Nacional

Once quemados en “La Gritería”

* Dos pequeños resultaron con amputaciones de dedos por culpa de bombas y otro está a punto de perder un ojo al estallarle triquitraque

Lucía Navas

Los médicos del Hospital “Fernando Vélez Paiz” no saben si Fernando José Silva, de tres años, logrará ver con el ojo derecho, ya que aún evalúan el daño de las quemaduras en la córnea y el párpado causadas por el triquitraque que le estalló el siete de diciembre, mientras toda Nicaragua celebraba “La Gritería”.
Fernando es de los ocho niños que a nivel nacional el Ministerio de Salud (Minsa) reporta como quemados por pólvora durante la celebración mariana.
En total son once personas (tres adultos) las que resultaron afectadas por los juegos pirotécnicos que se lanzaron en honor a la Virgen María.
El pequeño Fernando apenas logra ver detrás del vendaje en su ojo, la figura de su madre Guillermina Gutiérrez. Ni siquiera puede llorar para pedirle agua, pues las lágrimas lastiman la quemadura en su ojo y en el resto de su rostro.
Dos con dedos amputados
Las secuelas en Andrés de Jesús Armas, de 14 años, son igual de dolorosas. Perdió dos dedos y la mitad de otro de su mano izquierda, cuando una bomba que pretendía lanzar en el patio de su casa le estalló.
Otro menor en Masaya resultó, igualmente, con uno de sus dedos en una mano amputado al también estallarle una bomba.
Aunque las víctimas de la pólvora son menos que años anteriores, las autoridades de Salud pidieron a los padres de familia que en lo que resta de las festividades de diciembre, al esperarse que haya mayor uso de pólvora no se permita que los niños manipulen o jueguen cerca de triquitraques, bombas o cachinflines, “para evitar este tipo de desgracias”.
Se recomienda, igualmente, expresó el doctor Julio César Flores, Director del Hospital “Vélez Paiz”, que una vez las cargas cerradas terminen de estallar, echarles agua porque los niños suelen buscar algún cachinflín o triquitraque que haya quedado, y entonces puede haber accidentes.
“La Policía y los bomberos realizan una labor extraordinaria en el control de la venta de pólvora, y de nuestra parte no nos cansaremos de hacer el llamado a la población pidiendo que se tenga cuidado”, dijo por su parte la ministra de Salud, Margarita Gurdián.
La Ministra recordó que la pólvora no sólo “causa daño físico, sino también en la parte emocional, pues el hecho de que a un niño se le ampute uno de sus dedos o al verse quemado su rostro, le cuesta sobreponerse a esa situación”.
Informó que se han reforzado los insumos médicos para garantizar que en los hospitales y centros de Salud del país se disponga de los recursos para atender a los quemados y al resto de pacientes que demanden asistencia.
Entre las recomendaciones del Minsa para que no haya más accidentes que lamentar, está que los adultos no dejen a los niños manipular pólvora, y que les expliquen los riesgos que ello significa. No lanzar triquitraques, bombas ni “cargas cerradas” en lugares concurridos ni dentro de la casa.
Si un menor resulta con quemaduras, echarle sólo agua limpia y llevarle de inmediato al hospital.