Nacional

Magistrados se eximen de culpa

Corte Suprema ordena devolver los 606 mil dólares sustraídos de las cuentas de la CSJ y la recaptura de Leyla Bucardo, pero no comentaron nada sobre la participación de magistrado Roger Camilo Argüello

Eloisa Ibarra

La sentencia emitida esta tarde por los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), en torno al robo de 606 mil 504 dólares de las cuentas de ese poder del Estado, está orientada a anular todas las decisiones relacionadas a la trama jurídica, llevando a la restitución de ese dinero, y la recaptura de los liberados en el caso.

A la par de la destitución y suspensión del ejercicio profesional a cuatro jueces y dos abogados, los magistrados liberales y sandinistas ordenaron al Juzgado Sexto Penal de Juicio, la restitución de todo el dinero, que le había sido ocupado al colombiano Jorge Eliécer González Hernández y/o Luis Ángel González Largo, condenado a diez años de prisión por lavado.

Leyla Bucardo, compañera de González, quien obtuvo la libertad por medio de la trama jurídica, deberá ser recapturada, desde que la CSJ también declaró nulo todos los efectos de un un Recurso de Exhibición Personal, promovido en Masaya, en el que se alegaba que los reos estaban detenidos ilegalmente, por haber sido capturados en San Marcos y procesados en Managua.

Los jueces suplentes destituidos de su cargo y suspendidos del ejercicio profesional son: Benjamín Arriaza, Moisés Rodríguez, Julio Morales y Yulissa Carolina Bonilla, todos ellos nombrados a propuesta de magistrados liberales de la CSJ. Todos a excepción de Bonilla, fueron suspendidos por un periodo de 28 meses del ejercicio profesional y ella, durante cuatro años.

La CSJ, también suspendió del ejercicio profesional a los abogados y notarios: Israel Zelaya, ex defensor de los reos y Astrid Bracamonte, quien razonó una fotocopia de un proyecto de sentencia elaborada por el magistrado sandinista, Róger Camilo Argüello, y que sirvió de base para tramitar la libertad y sacar el dinero.

Los magistrados no hicieron ninguna recomendación en el caso de Argüello, ni del Presidente Martínez, quien firmó el cheque a favor de los reos, que luego fue cambiado con un falso poder generalísimo elaborado por Bonilla.