ahora se requieren más verificaciones para constatar si están aplicando políticas macroeconómicas que garanticen que el dinero se está gastando prudentemente.
Alrededor de 38,000 millones de dólares del total que el G8 prometió cancelar --y que ahora asciende a 56,000 millones de dólares-- se le deben al Banco Mundial, y el resto al FMI y al Banco Africano de Desarrollo.