Nacional

Concesiones irregulares y además reparto inmoral


Ocotal
La vicealcaldesa de Ocotal, Jilma Rodríguez, confirmó las irregularidades en la autorización de 62 concesiones de taxis, unas repartidas entre familiares de algunos miembros del Concejo Municipal y otras brindadas en pago de favores políticos.
“Es como que yo le haya gestionado una concesión a un hijo mío. Es inmoral”, ejemplificó Rodríguez, al referirse a los parientes de tres funcionarios de la alcaldía que resultaron favorecidos.
Rodríguez no quiso mencionar nombres, pero no dudó en señalar como beneficiados con concesiones al cuñado del alcalde, al hermano de un concejal del FSLN y al compañero de formula del candidato a la Alcaldía por el PLC en las recientes elecciones, y ahora concejal.
Las concesiones fueron otorgadas en una sesión extraordinaria realizada el pasado 17 de mayo de este año. La decisión unánime del Concejo amenaza con desatar una crisis en Ocotal, pues 88 concesionarios que antes brindaban el servicio de taxi, demandan la suspensión del acto administrativo. Pero las autoridades han desoído a la justicia.
El principal argumento jurídico de los demandantes es que la resolución del Concejo fue al margen de la Ley General de Transporte Terrestre, porque establece que las concesiones deben ser ofrecidas en licitación pública, y el MTI o las municipalidades deberán hacer convocatorias públicas en las que se establezcan las bases y condiciones del concurso.
“Quizá fue muy apresurado, sin medir consecuencias futuras, porque en abril se aprobó la Ley General de Transporte Terrestre. Es cierto que no estaba reglamentada, pero independientemente de la autonomía que gozan los municipios, creo que las leyes deben respetarse”, expresó Rodríguez.
Aclaró que en la autorización de las concesiones ella no tuvo nada que ver, ya que como vicealcaldesa no vota, sólo tiene voz.
Rodríguez afirmó que no fue invitada a la sesión extraordinaria en la que se autorizaron las 62 concesiones. Ingresó a última hora y fue de esa manera que se dio cuenta que los nueve concejales sugirieron a cuatro personas cada una para recibir la concesión. El alcalde propuso a 25.
Rodríguez apoyó a un grupo de 12 mujeres que pretendía crear una cooperativa de taxis, pero a ninguna de ellas se tomó en cuenta al momento de la selección.
“Mi interés era que se le aprobara a las 12 mujeres, sentí que hubo discriminación. Es más, un concejal dijo en una de las sesiones que cómo era posible que una mujer iba a andar manejando un taxi. Ellas se organizaron, se capacitaron, fueron a una escuela de manejo porque ellas pensaban dar un servicio diferenciado promoviendo el turismo”, dijo.
EL NUEVO DIARIO viajó la semana pasada a Ocotal para conocer la posición de las autoridades edilicias señaladas, pero no quisieron hablar. El alcalde Marciano Berríos fue el único que accedió a conversar. Aunque negó que su cuñado haya sido beneficiado, reconoció que algunos familiares de funcionarios de la Alcaldía sí lo fueron.
Berríos alegó que el caso se encuentra en la Corte Suprema de Justicia, aunque el Tribunal de Apelaciones de Estelí ordenó suspender todo lo actuado.