Nacional

“Bajar tono contra EU e ir a Washington”

* Propuesta de abrirse al mundo y estrechar relaciones con Estado de Israel * “No se puede seguir como en tiempos de la guerra, Estados Unidos no es enemigo de la humanidad”, dice uno de los convergentes

Edwin Sánchez

El comandante Daniel Ortega debe moderar más su lenguaje respecto de Estados Unidos, al tiempo de establecer por primera vez relaciones de alto nivel durante un eventual gobierno con el Estado de Israel, aconsejó el convergente Daniel Ortega Reyes.
El presidente del Movimiento de Unidad Cristiana dijo en torno a las relaciones con la nación hebrea, que “nosotros no defendemos las injusticias de los judíos actuales, porque hay mucha injusticia, sino que lo que hablamos es qué relación vamos a tener, cómo vamos a articular esas relaciones de mutuo apoyo. He conocido a muchos sandinistas que aman a Israel”.
Reveló que el comandante Ortega asegura mantener buenas relaciones “con un gran hombre, Simon Peres. Es una puerta que está abierta ahí y que podría ampliarse”. Un alto personero de ese partido también viajó hacia ese país.
Ortega Reyes indicó que un gobierno de convergencia significaría trabajar con un abanico de naciones con miras económicas y no por sus posiciones políticas. “Somos un país pequeño, apenas con cinco millones y medio de habitantes, y no hay más opciones para desarrollarnos. No podemos cerrarnos”.
En ese espectro, un eventual gobierno de coalición implicaría una fluidez económica y diplomática con países como los mismos Estados Unidos, Israel, Rusia, y, por supuesto, Cuba.
En otras palabras, dijo, cuando el FSLN y la convergencia vuelvan los ojos hacia África y Oriente Próximo, sus interlocutores no serán únicamente los libios de Muammar Khadafy, sino los israelitas.
“Creo que si hay un gobierno convergente, debe haber un balance. No se puede estar cerrando ninguna puerta a ninguna nación del mundo. Se deben pluralizar las relaciones internacionales. Sería mal gobernante cerrarse ante otros países por ser de determinadas ideologías”, insistió.
No hay otras opciones
“Como nación endeudada, no hay otras opciones. Tenemos, sin mucho fanatismo, que abrir las puertas, y saber que todas las naciones que pelearon en el pasado contra Israel, sólo existen en los textos de Historia”.
Respecto de la retórica tradicional contra los Estados Unidos, ¿cuál es la posición de la Convergencia?
“Cada convergente tiene su manera de opinar. El FSLN tiene su pasado de guerra y los Estados Unidos armaron a la Contra. Debemos olvidar el pasado. Así como se firmaron los tratados de paz en Esquipulas, si hablamos de reconciliación debemos mejorar la política diplomática entre Estados Unidos y esta coalición”.
¿El Frente en el poder no se traducirá en enfrentamiento con Estados Unidos?
“Creo que no. El próximo año un grupo de la Convergencia y del FSLN irá a Washington para exponer nuestras posiciones. Que ellos respeten nuestra soberanía y nosotros lo mismo.
“Lamentablemente en estas relaciones los culpables no han sido los norteamericanos, han sido los mismos nicaragüenses que han sido ‘mata mamas’, engañando a los gringos por unos dólares más. Somos los mismos nicaragüenses quienes hemos abierto las puertas de nuestra propia casa y nos hemos atacados entre nosotros mismos para que venga el gringo como juez.
“El comandante Ortega debe bajar el tono de voz, buscar mejor cómo relacionarse, acercar la amistad y olvidarse de los problemas. Que cada país asuma sus problemas.
“Si el Papa fallecido tuvo el coraje de ir hasta Jerusalén, de abrazar al rabino y orar en el Muro de las Lamentaciones, y el cardenal de Nicaragua tuvo el coraje de perdonar al sandinismo, creo que el comandante Ortega, a quien lo veo más maduro, puede poco a poco ir haciendo mejores relaciones con Estados Unidos.
“Somos cinco millones de personas. No es que vendamos nuestra soberanía, sino lo que queremos es prosperidad económica. Que no nos miren como nos han visto los últimos 20 años”.
¿Influirán ustedes para que en la campaña electoral el FSLN ajuste su discurso?
“La Convergencia nunca ha perdido la esperanza de que el comandante Ortega en su discurso sea más moderado, comportándose más como presidente de la nación --a lo cual aspira-- y no estar actuando como en la etapa de la guerra.
“Esperamos que entren buenos gobernantes en Estados Unidos, pero para mientras, se puede ir adelantando en las relaciones con el FSLN”.
¿Estados Unidos ya no es el “monstruo imperialista” para la Convergencia?
“No, y para mí ni siquiera es enemigo de la humanidad. Lo que miro es que ha habido malas políticas diplomáticas, malas negociaciones, y los causantes de todo esto han sido los nicaragüenses: el nicaragüense traicionó al nicaragüense.
“Uno de los programas de la Convergencia es trabajar en la política internacional. Ser amplios con todos los países del mundo, especialmente con Israel, que para nosotros es algo muy sensible. En todos los púlpitos de Nicaragua, católicos y evangélicos, se abre la Biblia, y la Biblia es de Israel. Jesús es judío. Quien bendice a Israel, Dios lo bendice. Quien maldiga a Israel, Dios lo va a maldecir. Lamentablemente ha habido gente que ha maldecido a esa nación y hemos visto las consecuencias”.