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Lupita nica y la fiesta más sana del país

**La santa patrona de Dipilto atrae entre hoy y mañana a miles de feligreses incluyendo de El Paraíso, Honduras **El río Dipilto, las propiedades que le atribuyen y el profundo respeto por sus aguas ** Es una celebración eminentemente religiosa, con una ciudad limpia, sin toros, chinamos ni cantinas improvisadas

DIPILTO, NUEVA SEGOVIA
De dos 2 mil a 3 mil feligreses esperan aquí, entre domingo y lunes, para celebrar las fiestas patronales con solemnes misas y rosarios dedicadas a la Santa Patrona Virgen de Guadalupe, o más conocida, como Virgen de La Piedra, informaron organizadores de las festividades, lo que triplicará la población residente en Dipilto Nuevo.
Centenares de devotos a Lupita provendrán desde todos los pueblos neosegovianos, del interior del país y de la vecina ciudad El Paraíso, Honduras; muchos para pagarles promesas por favores recibidos.
Algunos llegan a pie desde sus lugares de origen, sacrificio que lo hacen como parte de su acción de gracias. El comisionado Hector Zelaya, jefe policial en el departamento, dijo que decenas de policías brindarán protección sobre la vía Panamericana, 14 kilómetros de Ocotal a Dipilto y 10 de Las Manos, frontera con Honduras, para evitar accidentes de tránsito.
Eminentemente religiosas
EL NUEVO DIARIO constató los arreglos previos como limpieza de calles y predios adyacentes a los templos religiosos que feligreses realizaban el último viernes en este paisajístico lugar, donde se disfruta de un clima fresquísimo y se respira el aroma de verdes pinares.
Mujeres y hombres lavaban las graderías y los bonitos espacios intrincados cercanos al peñón de unos 10 metros de altura, que sirve de estancia permanente a la imagen de la Virgen. Flores no hacen falta, porque los jardines de los alrededores dan un colorido e inspiran un ambiente sagrado.
Sacerdotes como el padre Santiago Aguirre, párroco de Ciudad Antigua, celebró misa este sábado con poder de sanación. Mujeres y hombres publicaron sus testimonios de los milagros recibidos por la Virgen.
A diferencia de otras fiestas patronales, aquí no hay “pachangas” y actividad taurina con los excesivos consumos de licor. No. Aquí son actividades alegres como ferias de productos, carrozas y gigantonas, entretenimientos lúdicos para niños y adultos, poemas y canciones infantiles. Este domingo, la población visitante disfruta de estos festejos con la hospitalidad que tradicionalmente ofrecen los lugareños.
El lunes, día especial para Guadalupe, además de las solemnes eucaristías celebradas por los padres de la Orden Agustinos que administran las parroquias “Nuestra Señora de La Asunción” y “San Agustín”, habrá procesión de carrozas y de inditos con música de mariachis.
Asimismo, figuran en el programa la presentación de la película que reedita la aparición de la Virgen al indígena Juan Diego, en el Cerro de Tepeyac, México, ocurrida a principios de diciembre de 1531. Por la noche habrá alegre Purísima para gritarle ¿Quién causa tanta alegría?
Retiró mal que mataba a dipilteños
La sagrada imagen de Guadalupe llegó a este territorio cafetalero, el 10 de febrero de 1947, y puesta sobre el peñón de granito, el 6 de agosto del mismo año. 49 años después, en 1996 fue declarado por las altas autoridades eclesiales como Santuario Mariano Diocesano Virgen de La Piedra.
Sotero Pagüaga (q.e.p.d), en vida, narró a este corresponsal que la imagen fue traída a este lugar como una acción de gracias de todos los habitantes de los años 40, en un momento que eran azotados por un mal que mataba a las personas en pocos días, y mientras enfermaban expedían un olor muy fétido.
“Entonces, vino monseñor Nicolás Antonio Madrigal a visitar los enfermos, a algunos ya moribundos, a darles el santo óleo, y confesarles la última vez. Casi nadie estaba bueno en el pueblo ni siquiera para ir a enterrar los muertos”, narraba.
“Monseñor entonces les dijo que solamente que se hicieran devotos a la Virgen de Guadalupe, ese mal se alejaría; que le prometieran erigir una imagen en el pueblo. El terrible mal desapareció y ése fue el gran primer milagro de la Virgen”, explicaba.
Los increíbles milagros del agua de un pozo
Contaba que la sagrada imagen fue traída en una carreta de bueyes hasta el pie de la cuesta La Máquina, porque entonces no había carros. “Esa carreta la prestó don Francisco Moncada (q.e.p.d), padre del doctor de su mismo nombre, quien tenía un aserradero de madera movido por las aguas del río.
“De ahí subió en procesión, ya era de noche y era muy bonito ver al gentío con muchas luces que consistía en “ocholes” encendidos (astillas finas) de ocote hasta entrar al pueblo”.
Sobre el pozito con sus aguas milagrosas en la ribera del río Dipilto y frente al peñón, dijo que eran aguas de un manantial que sale de la piedra donde hoy está la Virgen. Hace mucho tiempo que el agua de ese manantial se escurría superficialmente hacia el río.
“Se comenzó a tenerse el agua como milagrosa, a partir de un hecho, que al contarlo es bochornoso, pero no se puede negar como milagro. Una mujer se curó de una infección grave de sus partes bañándose frente a la piedra y llevaba agua de ese manantial para lavarse. Al parecer, ella prometió publicar el milagro, lo que cumplió ante una muchedumbre de gente que visitaba a la Virgen”, describió don Sotero.
Son incontables los milagros que testimonian en el lugar, desde la curación de un cáncer hasta salir de dificultades económicas.
Muchos creyentes llevan potes llenos con el agua bendita para utilizarla como medicina para curar cualquier enfermedad o ahuyentar malos espíritus que creen hostigan un determinado hogar. Algunos llevan hasta arena para que los rellenados con líquido de otro lugar sean también benditos.