Nacional

Amplían acusación contra la Lotería


Lizbeth García

Por medio de su representante legal, doña Lilliam Flores de Orúe, viuda del maestro Cipriano Orúe, acusó por violación de derechos de autor al presidente de la Junta Directiva de la Lotería Nacional, Carlos Reynaldo Lacayo, contra quien la Fiscalía de la República no hizo cargos la semana pasada, cuando le imputó la presunta autoría de ese delito a William Báez Sacasa, Gerente de la institución.
En su acusación autónoma, la viuda calculó los daños morales y patrimoniales que la supuesta acción de Lacayo y Báez provocaron en 43 millones 200 mil córdobas, a razón de dos millones 400 mil córdobas por cada una de las 18 fotos del maestro Orúe que la Lotería Nacional aparentemente utilizó para graficar el álbum titulado: “Gobernantes de Nicaragua” y miles de vigésimos de lotería.
En la acusación que la Fiscalía presentó, el daño patrimonial fue calculado en 20 mil córdobas.
Cuando las partes en conflicto concurrieron al Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) para el trámite de mediación, la viuda solicitó 50 centavos de córdoba por cada vigésimo de lotería que se editó con las imágenes de la obra de Orúe, pero no hubo acuerdo, lo que impulsó a la viuda a actuar vía judicial.
La viuda asegura que supuestamente Lacayo incurrió en el delito en su carácter de Presidente de la Junta Directiva de la Lotería Nacional, porque ordenó al gerente, William Báez, plasmar en póster y billetes de lotería las imágenes de 18 ex presidentes de Nicaragua creadas por Cipriano Orúe.
La acusadora señala que Lacayo como máxima autoridad dentro de la Lotería, al tener conocimiento de su reclamo debió prohibir la publicación indebida de la obra de Orúe.
EL NUEVO DIARIO se comunicó con la oficina de Lacayo para conocer su posición en torno a la imputación que la viuda le está haciendo, pero su secretaria, quien sólo se identificó como Xiomara, indicó que no se encontraba en el lugar.
La semana pasada Báez dijo que la Lotería Nacional está dispuesta a ir a los tribunales para demostrar con peritos que las cosas no son como las plantean sus acusadores, y que no hubo ningún delito.
Sin embargo, el abogado de doña Lilliam, Róger Alvarado Pérez, se declaró sorprendido por las declaraciones de Báez, porque el Estado de Nicaragua, como suscriptor de varios tratados internacionales en materia de propiedad intelectual, debería tutelar los derechos de propiedad intelectual y no permitir que una de sus instituciones los vulnere.
Como prueba de que eso ocurrió, Alvarado Pérez ofreció el testimonio de la viuda de Orúe, quien supuestamente recibió la visita de Báez en Miami para pedirle permiso y publicar las 18 obras, pero la dama se las ofreció a razón de diez mil dólares por cada una, porque las misma son activos parte de la herencia que le dejó su marido, oferta que aparentemente la gerencia de la Lotería Nacional no aceptó.