Nacional

“Seamos defensores de cultura de paz”

*** Martha Cranshaw asegura que eso de la xenofobia es “un truco político”

La representante de la Red de Migrantes de Nicaragua, Martha Cranshaw, hizo un llamado a las personas con familiares que habitan en Costa Rica a convertirse en los principales defensores de una cultura de paz entre ambos países.
Si la situación de violencia en Costa Rica continúa con el rumbo que lleva, tendremos a muchos costarricenses dispuestos a cualquier atrocidad, y no dudemos que muchos nicaragüenses estarían dispuestos a responderlas --dijo Cranshaw. “Entonces es allí donde urge que evitemos discursos confrontativos, que son normales mientras no se llegue a situaciones extremas.
“Se está propiciando una conducta bélica en ambos países cuando toda la vida seremos vecinos y estamos obligados a entendernos. Los nicaragüenses ya tenemos dos muertes en el último mes. Los costarricenses siempre recuerdan el asesinato de las siete personas en el asalto a un banco perpetrado por nicaragüenses, es el momento de detenernos y tratar de evitar la escalada de violencia”, destacó Cranshaw.
Xenofobia, truco político
De acuerdo con Cranshaw, los políticos costarricenses, en medio de una campaña electoral, están tratando de ganarse la confianza de los ciudadanos --perdida al darse los escándalos de corrupción en contra de ex presidentes de ese país-- con discursos xenófobos.
“Los políticos están buscando cómo recomponer sus crisis”, comentó Cranshaw, “achacándonos la crisis de su Seguro Social, aunque ha sido demostrado por profesionales de Costa Rica que la crisis de esa institución se da por los desfalcos de sus ex presidentes. Nos están culpando de su crisis económica, pese a que la inflación se les está escapando de las manos desde hace mucho. Nos responsabilizan ante los trabajadores como los causantes del desempleo y de la pérdida de calidad de vida que han tenido, cuando el censo demuestra que el 10 por ciento de los nicaragüenses migrantes en Costa Rica se encuentra en el desempleo y sub empleo.
“De igual forma, los políticos nicaragüenses están aprovechando la situación para nuevamente hacer campaña con falso patriotismo sin abonar a la cordura. En las cúpulas se habla de integración económica, pero este discurso económico se hace sin la mano en el corazón, porque no se piensa en la gente. Hay que bajar ese discurso económico a la sociedad para que se dé el entendimiento necesario para vivir en paz, y darle tranquilidad a miles de familias que tienen miembros al otro lado de la frontera, porque aquí no tienen opciones”, afirmó Cranshaw.
La diferencia
Cranshaw manifestó que la diferencia entre el trato que se le da a los migrantes nicaragüenses en países como El Salvador, Guatemala y Honduras con respecto a Costa Rica, se fundamenta en tres aspectos: el primero una cuestión legal, porque al resto de Centroamérica se puede viajar con la cédula de identidad gracias al CA-4, lo cual facilita la movilidad y entendimiento, mientras en el país sureño hay una serie de requisitos, así como la recién aprobada Ley de Migrantes que atenta contra derechos humanos elementales.
En segundo lugar esta la tradición y reconocimiento como en el caso de El Salvador, donde hay una identificación con nosotros porque alguna vez fuimos solidarios con ellos en momentos de necesidad.
“Es más fácil que una persona que ha sufrido hambre, guerras y desastres naturales, entienda a otra que los vive, y es lo que ocurre con nuestros vecinos del norte. Mientras los costarricenses, aunque históricamente han sido solidarios, jamás han vivido estas situaciones, y en estos tiempos de neoliberalismo la justicia social no tiene cabida, de manera que no podemos exigir que entiendan algo que nunca han vivido”.
Cranshaw señaló que lo más grave para la Red de Migrantes de Nicaragua sobre la actual situación, es que con facilidad en cada uno de nosotros, tanto aquí como en Costa Rica, estamos actuando de manera agresiva y belicosa ante situaciones de violencia, que, con la cabeza fría, seguramente repudiaríamos de igual forma.
“Miles de costarricenses como miles de nicaragüenses no están de acuerdo con esta situación de violencia, entonces creo que es el momento de hacerse escuchar y poner un punto final a esta llama de agresividad que se está encendiendo y cada día se atiza”, concluyó.