Nacional

Ley “gestapo” contra nicas rige desde hoy

**Todo indocumentado será sacado de sus centros de trabajo y de las casas **Crece rechazo a legislación que trata a extranjeros como si fueran criminales ** Reformas dan facultades excesivas a los agentes de Migración, dicen compatriotas

Corresponsal Costa Rica
A partir de este lunes, los nicaragüenses que no gocen de un estatus migratorio tendrán hasta agosto de 2006 para regularizar su situación, porque de lo contrario las autoridades migratorias gozarán de todas las facultades para sacarlos de sus centros de labores, domicilios o de los lugares públicos donde los encuentren.
Todo esto, porque se conoció que este lunes 12 de diciembre, la nueva ley migratoria será publicada en el diario oficial La Gaceta, dejando en uno de los artículos transitorios, el período de ocho meses para que la ley entre en vigencia, tiempo en el cual todos aquellos extranjeros que logren sustentar un estatus podrán quedarse.
Las reformas migratorias refrendadas por los parlamentarios ticos hace más de un mes, pretenden frenar algunos delitos que se adhieren a la migración, pero la vez se les da facultades excesivas a los agentes de migración frente a un migrante.
A pesar de las diversas oposiciones a la nueva ley, lo cierto es que los extranjeros --principalmente los nicaragüenses—deberán asumir con seriedad el tiempo transitorio para la vigencia de la ley, en caso contrario, si lo capturan, lo deportarán prácticamente de forma expedita y sumaria.
La publicación de la nueva ley surge en medio de fuertes denuncias de xenofobia en contra de los migrantes nicaragüense, las cuales aumentaron con la muerte de Natividad Canda (devorado por dos rottwelier) y José Ariel Silva (linchado y asesinado).
“Declaratoria en contra de nicas”
“Éste es un mensaje claro de que existe una especie de persecución y declaratoria en contra de los nicaragüenses”, atinó a decir el connacional Carlos Mercado Jirón.
La nueva ley, que fue considera como “draconiana” y tipo “gestapo” --Policía hitleriana--, por el candidato liberacionista y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, deja los días contado a los extranjeros para solucionar todos los aspectos referidos a su permanencia.
Semanas atrás, Arias dijo que de la forma en que está era probable que a los migrantes se les violenten sus derechos por las facultades conferidas a la Policía migratoria. La única posibilidad de que le apliquen cambios es que el nuevo presidente de Costa Rica (elecciones en febrero 2006) disponga reformarla.
Al respecto, una comisión de diputados nicaragüenses que recientemente sostuvo un encuentro con sus homólogos ticos, trató de incidir para “suavizarla”. “Es probable que se revise, y se analice si se pueden aplicar cambios antes de que se venza el período.
Lo otro es que en la reglamentación se pueden hacer algunos cambios”, dijo entonces el diputado de la convergencia, Agustín Jarquín Anaya.
Quienes se oponen a la ley, estiman que es una legislación que violentará los derechos humanos de los migrantes, sobre todo porque las personas quedarán expuestas a multas económicas considerables y hasta prisión si descubren que alojan o contratan a indocumentados.
Asimismo, por primera vez, el “coyotaje” será penalizado en este país.
Según los promotores de la ley, la legislación viene a dar mayor seguridad y control para el ingreso de extranjeros; además, la Dirección de Migración contará con mayores recursos y logística para combatir los delitos conexos a las migraciones. Por otra parte, también se ha expuesto que la ley es necesaria frente a las nuevas formas de operar de los narcotraficantes y bandas delincuenciales.
Rechazo en Costa Rica
En el diario La Nación, se informó que los obispos, la Comisión Nacional de Rectores (Conare) y la Defensoría de los Habitantes se opusieron a esa iniciativa, porque estiman que es un error dejar que la ley “criminalice” al inmigrante sólo por carecer de documentos que legalicen su estadía en el país.
Por su parte, el ministro de Seguridad Pública, Rogelio Ramos, declaró que la proximidad de las elecciones no es obstáculo, pues una ley debe cumplirse o modificarse, pero no quebrantarse. “Si no están de acuerdo, tendrán que cambiarla”, dijo Ramos, quien agregó que ocho meses son poco tiempo para hacer los ajustes que requiere la vigencia de la nueva Ley.
josmen_02@yahoo.com