Nacional

Llueve ayuda al joven de los semáforos

**Heroísmo de madre voceadora y determinación de José Antonio mueve a gran solidaridad **Le ofrecen carrera universitaria y hasta firme compromiso de sostenerle sus estudios hasta que sea “el ingeniero Ortiz”

Edgard Barberena

El joven que se bachilleró a costa de vender golosinas desde los seis años, mientras su progenitora vende periódicos en Monseñor Lezcano, ha recibido ya algunas propuestas para que pueda añadir otras mejores páginas a su vida, a fin de que alcance una carrera universitaria.
La Universidad Central de Nicaragua, a través de la licenciada Doris Saldomando, de Relaciones Públicas, ofreció darle una beca a José Antonio Ortiz Martínez; sin embargo, la carrera que él quiere no la ofrece, pues quiere ser ingeniero civil, pero están a su disposición Administración de Empresas, Mercadotecnia, Derecho y Relaciones Internacionales.
Este sábado fue localizado por Herty Lewites para anunciarle que le va a financiar una carrera universitaria a partir de 2006.
Ésta es una de las propuestas en firme que recibió José Antonio Ortiz Martínez, de 18 años, luego de que su ejemplar vida de estudiante y vendedor de los semáforos fuera conocida a través de EL NUEVO DIARIO.
Igualmente, el candidato presidencial liberal José Antonio Alvarado lo citó la próxima semana en sus oficinas, para ver lo de sus estudios universitarios.
El jovencito, por su parte, se presentó este sábado a la residencia del ex edil capitalino para darle las gracias por el hecho de ayudarlo durante cinco años a coronar una carrera universitaria.
Antes de ingresar a la residencia de Lewites, José Antonio dijo a EL NUEVO DIARIO que va a estudiar ingeniería civil, y promete llegar a ser el mejor estudiante de la universidad donde Herty lo va a matricular.
El ex edil, después de confirmarle a José Antonio su decisión de ayudarlo, dijo que nunca lo había visto, pero se interesó con la publicación que hizo EL NUEVO DIARIO sobre la forma como ese jovencito que vendía golosinas, haciendo de tripas corazón, logró bachillerarse, con su esfuerzo y el de su progenitora, Martha Lorena Martínez, que vendía periódicos.
Dijo Herty que “uno tiene que ser consecuente con lo que dice y lo que tiene que hacer, porque cuando lo vi en EL NUEVO DIARIO conocí que hizo un gran sacrificio para bachillerarse, porque esto es una muestra en la realidad que vivimos, donde la juventud quiere superarse”.
“No me quedo pobre con ayudarle”
“Por eso fue que lo localicé y le dije que viniera a mi casa, y creo que no voy a quedarme pobre con ayudarle con una beca. Primera vez en mi vida que lo veo, y espero volverlo a ver cuando se reciba como ingeniero civil. No quiero que tenga ningún compromiso conmigo, sino que tenga un compromiso con él mismo, porque cuando saque buenas notas, es el quien se las estará ganando”, dijo Lewites.
Lewites le recomendó ser responsable, que tenga un hogar feliz, que tenga sus hijos, que sepa que hay oportunidades, y que cuando el sea un profesional que también ayude a otros chavalos para que se superen y lleguen a ser profesionales.
“Como José Antonio debe haber miles en Nicaragua, que se bachilleran y por falta de dinero ya no continúan estudiando”, añadió Lewites, quien confirmó que el acuerdo lo hará directamente la universidad para que mensualmente “me pasen la cuenta sobre sus estudios”.
José Antonio, antes de abandonar la residencia de Lewites, dijo que siempre hay personas de buen corazón que pueden ayudar, al tiempo que llamó a los demás chavalos del país a continuar adelante, haciendo esfuerzo por superarse “porque siempre hay una luz o una ayuda”.